miércoles 30 de julio de 2008

Ciertas Furtivas Lagrimas




Ciertas furtivas lágrimas
Por intuición, por datos que comparten compañeros de este diario, creo que el personaje setentista de Néstor K se apoderó de él. Por Eduardo Blaustein.
09:16
Eduardo Blaustein
30.07.2008
Hace unos días, por televisión, nuestro modo de vivir el mundo, me impresionaron las lágrimas del gobernador de Córdoba, Juan Carlos Schiaretti, tras la condena a Luciano Benjamín Menéndez. Esas lágrimas –por vía del contagio– potenciaron la emoción de la escena transmitida en vivo, esa otra marca de época made in Argentina de llantos y catarsis tras juicio a un represor (o a quien sea), mezclados con la consigna hijo-de-puta bien apretada entre los dientes, más el plus de jóvenes militantes que no vivieron aquella historia y que, me parece, no reaccionan tanto con el puro dolor incorporado for ever and ever que llevamos los más veteranos sino con una rabia acaso inconsciente, tal vez ligada al país que les tocó vivir. La asociación instantánea al ver llorar a Schiaretti fue con las lágrimas de Corach: Carlos Corach recorriendo las ruinas de la AMIA después del atentado. Son esas cosas que uno se pregunta de vez en cuando: cómo manejan los políticos bien curtidos sus dolores, la zona presuntamente vulnerable de su alma, dónde se los meten el día acaso raro en que los dolores afloran.Por amamantamiento, por la época en que me formé, por deformación estructural, por haberme sostenido durante mucho tiempo en la creencia de los magníficos poderes de la razón, siempre detesté que a la hora de relatar la realidad el periodismo aplicara ciertas vulgatas deplorables del psicoanálisis. El psicologismo político tuvo un giro fundacional en los 90 cuando algunos colegas se regocijaban pretendiendo desentrañar la “sensualidad del poder” en grandes menemistas. Los que gozaban de la tal sensualidad eran ellos, los periodistas. Tal como se excitan otros en los programas de chismes contando historias de protofamosos.Yo creía en todo eso. Creía religiosamente sin saberlo en la soberanía de la razón. Y cuando se trata de ciertos conflictos sigo creyendo o queriendo creer en las categorías, en las clases, en las disputas “objetivas” por riqueza o poder, en las enseñanzas de la historia, en las leyes y las lógicas sociales. Hace unos días, por los diarios, un modo arduo de intentar entender el mundo, me impresionó el amago de renuncia de los Kirchner. Me enojó bastante, también, al punto que imaginé a Néstor Carlos creyéndose Salvador Allende víctima de la ITT y la CIA, y, por lo tanto, justificado y redimido.Por acumulado, por intuición, por datos que comparten compañeros de Política de este diario, tiendo a creer que el personaje setentista que se construyó Néstor Carlos se apoderó de él. Hay quienes se irritan seriamente con Néstor Carlos entendiendo que su setentismo es una actuación, una mascarada, la usurpación de un lugar que no le corresponde. Por derecha se enojan más y más claro: temen o decodifican que lo del setentismo es cierto. Hay quienes con entera convicción creen que los K “usaron” los derechos humanos, entre otros dobles discursos. Discrepo en una parte importante: nuestra sociedad, más allá de cierta tendencia a la corrección política que dimana de los medios pero no de las vísceras, no vive un estadio cultural en el que discursos sobre derechos humanos o distribución de la riqueza operen como método de seducción. Si fuera sólo una astucia K, sería la astucia equivocada. Es más: los K están pagando un precio interesante por esa “astucia”.Ahora soy un converso. Ahora mismo aplico psicoanálisis berreta –entiendo el riesgo, sólo trazo hipótesis o parábolas– recordando a no pocos funcionarios del menemismo que se tragaron de todo sin dejar de tener una parcela del alma enlazada con sus historias setentistas, sus dolores, sus sueños fracasados y sus muertos. Es que son humanos.El problema de Néstor Carlos con los 70 –se me ocurre– es que puede que durante demasiado tiempo haya dejado arrumbada una porción setentista de su alma, algo que acaso considere lo mejor de su historia, sus años y lágrimas más nobles. El tema no es entonces sólo lo que pueda haber de tardío o de ficcional. El primer problema es que de verdad crean que ciertas batallas confusas encarnan las mejores banderas del 73 y que hayan pensando en renunciar –según lo trascendido– porque la Argentina, casquivana y culpable, no banca o merece esas batallas. El segundo problema sería que lo que quede de su setentismo sea una versión intelectualmente empobrecedora, inoperante, de lo sucedido hace más de 30 años. Como sea, y en un rango asimilable a los episodios con lágrimas de Schiaretti y antes de Corach, fue “humanamente asombroso” en dos peleadores ese amago de renuncia entendible –en contexto precario de psicología berreta– como ataque de épica y adolescencia rabiosa. Pero, uf, parece que por estas horas, tras haber estrellado guitarras eléctricas en sus cuartos, los K salen de su encierro; parece que –dedos cruzados– podemos hablar más tranqui y como gente grande. Si no fuera porque no termino de creer en la materia Psicología Presidencial, con gusto enviaría a la Quinta de Olivos un par de libros de autoayuda. Pero no, no creo, no termino de creerlo del todo. Preferiría que lo resuelvan con política.
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Fuente:_CRITICADIGITAL

martes 29 de julio de 2008

Principales transformaciones económico-sociales y culturales del Peronismo en el Poder (1946-1955)

Principales transformaciones económico-sociales, políticas y culturales que produjo el peronismo en el poder (1946-1955). Por qué sus políticas lo terminaron enfrentando con la Iglesia y los sectores medios. Cuáles fueronlas contribuciones más innovadoras y las limitaciones más problemáticas de la literatura consultada.

Juan Domingo Perón, se apoya desde un comienzo para su llegada al poder en el ejército y en el sindicalismo: doble política que lo hace quedar doblemente bien, los obreros viven el júbilo de un inesperado aliado y el Estado Mayor fortalece su sueño de hegemonía continental con el respaldo de los trabajadores. Su proyecto, no enfila hacia cambios revolucionarios: pero si brota como una síntesis de las tendencias conservadoras, nacionalistas y los avances de la sociedad de masas.
Entre el gobierno, las Fuerzas Armadas y un amplio sector popular se conforma una inédita alianza que determina el futuro del país.
Durante sus primeros años de gestión al frente del País se ve favorecido por un contexto internacional que le es sumamente favorable. A consecuencia de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, los países participantes deciden retrotraerse del mercado mundial y dar preponderancia a la reconstrucción de sus mercados internos mediante políticas proteccionistas, otorgamiento de créditos subsidiados, protección arancelaria, control cambiario, solicitando en el mercado mundial grandes cantidades de alimentos para llevar adelante estos procesos. Situación que coloca a nuestro país en una posición inmejorable, permitiendo colocar productos primarios en cantidades siderales en los mercados necesitados con los consecuentes beneficios económicos para las arcas del Estado.
La política económica, llevada a cabo durante este interregno, presenta como sesgo dominante "la intervención estatal" la cual produce una excesiva centralización que desemboca en el monopolio estatal, lo cual conlleva a la paralización de la iniciativa comunitaria.
Así se solidifica el proyecto de consolidación y ampliación del Estado Intervencionista; se nacionalizan el gas, los teléfonos, la navegación fluvial; se compran los ferrocarriles, con gran propaganda, por 2462 millones de pesos aunque la Dirección Nacional de Transportes los había valuado en 730 millones, se crea el IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio) para comercializar las cosechas y pronto su elefantiasis burocrática reduce los márgenes de los productores favoreciendo con descaro a los amigos del gobierno que hacen crecer vertiginosamente sus fortunas; se otorgan créditos del Banco Industrial que benefician a los sectores de la industria media y liviana que se convierten en entusiastas peronistas.
La participación del componente salarial supera por primera vez en la historia la retribución obtenida en conceptos de ganancias, intereses y rentas de la tierra. En 1948 aquel ascendía al 53% contra el 47 % de este, imperante solo 5 años atrás cuando los asalariados recibían el 44 % mientras que los empresarios capitalistas y rentistas recibían el 55,6 %.Estos cambios en la distribución del ingreso, sufrieron influencias por un lado en los efectos de las transformaciones estructurales en curso antes de 1946 -desplazamiento de trabajadores rurales a la urbe que ganaban más y por otro los efectos de la acción gubernamental.

Entre las Principales Transformaciones que se produjeron en este período podemos mencionar:



En el plano de las "Conquistas Laborales"
- Unificación de Sindicatos por rama de Industria-.tomado del modelo impuesto por Mussolini en Italia a través de la Carta del Dopo laboro- obligando a los empresarios a negociar por Ley con su sindicato correspondiente.
-Otorgamiento de Personería Jurídica a cada sindicato a través del Ministerio de Trabajo, mediante decreto 23.852 del año 1945; promoviendo de esta manera una sindicalización "alcahueta" al Gobierno exonerando de Personería Jurídica a todos los elementos discordantes. Esto trajo aparejado una estructura sindical centralizada y prontamente sometida, convertida de un elemento de lucha y expresión de masas dislocadas a un monolítico movimiento peronista que las uso de Agentes del Estado frente a las "Clases Trabajadoras".
-Obligación de afiliación por parte de los trabajadores.
- Creación de Convenios Colectivos para fijar salarios.
-Aumentos en los salarios nominales que superaron las tasa de inflación. Trayendo una formidable expansión de los salarios reales, lo que refuerza en los trabajadores la sensación de vivir un tiempo privilegiado.
-Creación del Aguinaldo, estableciéndose un descuento del 5% con destino a la promoción del turismo entre los trabajadores y la construcción de colonias de vacaciones, fondos que en 1948 fueron transferidos a la Fundación Eva Perón.
-Vacaciones anuales pagas.
-Indemnización por despido.
Muchas de estas iniciativas, habían tenido origen en el ideario socialista -siendo archivadas o postergadas- convirtiéndose en realidad recién durante la Presidencia Peronista siendo promocionadas ruidosamente como iniciativas y conquistas propias de su gobierno.
En el plano social.-
Infraestructura y Vivienda:
-Congelamiento de alquileres y prohibición del desalojo. Entre 1943-1955 los alquileres subieron solo el 27.8% y el costo de vida cerca del 700%.
-Derecho a la vivienda en su programa de reparación social a través del crédito barato expedido por el Banco Hipotecario Nacional. Créditos aprovechados especialmente por los empleados públicos el cual contribuyo a corregir el déficit habitacional que encontró a comienzos de su gestión.
Los mayores beneficiados fueron los sectores pertenecientes a la clase media.
-Programas de Viviendas para los sectores de menores recursos.
-Ampliación de redes cloacales, de agua potable y llegada del gas a Bs.AS.
Salud:
-Duplicación de camas en hospitales de 66.300 a 131.440 en 1954, debido a fuertes inversiones realizadas en la construcción de hospitales y puesto sanitarios.
-Educación sanitaria lo que trajo aparejado descenso en las tasas de mortalidad para todas las edades de la población.


Previsional:
- Creación del Instituto Nacional de Previsión Social. Durante los primeros años el régimen jubilatorio opero con un enorme superávit ya que era muy reducida la proporción de beneficiarios circunstancia que permitió al gobierno contar con numerosos recursos para financiar las cuentas públicas.
- Sanción de Leyes Jubilatorias.
-Extensión de la red de protección social a secciones más amplias de la población pero también la fragmentación de la solidaridad pública en función de la distinta capacidad de presión de las categorías de trabajadores en el mercado.
-Ley 13.478 Pensiones no contributivas para mayores de 60 años que no estuvieran amparados bajo ningún sistema jubilatorio.
Uno de los aspectos sociales más negativos de esta política es su mecanismo perverso, ya que no pretende en ningún momento destronar a los patrones, ni competir con ellos, ni ocupar su lugar. Resultó grato a cierto "Sadismo Social" molestar a la oligarquía pero sin eliminarla ni transformar la sociedad.
Eva Perón sirve perfectamente a estos fines ya que logra más la inmovilización del país que su crecimiento. La Fundación que instituye con fondos de origen desconocido lleva al paroxismo la acción del Estado Paternalista: distribuyendo consuelo, alegría y recogiendo sometimiento. Son regalos que hace con el dinero de los ricos, pero no convierte a los ricos en menos ricos porque les permite trasladar los costos a los precios. Y los pobres no dejan de ser menos pobres porque reciben pescado y nadie les enseña a pescar sino que se estimula sus hábitos de dependencia.
En el plano político.-
-Se destruye el gremialismo libre y los dirigentes indóciles sufren persecuciones, torturas, exilio. Las huelgas de los primeros años son aplastadas brutalmente; Evita contribuye a la domesticación de ese sindicalismo, mediante la paga a través de su Fundación a rompehuelgas que servirán de inspiración a Lopez Rega en los años ´70.
-Las movilizaciones inmediatas son desalentadas y reprimidas por el Gobierno, el cual acuña el afamado mandato "De casa al Trabajo y del Trabajo a casa", las que si tienen lugar son las movilizaciones prolijamente organizadas y estimuladas desde arriba para convalidar y no para decidir.
-Ley de Voto Femenino 1947. La gran reivindicación femenina que se instaura en estos tiempos es el voto femenino, innovación que no es de ruptura porque ya fue recomendada por la Santa Sede en 1919, teniendo en cuenta el elemento tradicional y religioso que prevalecía en la mujer.
Aquellas mujeres que lograron instalarse en espacios políticos, legisladoras, sufrieron presiones provenientes de Eva Duarte, quien las obliga a escribir cartas con falsas expresiones de deslealtad partidarias que usaría en su contra en caso de indisciplina.
-El peronismo tiene el merito de haber incorporado definitivamente a millones de marginados a la vida política del país y de haber fortalecido la conciencia nacional que constituida por el discurso político peronista que ofreció a los trabajadores soluciones a sus problemas. Como crítica se puede mencionar que a pesar de haberles otorgado un lugar en el juego político se encargó de sumergir a estas masas en un idilio soporífero teniendo la responsabilidad de haber demorado la recuperación de una democracia vigorosa y haber aletargado las energías del país con paternalismo, burocracia, corrupción, facilismo y chabacanería.
-En el congreso mantiene disciplinada una mayoría que se torna cada vez más obsecuente.
-Crea la Policía Federal, en 1943, usada contra la oposición política y también contra los disturbios obreros. Crea el Fuero Policial, que sustrae a sus integrantes de la jurisdicción común otorgándoles impunidad a sus abusos.
-Instituye el certificado de buena conducta, imprescindible para buscar trabajo, viajar al exterior e inscribirse como estudiante; condicionando de esta manera la libertad de expresión, de libre circulación, salvo estar integrado en esa maquinaria de transformación de masas amorfas y dislocas a soldados uniformes, listos y preparados para la orden de un Ser Superior, el ciudadano no tenía derechos en plenitud.
-Controla la prensa escrita y radial (mediante la estatización de las estaciones radio).
Propaganda oficial sobredimensionada en radio, cines y prensa escrita.
-Aunque es un presidente constitucional actúa con rapidez autoritaria para instaurar una especie de dictadura legislativa. Remueve los cuadros administrativos y judiciales sin detenerse ni ante los ministros de la suprema corte.
-En 1949, una reforma del Código penal amplia la ley sobre desacato y convierte en delito "ofender de cualquier manera la dignidad de un funcionario público ".
- Reforma Constitucional en 1949
En el plano económico.-
-Los altos precios internacionales del agro permiten que se financié el crecimiento industrial y el aumento del gasto público.
-Nuevos capitales de origen nacional afluyen a la industria. , trayendo como consecuencia un basto cordón industrial que rodeaba el cinturón de Bs As , paralelamente a esto se produjo un importante reordenamiento de la población en el territorio nacional que se tradujo en una mayor organización.
-Aumento de manufacturas textiles y de confecciones.
-Desarrollo de la industria metalmecánica
-La sociedad móvil de los años del peronismo fue una sociedad con una estructura de ingreso más igualitaria. Y con más ingresos disponibles, los argentinos pudieron consumir más y en forma más variada, la evolución de los dos rubros básicos del presupuesto de la familia- alimentos y viviendas- tuvo un papel central en la elevación de los niveles de vida de la población, particularmente de los estratos populares.
-Fuerte expansión de las burocracias públicas y privadas hizo que las clases medias asalariadas fuesen el estrato social más dinámico.
En 1949 llegó a su fin la bonanza del comercio exterior iniciada en 1945 al invertirse el signo de los términos del intercambio : los precios de las exportaciones del agro disminuyeron con relación a los precios de los bienes que el país compraba en el exterior (insumos industriales y maquinarias) Esta tendencia negativa fue acompañada por la caída del volumen de las exportaciones debido a al perdida de cosechas a causa de sequías como a la reacción de los productores rurales contra la política de precios del gobierno. La prosperidad económica se interrumpió y la economía entro en una fase de estancamiento y aumento de la inflación. Del énfasis en la expansión se paso a la preocupación por la estabilidad y el respaldo a la industria fue sustituido por el estimulo al campo.
En el Plano Educativo y Cultural.
En lo cultural, con el propósito de recuperar lo popular, se degrada la excelencia. Se reduce lo nacional a lo folklórico- revalorización del Martín Fierro, auge del folklore como medida oficial inspirada en propósitos proteccionistas y chauvinistas que exigían a las radios que la mitad de la música fuera nacional. -; se confunde arte popular con arte pobre, se anuda una alianza con el atraso y la reacción. Se confunde cultura de punta con cultura kitsch, como corresponde al fascismo y tiene sus expresiones más claras en el cine y en la monumentalidad de los actos partidarios, la arquitectura y la escultura oficial de la época.
Se fomentan los espacios dedicados al deporte como forma de integrar y de entretener a las masas; teniendo auge el automovilismo que se sucede a nivel nacional y es transmitido por la radio lo que da llegada a todo el país, el auge del fútbol - representado en numerosas películas de la época como "El Hincha" protagonizada por Enrique Santos Discépolo- y en especial a través del auge que le otorga la realización de los Torneos infantiles Evita, y el apoyo a la profesionalización de los atletas y la construcción de numerosos polideportivos y estadios-Racing y Velez -.
Los medios de comunicación son utilizados como forma de integrar y de transmitir un discurso unificador. Esto favorece a Perón quien desarrolla un estilo personal en el cual combina su formación y disciplina castrense con la picardía del paisano y la chabacanería del porteño; subyugando a la multitud enardecida con su palabra fácil, su sonrisa gardeliana, su cálido manejo del cuerpo mediante la práctica sistemática del abrazo o del saludo con los brazos en alto, triunfales y exultantes.
A nivel educativo, la Universidad valuarte argentino y máxima expresión del ámbito académico, sufre persecución y degradación como consecuencia de tomar un rol claramente opositor durante la campaña electoral. En el breve lapso que se sucede entre las elecciones y su ascenso a la Presidencia, el Gobierno de Facto, interviene las Universidades ahorrando disgustos y desgastes, mediante la utilización de un decreto preanuncia la purga en lo que había sido un foco permanente de oposición (al finalizar el año 1946 los profesores echados eran 423 y los renunciantes 823, unos 1250 docentes la tercera parte del cuerpo profesoral de las Universidades Nacionales habían quedado excluidos)
Así la Universidad se convierte en una virtual dependencia del PEN por disposición de la Ley 130.31 aprobada en 1947; desde el Rector hasta el último titular debían ser nombrados por Decreto Presidencial ; pasando a depender ahora de una Subsecretaría Universitaria del Ministerio de Educación careciendo de Autonomía funcional y financiera valuartes de la reforma del ´18 y se establecían penas de expulsión a quienes actuarán directa o indirectamente en Política, siempre y cuando sea opositora.
Los docentes pasaron de ser elegidos en base a criterios científicos a criterios de neto corte político obligándolos a cometer actos humillantes, como solicitar la reelección de Perón, otorgar el doctorado "Honoris Causa" a Eva Duarte, tomar exámenes todos los meses, formar mesas especiales para los jóvenes lideres de la CGU.
Conjuntamente con muchos artistas , destacados investigadores debieron partir al exilio.
En definitiva, se intentó transformar el sistema educativo en una maquinaria de adoctrinamiento político. Los alumnos recibían mensajes continuos y abrumadores desde el aparato de difusión gubernamental, principalmente la imagen de Eva y del General Perón en cuyo culto se volcaba todo el poder del Estado. Un culto que comenzaba en la escuela primaria, motivo este que irritó de sobremanera a la oposición, ya que la escuela había sido siempre ámbito o territorio neutral, donde no se ejercía ningún tipo de discriminación política, racial o religiosa; la uniformidad del delantal blanco impuesta por el presidente Irigoyen, había respondido a la preocupación de que ni siquiera existiera un aspecto diferenciado en los alumnos según su indumentaria. , de modo que todos se sintieran iguales.
El régimen peronista, rompiendo esta tradición intentó convertir a las escuelas en centros de adoctrinamientos, sino lo logró fue por la torpeza de los procedimientos empleados, la pasiva resistencia de muchos maestros y maestras y los contraataques domésticos que en los hogares de la contra intentaban borrar de la mente de los chicos.
Para llevar adelante estas políticas educativas de neto corte fascista el gobierno ordenó un cambio en el material de lectura de los chicos que estuvo supervisado en todo momento por el Ministerio de Educación, por este motivo y ante la renuencia de someterse a estas normas Editoriales, como la Estrada, fueron censuradas por no adecuar el contenido de sus textos a lo solicitado desde el Gobierno. Su expresión máxima fue la sanción de la Ley 14.126 del año 1952 la cual ordenaba la utilización de la autobiografía de Eva Duarte "La Razón de mi vida" como texto obligatorio para todos los niveles educativos.
Estos textos promovidos desde el gobierno, carentes de sentido pedagógico, no eran más que manuales de propaganda política del régimen, en los cuales se expresaba las bondades del mismo. Mostrando las virtudes del Estado, representado en sus máximas figuras Eva y Perón. no sólo cumpliendo una función disciplinar sino brindando posibilidades de ascenso social y protección a los desamparados incorporando para ello nuevas figuras hasta ahora ausentes en los manuales escolares como son el trabajador, el sindicato, y la familia más real. En estos textos escolares, una parte de la historia argentina se encuentra obviada ya que se presenta a la historia como una sucesión de momentos cruciales que cambiaron la realidad y que se relacionan con momentos del presente, en ellos se comparan la estatización del ferrocarril con la gesta libertadora de 1810.
A partir del año 1947 con la introducción de la instrucción religiosa- católica- se viola una de los criterios formadores de la educación pública argentina expresados en ley 1.420 la laicicidad de la educación. Abundando en los textos peronistas las referencias religiosas imágenes de la Virgen de Luján , Jesús y los santos utilizados para los fines más diversos para dar pie a futuro a un Catolicismo Peronizado en la figura de Eva.
Anteriormente se hacía un culto a la idea de Nacionalidad ahora mediante el uso del adoctrinamiento se buscaba generar lealtad hacia el Estado encarnado en la figura del General.
Si bien, hay que reconocer que el sistema educativo se expande espectacularmente y muchos grupos sociales ganan acceso a la educación secundaria y superior – en especial las mujeres (1946-1950 2.1%. 1951-1955 3.1%). La Matrícula universitaria registro un aumento de tres veces el número de estudiantes que recibía paso de 47.387 a 138.628, las políticas oficiales y la elevación del nivel de vida se combinaron para dar mayor intensidad a un proceso que ya estaba en marcha tiempo atrás.
Relación Clase Media-Peronismo.
La relación entre el Estado Peronista y los sectores medios fue muy conflictiva , aunque muchos de sus integrantes habían progresado en el plano económico beneficiados por el proceso de expansión del consumo de los sectores populares urbanos, su percepción valorativa del Peronismo era muy negativa. Algunos consideraban que su posición económica y social relativamente acomodada era el fruto del esfuerzo propio y de sus padres-probablemente inmigrantes- mientras que el bienestar del que comenzaban a gozar los trabajadores peronistas no se debía a su esfuerzo sino a la política demagógica y de despilfarro, del Régimen Peronista. . Muchos se consideraban superiores a estos " Cabecitas Negras" y veían en los nuevos habitantes urbanos una amenaza a sus posiciones de privilegios.
Estos factores culturales acentuaron la distancia entre el Estado peronista y amplios sectores de empleados públicos, docentes, estudiantes, profesionales y comerciantes. Para estos la situación se volvió intolerable a partir de medidas llevadas adelante por el Régimen como el uso obligatorio de distintivos partidarios, la propaganda oficial a través de la radio y los libros escolares, la afiliación compulsiva al Partido Peronista para conservar un puesto público, la monumentalidad de los actos oficiales y los nombres de Perón y Evita en innumerables edificios públicos, ciudades , provincias, etc.
La clase media argentina, harta ya de tolerar los abusos de la nueva elite, integrada por burócratas sindicales, policías, funcionarios venales, desclasados, parientes pobres de familias venidas a menos, lumpenaje con poder político, la ambición del Partido Unico, pide a gritos la apertura democrática y el gobierno, sólo meses antes de su caída, cede por primer vez la radio a dirigentes de la oposición. La decadencia económica, la ascendente corrupción de los funcionarios, los actos de obsecuencia desvergonzada, corroen los pilares del ambicionado Estado Totalitario Argentino.
La mayoría, de esta clase media, deposita sus esperanzas de cambio en la acción opositora de los partidos políticos, principalmente el radicalismo y más tarde en la acción desestabilizadora de los sectores de las Fuerzas Armadas y de la Iglesia Católica.
Relación Peronismo-Iglesia Católica
Si bien el Peronismo fue el encargado de dar un gran impulso al culto católico en la Argentina, como consecuencia de la prohibición de cualquier otro culto y la gran cantidad de dinero que se giró a esta institución mediante la paga como funcionarios de Estado a miembros de la Iglesia y la construcción de Grandiosos templos para su culto mantuvo con la Iglesia una relación ambivalente ya que nunca le creyó una lealtad total que asegurará no mirar con rescomor
Ya que el gobierno consideraba que con todo lo que había realizado por ella ella no retribuia de la misma manera ya que entre sus filas seguían existiendo elementos discordantes con el regimen que a larga hicieron tambalear esta relación
Relacion de mutua conveniencia en un principio, siendo el peronismo el encargado de defenestrarla cuando ya no le servía para poder cumplir las funciones que antes este necesitaba
Y la mejor forma que encontro fue desfenetrasla públicamente reslatando sus pocos valores solidarios y su permanente ostentación en desmedro de una clase trabajadaora con poca capacidad de discernimiento.

Del fordismo al Posfordismo consecuencias socio-culturales y económicas

DEL FORDISMO AL POSFORDISMO CONSECUENCIAS SOCIO-CULTURALES Y ECONÓMICAS
Del trabajo como ente alienador al trabajo como forma estructurante de la vida social.

Indice
Primera Parte
1.-Organización del trabajo basada en el "Savoir Faire"-
1.1-El Oficio y sus características-.
2.-La organización científica del trabajo. (OCT):
2.1-Evaluación del taylorismo, perspectiva histórica y su relación con el Oficio.
Soluciones propuestas por Taylor para eliminar el tiempo muerto e intensificar el trabajo
2.2 Características de la Organización Científica del Trabajo (OCT)
2.3-Principales resultados de la aplicación de la OCT a nivel de las empresas.
3.-Fordismo
3.1.- Perspectiva histórica .Superación del Taylorismo con las técnicas de Ford
3.2.-Origen del Fordismo - Perspectiva histórica.
3.3. Características del Modelo de Producción Propuesto por Henry Ford.
3.4-Las influencias del Fordismo en las normas de vida de sus trabajadores

4.-El papel y el lugar del Fordismo en la crisis de 1930. La introducción de un nuevo sistema de producción.

5.- Fordismo. Su aplicación en Estados Unidos y Europa.

6.-Análisis comparativo: Taylorismo y Fordismo.
6.1.-Diferencias entre la organización taylorista y la organización destinada a la producción en masa.
6.2.- Similitudes entre Taylorismo-Fordismo

7.-Comienzo del Final. Declinación del Modelo de producción Fordista.


Segunda Parte

8.-Cambios en el modelo de producción taylorista-fordista y sus consecuencias político-económicas y sociales en un mundo en proceso de transformación.


Tercera Parte

9.-Nuevas Procesos en los modos de Producción –Posfordismo y sus diferentes derivaciones-.

9.1.- Fragmentación del Proceso Productivo.
9.2.- El Modelo "Toyotista". Sus orígenes y características.
9.3.- Consecuencias del Modelo Productivo JIT en el nuevo contexto social y productivo.
9.4.- ¿"Calidad Total" o fomento del despotismo contra si mismo y sus semejantes?
9.5.- Heterogeneidad, complejidad y fragmentación de la clase trabajadora. La influencia de la Educación en este proceso.

Cuarta Parte
10.-Conclusiones.

11.-Bibliografía

Introducción

¿Cómo pueden perseguirse objetivos a largo plazo en una sociedad a corto plazo?
¿Cómo sostener relaciones sociales duraderas?
¿Cómo puede un ser humano desarrollar un relato de su identidad e historia vital en una sociedad compuesta de episodios y fragmentos?
El capitalismo de corto plazo amenaza con corroer el "carácter" en especial de aquellos aspectos que unen a los seres humanos entre sí y brindan una sensación de un Yo sostenible.
Veremos a continuación porque enunciamos y sostenemos que el cambio que se da en relación a la significación del valor del trabajo desde su aspecto alienante a su aspecto estructurador de normas de vida del sujeto posmoderno es una evolución y no solamente una "jaula de hierro" que lo aprisiona y ahoga.


Primera Parte

1.-Organización del trabajo basada en el "Savoir Faire"-

1.1-El Oficio y sus características-.

A principios del siglo XIX la organización y contenido del trabajo en Estados Unidos estaba basado en el "savoir faire" del obrero, quien poseía el conocimiento del oficio transmitiendo sólo a sus descendientes los trucos del mismo. Este oficio sería institucionalizado por el sistema de corporaciones, que se encargaría de regular la actividad de los talleres y de los trabajadores, quienes trabajaban con cierto margen de autonomía y sin una división social entre concepción y ejecución del trabajo.
Así entonces el oficio era "la piedra angular"(1) sobre la cual se constituirá la organización obrera, que se agrupaba en la American Federation of Labor (AFL), conformada por un conjunto más o menos estructurado y homogéneo de uniones profesionales.
La posesión de los conocimientos del oficio permitía al trabajador disponer de cierta autonomía para dirigir, regular y controlar él mismo el proceso de trabajo y fijar el tiempo asignado a cada operación.
La afiliación a la AFL le garantizaba el pago por parte de los empresarios de una determinada tarifa por su trabajo, que era estrictamente establecida por el sindicato.
Los obreros no especializados los "Unskilled"(2) son excluidos de la asociación (AFL) quien hace a la vez de subcontratista , asegurando una cierta gestión del mercado del trabajo obrero por cuenta de los fabricantes; garantizando el aprovisionamiento en fuerza de trabajo, administra la afluencia en cantidad y cualidad. La contrapartida exigida es que el fabricante respete la "tarifa" sindical (esta incluye la tasa salarial y el tiempo de producción)
1.2-El Oficio como detenedor del progreso industrial
El trabajo de oficio era entonces el principal límite a la expansión capitalista, pues para poder desarrollar el proceso de trabajo en su fábrica el empresario dependía estrictamente del trabajo de este obrero calificado, actividad que no podía ser codificada ni sistematizada. Era así imposible para el empresario controlar el proceso productivo y regular sus tiempos muertos.


1.2.1-Prácticas Pre-Tayloristas de lucha contra el oficio.
Para luchar contra el oficio el capital buscó, en primer lugar, hacer el trabajo más productivo a través de la máquina, medida que fue fuertemente resistida por los obreros calificados. Ante esta situación los empresarios incentivaron el trabajo de los niños y de las mujeres, que aseguraban la continuidad del flujo industrial y resultaban más económicos. A pesar de esto, y como el oficio seguía siendo el gran problema, se comenzó a implementar el sistema de trabajo a destajo que fue, antes de Frederik Winslow Taylor, una de las fuerzas más eficaces utilizadas por los fabricantes para circunscribir el oficio.
Pero todas estas medidas no lograban recortar el poder que tenían los obreros sindicalizados.
Para hacer frente a la relativa escasez de fuerza de trabajo calificada que estuviera dispuesta a trabajar bajo nuevas condiciones laborales, era necesario un cambio en la gestión de la fuerza de trabajo, economizar esa fuerza de trabajo, "fijarla" en sus puestos dentro de los establecimientos industriales, disciplinarla y reducir el costo y el tiempo de formación profesional.
El importante flujo migratorio proveniente de países europeos a lo largo del siglo XIX y a principios del XX sería entonces la condición de posibilidad para alcanzar los objetivos que perseguían los capitalistas, pues esta fuerza de trabajo, que en muchos casos tenía escasa calificación para el trabajo industrial, sería incorporada en las fábricas reemplazando paulatinamente al obrero de oficio.

2.-La organización científica del trabajo. (OCT):

2.1-Evaluación del taylorismo, perspectiva histórica y su relación con el Oficio.
Soluciones propuestas por Taylor para eliminar el tiempo muerto e intensificar el trabajo.
El oficio mismo se constituía así en blanco de ataque, en obstáculo que será saldado con la aparición de la "Organización Científica del Trabajo" (OCT) propuesta por Frederick Winslow Taylor, quien se propone acabar con el oficio para circunscribir de esta manera el control obrero de los tiempos de producción.
Según Taylor "...como los obreros de todos los oficios han aprendido los detalles de su trabajo por la observación de los obreros ya formados que lo rodean, existen muchas maneras distintas de hacer la misma cosa (...), y por igual razón, hay una gran variedad en los implementos usados para cada clase de trabajo. Ahora bien: entre los diversos métodos y herramientas usados en cada trabajo, existe siempre un método y una herramienta más rápidos y mejores que los demás. Y ese mejor método y esa mejor herramienta sólo pueden ser descubiertos o perfeccionados a través de un estudio y análisis científico de todos los métodos y herramientas en uso, juntamente con un estudio exacto de los detalles, de los movimientos y del tiempo..."
Lo que diferencia a Taylor de sus predecesores es el hecho de haber constituido al oficio mismo en blanco de ataque, en obstáculo a salvar. No busca el medio de soslayarlo como hace la máquina, de estimularlo como se pretende mediante sistemas salariales cada vez más sofisticados, ni de dirigirlo contra sí mismo, como hace el sistema de destajos, sino el medio de destruirlo como tal.
El conocimiento y el control de los modos operatorios industriales son en principio propiedad exclusiva, monopolio de la clase obrera. Monopolio fraccionado entre diferentes profesiones pero monopolio al fin y lo esencial que los patronos están excluidos de él.
De la ecuación tayloriana obtenemos que quien domina y dicta los modos operatorios se hace también dueño de los tiempos de producción. En manos obreras, este "saber" práctico de fabricación se convierte, como dirá Taylor, en una "holganza sistémica" que paraliza el desarrollo del capital.
Doblegar al obrero de oficio, liberar al proceso del trabajo del poder que ejerce este sobre él para instalar en su lugar la ley y la norma patronales, tal será la contribución histórica del taylorismo.
2.2 Características de la Organización Científica del Trabajo (OCT)
Esta nueva "Organización Científica del Trabajo" presentaba según Taylor cuatro principios fundamentales que pueden resumirse de la siguiente manera:
Desarrolla para cada elemento del trabajo del obrero una ciencia que reemplaza los antiguos métodos empíricos.
Selecciona científicamente y luego instruye, enseña y forma al obrero; mientras que en el pasado éste elegía su oficio y se instruía a sí mismo de la mejor manera, de acuerdo con sus propias posibilidades.
Coopera cordialmente con los obreros para que todo el trabajo sea hecho de acuerdo con los principios científicos que se aplican.
Distribuye equitativamente el trabajo y la responsabilidad entre la administración y los obreros.
Así entonces la nueva organización del trabajo pretendía reducir el poder del trabajador de oficio y eliminar la supuesta vagancia que presentaba la clase obrera a partir de una organización empresaria que fuera esencialmente científica; es decir, a partir de los hechos, del razonamiento, de la experimentación y de la prueba.
Para alcanzar la consecución de estos principios fundamentales era necesaria la utilización de mecanismos y técnicas apropiadas, que pueden resumirse de la siguiente manera:
Estudio de tiempos y movimientos de las tareas manuales productivas o de tipo administrativo, de carácter repetitivo, para identificar los movimientos inútiles con el objeto de eliminarlos y de conservar los necesarios para que puedan realizarse en el transcurso de una jornada normal de trabajo y obtener así una remuneración adecuada.
Asignación por anticipado de tareas específicas a los trabajadores para que cada uno cumpla con las especificidades de cantidad y calidad utilizando los métodos y herramientas científicos.
La individualización del trabajo, oponiéndolo al trabajo grupal o en equipo, para que cada obrero trabaje a un ritmo más acelerado.
Estandarización de las tareas para realizarlas utilizando las máquinas y herramientas más adecuadas.
La selección científica de los trabajadores a través de la oficina de personal, eligiendo a aquellos que están en mejores condiciones objetivas para realizarlas de manera eficiente.
La formación profesional de los trabajadores en lugar del simple aprendizaje.
La opción por un sistema de remuneración según el rendimiento, determinando la prima y los montos de la remuneración para satisfacer el interés de los trabajadores por el dinero.
La determinación de los tiempos de reposo necesarios para evitar la sobre-fatiga que repercutiría finalmente en una baja de la producción.
El trabajo de ejecución manual o intelectual debe ser controlado y supervisado por parte de la dirección a través de un sistema de supervisión múltiple y funcional.
La medición objetiva del trabajo realizado, poniendo a disposición de los trabajadores directamente involucrados la información acerca de sus resultados.
El trabajo intelectual es separado del taller y es concentrado en oficinas de planificación y organización de la producción
El hombre queda sometido a la máquina, este se convierte en un apéndice de la máquina
La calificación del trabajo obrero se determina según el puesto de trabajo y no en función de la habilidad o el conocimiento técnico: las principales características exigidas por la empresa son velocidad y precisión.
Se intenta limitar al mínimo los tiempos muertos: tiempos ligados a la coordinación de los diferentes segmentos del proceso del trabajo y tiempos ligados a la reconstitución parcial de la fuerza de trabajo ( pausas e interrupciones debidas a la fatiga muscular o neuro-psíquica)
Se establece el salario pagado por pieza producida, lo que motivaría a los trabajadores a aumentar la producción.
La mecanización reduce el trabajo a un ciclo de actos repetitivos, definidos por las normas de rendimiento.
El orden y la armonía en la empresa y en la sociedad
Vemos así que partiendo del supuesto de que la dirección y los trabajadores tienen intereses comunes, Taylor elabora una nueva organización del trabajo basada fundamentalmente en tres pilares básicos:
Una división entre concepción y ejecución de la tarea, razón por la cual aparecen los departamentos de planificación y de personal de la fábrica.
Una fragmentación y especialización de las tareas, pues a partir del estudio de tiempos, movimientos y herramientas, la dirección de la empresa intenta codificar y sistematizar el trabajo obrero, para poder intensificarlo y aumentar así la productividad, reduciendo el tiempo muerto y la porosidad de la jornada del trabajo.
Establecimiento de un nuevo sistema de remuneración, basado en la productividad, en el rendimiento personal y no grupal del trabajador.
Desde el punto de vista del trabajo concreto la novedad introducida por el Scientifi Management se refiere ante todo al hecho de que el control obrero de los modos operatorios es sustituido por lo que se podría llamar un "conjunto de gestos" de producción concebidos y preparados por la dirección de la empresa y cuyo respeto es vigilado por ella. Este conjunto de gestos, al principio locales y empíricos, por depender de las medidas de los crono- analizados- llegará progresivamente, con la puesta a punto de las tablas de tiempos y movimientos elementales, a la categoría de un código general y formal del ejercicio del trabajo industrial. Lo importante es que con la puesta a punto de este código se asegura la integración progresiva de los trabajadores no especializados en los puestos de los profesionales de oficio, lo que provoca, con la transformación realizada en las condiciones del ejercicio del trabajo, un cambio en la composición de la clase obrera requerida. El diseño y la implementación de este código general se transformaría entonces en el denominado "one best way", es decir la única mejor manera de realizar cada tarea mediante el trabajo, la fabricación y utilización de las herramientas mas apropiadas.
Desde el punto de vista del trabajo abstracto se aseguraba un formidable aumento de rendimiento y de la intensidad del trabajo; la aplicación de la Organización Científica del Trabajo permitía entonces aumentar la productividad del trabajador, de las herramientas y del tiempo de trabajo necesario, eliminando la dependencia del trabajador de oficio, contribuyendo así a reproducir y acrecentar el régimen de acumulación capitalista. La aplicación de la OCT a nivel de las empresas permitía aumentar el margen de ganancia de los empresarios y los salarios de los obreros que cumplieran con las normas de productividad establecidas por la dirección.
El taylorismo rompía así con el oficio, con el trabajo y la solidaridad grupal, incentivando el desarrollo de trabajadores individualistas que sólo se preocupaban por aumentar su rendimiento para ganar la prima correspondiente. La entrada de los "Unskilled" en el taller no es sólo la entrada de un trabajador objetivamente menos caro, sino también la entrada de un trabajador no organizado, privado de capacidad para defender el valor de su fuerza de trabajo.
La organización del trabajo dentro de las firmas sufría de esta forma una importante transformación que permitía en definitiva un alargamiento de la duración de la jornada. Con la reducción de los tiempos muertos se propiciaba así un cambio en las condiciones sociales de extracción de plus-trabajo.
En la medida en que inaugura un nuevo modo de consumo productivo de la fuerza de trabajo obrera, la nueva Organización Científica del Trabajo de Taylor contribuye a un aumento de manera formidable la tasa de explotación y la valorización de capital instaurando una nueva modalidad de acumulación capitalista.
Los salarios serían estimados por rendimiento del trabajador, razón por la cual, si tenemos en cuenta el aumento de productividad de cada trabajador gracias a la Organización Científica del Trabajo que estaríamos implementando, los salarios representativos del promedio aumentarían considerablemente bajando además la cantidad de horas necesarias para realizar una misma tarea; produciéndose una especie de deslizamiento ya que de un simple instrumento de estímulo el salario se convierte en instrumento de reproducción del trabajador.
2.3-Principales resultados de la aplicación de la OCT a nivel de las empresas.
Si lográramos la implementación de la Organización Científica del Trabajo podríamos pensar, siguiendo a Taylor, que tanto los obreros como la empresa se beneficiarían de la nueva organización del trabajo.
Los beneficios obtenidos por los trabajadores serían los siguientes:
Percibirían salarios superiores a los que recibían anteriormente.
Disminuirían sus horas de trabajo, y aumentarían los tiempos de descanso.
Aumentaría el cuidado que cada trabajador recibiría por parte de la empresa, pues estarían acompañados y apoyados continuamente por instructores que les explicarían como realizar el trabajo de una mejor manera y en un tiempo menor, considerando así al obrero como un trabajador profesional que debía ser formado continuamente.
Los beneficios obtenidos por la empresa serían por su parte:
Una mejora sustancial del producto fabricado.
Una reducción material en el costo de inspección, porque al estar estandarizadas las tareas, el gasto que la empresa antes tenía en inspectores sería disminuido considerablemente.
Relaciones más amistosas con los obreros, pues estos al recibir un sueldo mayor cambiarían su mala predisposición en relación a la dirección de la empresa y reducirían el número de huelgas que solían realizar.

3.-Fordismo

3.1.- Perspectiva histórica .Superación del Taylorismo con las técnicas de Ford
A principios del siglo XX en los Estados Unidos el número de inmigrantes europeos era considerable, entre ellos había alemanes, polacos, italianos, húngaros, moravos, lituanos, rumanos, chinos, irlandeses, e ingleses(3), que tendían a conformar asociaciones de residentes de cada nacionalidad en las que reproducían sus costumbres, su cultura, su religión, manteniendo así cierto aislamiento respecto de la cultura del país de acogida.
Estos inmigrantes eran quienes realizaban los trabajos de menor calidad, los que implicaban tareas peligrosas, pesadas, sucias no contando para si con protección social alguna (4) dado su bajo nivel de calificación profesional, su falta de experiencia y su problemas lingüísticos quedando para esta parte de la población las actividades laborales con malas condiciones de trabajo y peor remuneradas.
Esta segmentación reforzaba así su tendencia hacia el rechazo a la integración social y a replegarse cada vez mas a la vida familiar y asociativa, situación que tenía consecuencias directas sobre el sistema productivo pues, dado que eran los inmigrantes quienes trabajaban en las industrias de la época y que esta población mantenía en vigencias sus propios calendarios, fiestas religiosas y patrióticas, etc.; los empresarios debían lidiar con altas tasas de ausentismo, de llegadas tarde, y de rotación. Esta situación significaba que las empresas debían contar con trabajadores adicionales para reemplazar las ausencias y la rotación de su planta de personal, hecho que generaba pérdidas económicas importantes porque estos trabajadores eventuales no conocían bien el funcionamiento de las máquinas y provocaban accidentes y averías, además de accidentarse.
Los principios tayloristas mantuvieron la hegemonía durante la primera mitad del siglo, a pesar de las dificultades que encontraban en esta población inmigrante.
Las cadenas de montaje- mecanización del trabajo- elemento con el cual se conjuga la teoría taylorista da origen al denominado Fordismo naciente de la mano de la industria automotriz.


3.-Una vez abolidas en sus países de origen las leyes contra la emigración 1825-1827 Inglaterra, 1848 Alemania, las clases dirigentes de esos países pensaron que era preferible dejar emigrar a los insurrectos a afrontar el riesgo de que reconstruyan sus foco rebeldes- Las colonias irlandesas se amontonaron en la costa este, Boston y New York y proporcionarán la primera reserva de mano de obra tan reclamada por el capital norteamericano siendo estos mano de obra amaestrada ya por el capital inglés.
4.- Ver Film " Pandillas De New York". Martin Scorsese.2002.-
3.2.-Origen del Fordismo - Perspectiva histórica.
Henry Ford, heredero y tributario del "scientific management" -de su protocolo central: el Time and motion study- es quien instala la primera Cadena de Montaje en 1913, creando con ello la producción en serie, que implica una mayor adaptación del trabajo humano al ritmo del conjunto del proceso de producción.
En esta, las diversas tareas en la línea de producción están coordinadas entre sí y son ejecutadas sin interrupción; fundamentalmente la utilización de la cinta transportadora elimina los desplazamientos del operario y marca los tiempos de su labor eliminando los "tiempos muertos" del taller convirtiéndolos en tiempos de trabajo productivos.
A las innovaciones del Taylorismo, Ford, añadió un mayor fraccionamiento de las tareas y formas más eficaces de imponer a los trabajadores el ritmo deseado de trabajo explotando al máximo las posibilidades de sustituir la habilidad personal del obrero por procedimientos mecánicos.
Este conjunto de transformaciones en el proceso del trabajo industrial implica cambios esenciales en los modos y condiciones de vida de los asalariados. Este modelo se caracteriza por engendrar como norma social – el consumo- el cual conduce a institucionalizar la lucha económica por intermedio de la negociación colectiva.
Como resultante de este proceso nos enfrentamos así a una forma de articulación entre el proceso productivo y el modo de consumo orientada a promover la producción y el consumo de masas fenómeno denominado como "Fordismo".
En tanto estructura macroeconómica (o régimen de acumulación o estructura social de acumulación) el Fordismo presuponía que los incrementos de productividad resultantes de sus principios de organización, tenían contrapartida por un lado, en el crecimiento de las inversiones financiadas por los beneficios y, por otro, en la ampliación del poder de compra de los trabajadores asalariados. De ello resultaba que la participación de los salarios en el valor agregado y el coeficiente del capital, en valores permanecía, a grosso modo, constantes; que la tasa de ganancia era, por lo tanto, más o menos estable, y que los mercados para los bienes de consumo y de capital se expandían paralelamente a la productividad.
En tanto sistema de reglas de juego (o en cuanto modelo de regulación), el fordismo presuponía el establecimiento de un contrato de largo plazo de relación salarial, con límites rígidos para los despidos y una programación de crecimiento del salario indexado por los precios y la productividad en general. Además de eso, una difundida socialización de la renta, por obra del Estado del Bienestar, aseguraba una renta permanente a los trabajadores asalariados. La contrapartida residía en la aceptación, por parte de los sindicatos, de las prerrogativas de la dirección. De esta forma, eran respetados, tanto los principios de la organización del trabajo como la estructura macroeconómica.
En este contexto Henry Ford tomando la experiencia del American System of Manufactures, es decir tomando aquellos elementos que consideraba importantes de este sistema basado en la utilización de máquinas- herramientas de propósitos especializados que pretendía obtener regularidad y la perfecta intercambiabilidad de las piezas utilizando plantillas y sistemas "jig, fixture and gauging" para lograr partes y piezas uniformes, implementó el conocido sistema de "Producción en Masa", que consistía en alcanzar un sistema que produjera un mayor volumen de producción, una política agresiva de ventas, una política de salarios particular y la incorporación de la innovación organizacional y técnica alcanzada a partir de la cinta transportadora en la cadena de montaje.
3.2.1-Relación entre H. Ford y G.W. Keynes: Nacimiento del Estado de Providencia.
Henry Ford y G. W Keynes popularizaron la idea de que la demanda debe ser tenida en cuenta, y que aquella, asociada a los asalariados, constituye las bases más estables de la demanda agregada. Las luchas de los trabajadores y los cambios políticos de los años '30 bajo la presidencia de Rosevelt y de las socialdemocracias europeas impusieron las nuevas reglas de juego. Los compromisos sociales de la época de Roosevelt se generalizaron en la Europa liberada y en el Japón vencido después de la Segunda Guerra Mundial, a raíz de la administración del Plan Marshall y del apoyo de los sindicatos americanos a sus congéneres europeos reformistas. Esta cruzada por el "american way of life" se vio fortalecida por las presiones a nivel nacional del movimiento obrero europeo, que introdujeron importantes mejoras en el modelo (por ejemplo la construcción del Estado-Providencia según las pautas del informe Beveridge).
El Estado se convierte en Estado –Plan , su resorte esencial su política del trabajo y el salario va a afirmarse cada vez mas claramente como tendente a un triple objetivo:
1-Fijación de un marco jurídico-legal consistente en un conjunto de reglas y normas sobre la misma relación de explotación (duración del trabajo, horas extraordinarias, trabajo de los niños, salario.) en el fondo se trata de poner al día y de reactualizar esta legislación de fábrica.
2- Instauración del salario indirecto- asignaciones familiares, enfermedad, jubilación- para repartir de otro modo los beneficios concernientes a las condiciones mercantiles y no mercantiles de reconstitución de la fuerza de trabajo con el fin de asegurar sobre una base duradera la existencia de la mano de obra barata que necesita la gran industria.
3- Estructuración enteramente nueva de la asistencia a los parados y accidentados, concebida ya no como una asistencia al más necesitado sino como un medio de incorporación y control de las fuerzas de trabajo coincidente en mantenerlas en reserva para la producción capitalista y el salariado.
El Estado-Plan Keynesiano construye así, entre policía y welfare, un nuevo terreno de legitimación, la garantía más firme por lo demás del mantenimiento del equilibrio y del nivel de la demanda efectiva. Este tipo de Estado aparece como el tipo de Estado exigido por la producción en masa, como el Estado de la producción en Masa.
El éxito del modelo de la Edad de Oro era "empujado", por lo tanto, por los salarios en el mercado interno de cada país capitalista avanzado tomado aisladamente. El condicionante exterior estaba limitado por la coincidencia del crecimiento en esos países, por la importancia restringida de la importancia del comercio internacional en relación al crecimiento de los mercados internos y por la hegemonía económica de los Estados Unidos.

3.3. Características del Modelo de Producción Propuesto por Henry Ford.
En cuanto al proceso de producción, el fordismo consiste en una serie de innovaciones mecánicas, tecnológicas y organizacionales que se articulan para la producción masiva en un flujo continuo.
Así entonces podríamos presentar al fordismo como un sistema que introdujo cambios en las anteriores normas de producción, de consumo y de vida, que se basó en:
Un diseño cuidadoso del producto, con el objeto de normatizarlo, utilizando partes y piezas uniformes y estandarizadas que sean intercambiables.
Una mejora progresiva de dicho diseño para lograr un mejor funcionamiento, pero sin cambiarlo sustancialmente.
La construcción o adaptación de máquinas herramientas con propósitos especializados para obtener piezas y partes estandarizadas absolutamente idénticas e intercambiables.
Una progresiva integración de la producción, eliminando la subcontratación y los proveedores.
La organización secuencial de la producción y del montaje de los subconjuntos, utilizando la cinta transportadora y la fuerza de la gravedad, para reducir al mínimo los movimientos y el esfuerzo humano.
La incorporación de fuerza de trabajo y sus cadencias al movimiento de las maquinas y de la cinta transportadora.
La división y simplificación social y técnicamente el trabajo de ejecución, promoviendo la especialización e incorporando las calificaciones a la máquina.
La modificación de las actitudes y comportamiento de los trabajadores disciplinándolos, actuando sobre sus normas de consumo y su modo de vida.
El incremento de los salarios, pagando según el tiempo de trabajo, para facilitar el reclutamiento de la mano de obra más adecuada, reducir la rotación y el ausentismo, compensar la intensificación del trabajo y frenar la acción sindical.
Se reduce al máximo la inmovilización improductiva del capital (aquí circulante) que se analiza en términos contables como un costo suplementario de almacenaje.
Se reducen los tiempos muertos de la fabricación antes necesarios antes cada nuevo aprovisionamiento.
Se han eliminado todas las detenciones del proceso de transformación que podían resultar de un defecto de ajuste, en calidad o en cantidad.

Vemos así que el nuevo sistema de producción consistía en un flujo continuo de producción, los "gravility slide", basados en el desplazamiento de objetos utilizando la fuerza de la gravedad sobre un plano inclinado; los "gravility rollers", basado en el desplazamiento por la fuerza de gravedad utilizando rodillos y finalmente la banda transportadora.
Gracias a este sistema Ford logra superar el problema de la escasa calificación de la mano de obra (5), pues se incorporaba la fuerza de trabajo y sus cadencias al movimiento de las maquinas y de la cinta transportadora, con lo cual no era necesaria la calificación profesional del obrero, ya que la calificación estaría ahora incluida en las máquinas.
La producción sería así constante y progresiva, ya que siguiendo una secuencia lógica se eliminaban los movimientos innecesarios, logrando no sólo una economía del tiempo como lo hacía el sistema taylorista sino también una economía del espacio. Con la cinta transportadora se pretendía llevar el trabajo al obrero, en lugar de llevar el obrero al puesto de trabajo.
3.4-Las influencias del Fordismo en las normas de vida de sus trabajadores
La modificación de las actitudes y comportamiento de los trabajadores fue otro de los resultados del fordismo; pues este sistema de producción trajo consigo cambios no sólo a nivel productivo sino también a nivel social.
En la empresa Ford se desarrolló así una nueva forma de gestión de la fuerza de trabajo con el objetivo de alcanzar un mejoramiento paralelo para lograr así un verdadero aumento de la capacidad productiva siendo necesario disciplinar al obrero, bajar los altos índices de ausentismo y rotación. Para solucionar este problema Ford decide implementar una política novedosa a nivel social que alcanzará no sólo a los trabajadores sino también a sus familias.
Asimismo, y considerando el aumento productivo que se alcanzaba con el nuevo sistema de producción, la empresa ensayó una estrategia novedosa para la época que consistía en que los mismos trabajadores pudieran comprar los Ford T que producían, logrando así ubicar en el mercado la gran cantidad de productos producidos. El nuevo sistema de producción en masa, consistente en la elaboración de miles de autos de un mismo modelo: el Ford T y un mismo color: negro, encontraba de esta forma un nuevo mercado, pues la clase trabajadora se transformaba ahora en un nuevo cliente potencial.
Así entonces, con el objeto de retener a la fuerza de trabajo y aumentar sus ventas para que estuvieran acorde a la nueva productividad, la empresa implementó en 1910 una política social que consistía entre otras cosas en:
El mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo en los talleres.
El mejoramiento de la limpieza, iluminación e higiene en los locales.
La creación de escuelas gratuitas para los hijos del personal.
5.-Los puestos de trabajo son considerados como ni cualificados, ello es debido mas al hecho de que las categorías de trabajadores que los ocupan están incapacitados para "hacer valer" el valor de uso de la fuerza de trabajo que al carácter no cualificado de los trabajos que le son confiados
Apoyo a las actividades creativas, deportivas y culturales de las familias de sus empleados.
La creación de la escuela de aprendices, de comercio, de idiomas, con el objeto de que los trabajadores y sus descendientes se integraran a la sociedad estadounidense y se formaran en la cultura del trabajo.
A lo largo de la década de 1910 se implementaron además una serie de medidas que pretendían mejorar las condiciones monetarias de los trabajadores, entre ellas la más significativa fue la implementación del "five dollars day", es decir el pago de cinco dólares por día a cambio de sólo 8 horas de trabajo. Esto significaba un aumento considerable del sueldo de los obreros.
Con esta política se pretendió disciplinar a los trabajadores, aumentar la paz social, cambiar los valores culturales, etc. Con el "five dollars day" los trabajadores debían aprender a auto-controlarse y a adaptarse a las reglas de la sociedad en la que vivían; para alcanzar este propósito la empresa creo el Departamento de Sociología, el cual tenía como finalidad guiar a los trabajadores en cuanto a la utilización y el gasto de sus nuevos ingresos, muy elevados para su época. Por esta razón el Departamento de Sociología realizaba visitas en los domicilios de los trabajadores para orientarlos en sus comportamientos económicos, y sociales, con lo cual se esperaba que estos mejoraran paulatinamente su productividad.
La empresa le daba consejos a los trabajadores y a sus familias a través de los investigadores del Departamento de Sociología (creado por la misma empresa) que visitaban los domicilios de sus empleados para transmitirles la importancia de que fueran limpios e higiénicos, que tuvieran una situación civil en regla, que no tuvieran malos hábitos como beber en demasía o trasnochar, que fueran ahorrativos, y que no faltaran al trabajo ni llegaran tarde.
La idea de la empresa era que las condiciones generales de vida de sus trabajadores tenían efectos directos sobre su productividad durante la jornada de trabajo. Por esta razón era importante que cambiaran sus formas de vida y sus costumbres para adecuarse a la nueva cultura del trabajo fordista.
El "five dollars day" instaura mediante el control del gasto del salario, una influencia en las condiciones de existencia de la población obrera. En efecto, no todo el mundo podía beneficiarse del "five dollars day", este no incluía:

-A los obreros que no tengan por lo menos seis meses de antigüedad ( tiempo mínimo del período de prueba).
-A los jóvenes menores de 21 años.
-A las mujeres: Ford esperaba que las jóvenes se casen.

Además se exigía una "moral intachable", limpieza y reserva eran cualidades claves; estaban prohibido el uso de tabaco y del alcohol(6) también el juego estaba proscripto como estaba prohibida la frecuentación de bares, en particular bares de hombres.
Era fácil prever que cinco dólares diarios en manos de ciertos hombres podrían constituir un serio obstáculo en el camino de la rectitud y de la vida ordenada y hacer de ellos una amenaza para la sociedad en general; por eso se estableció desde un principio que no podría recibir este aumento ningún hombre que no supiera usarlo de manera discreta y prudente.
El "five dollars day" significa el triunfo de la cadena, no sólo en lo que esta implica desde el punto de vista de la repetitividad y de la parcelación del trabajo, sino como principio despótico que rige las condiciones de trabajo de los ejércitos de trabajadores que la sirven.
El Fordismo fue así un sistema productivo que trajo consigo cambios en el consumo y de las formas de vida de la población, la asistencia al estilo americano aparece claramente como un instrumento de regulación y control de las fuerzas de trabajo, donde unas instituciones para-públicas reemplazan a los sistemas patronales de seguro para complementar el dispositivo de reclutamiento que necesita el capital para asegurar su expansión. El rasgo nuevo e importante es que en adelante el sistema americano de ayuda pública se combina con el sistema de trabajo y lo refuerza. Al descargar a la industria de ciertas partes de los gastos de mantenimiento y reproducción de la clase obrera, sin dejar por eso de organizar una distribución lo bastante selectiva como para consolidar el sistema salarial, la ayuda pública contribuye a eliminar los obstáculos a su desarrollo que la gran industria había elegido en su propio camino al racionalizarse.
Los distintos componentes que abarca la Seguridad Social - accidentes-jubilación-enfermedad- van a entrelazar sus disposiciones para convertir la asistencia en un instrumento al servicio de la expansión de la gran industria, coincidiendo en asegurarle disciplina y sumisión de las fuerzas de trabajo. Estos sistemas se desarrollan en la gran industria y para la gran industria.

"Nuestro propio éxito depende en parte de los salarios que pagemos. Si repartimos mucho dinero se gasta…; de ahí que .esta prosperidad se traduce en un aumento de la demanda (de nuestros automóviles)"
H.Ford Ma vie, mon ouvre, p 142

4.-El papel y el lugar del Fordismo en la crisis de 1930. La introducción de un nuevo sistema de producción.

No se puede dejar de relacionar este hecho con las mutaciones en las condiciones de existencia de las clases obreras taylorianas y fordianas de la gran industria capitalista.

(6) Por esta razón rigió en EE.UU la llamada "Ley Seca" la cual prohibía la venta de todo tipo de bebidas alcohólicas
Al introducir en la base misma de los aparatos de producción unas diferencias acentuadas del rendimiento y productividad del trabajo, al acelerar la ruina de la pequeña industria , al alterar el modo de consumo y de reproducción de la clase obrera, al suscitar mediante el crédito y el consumo forzoso unos procesos en cadena de "seudo-validación" de las mercancías, la racionalización del trabajo , al nivel y en la escala en que se ha practicado, prepara el terreno de vulnerabilidad en el que unos hechos determinados van a provocar la ruptura brutal y en cascadas interrumpidas de los grandes equilibrios de la economía capitalista.
A nivel de las empresas produjo también cambios importantes pues logró disminuir el ausentismo y las altas tasas de rotación, redujo la cantidad de horas de trabajo diario, disminuyó la cantidad de trabajadores necesarios al mismo tiempo que aumentaba el volumen de la producción, facilitó el proceso de integración industrial, fabricándose en Ford la casi totalidad de las piezas que antes proveían los sub-contratistas.
El sistema de producción en masa lograba así dinamizar la economía del país, pues el fordismo era una nueva forma de regulación económica y de organización de la sociedad que significaba un cambio sustancial en el volumen de producción y en la política de ventas y de salarios, desarrollando una importante innovación organizacional y técnica a partir de la cinta transportadora en la cadena de montaje.

5.- Fordismo. Su aplicación en Estados Unidos y Europa.
Al analizar las diferencias existentes entre los países europeos, Italia en particular, y Estados Unidos en torno a las condiciones de posibilidad para el desarrollo del fordismo se sostiene que en Estados Unidos, a diferencia de Europa, esta nueva forma de organización de la sociedad fue posible gracias a la existencia de una escasa clase aristócrata parasitaria y al surgimiento de una clase empresarial que se encargó de racionalizar la producción y el trabajo combinando hábilmente la fuerza (destrucción del sindicalismo obrero de base territorial) con la persuasión (altos salarios, diversos beneficios sociales, propaganda ideológica y política muy hábil); logrando así hacer girar toda la vida del país alrededor de la producción.

6.-Análisis comparativo: Taylorismo y Fordismo.
6.1.-Diferencias entre la organización taylorista y la organización destinada a la producción en masa.
Como hemos visto anteriormente ambos sistemas productivos son esencialmente diferentes, aunque no necesariamente excluyentes, pues ambos pueden encontrarse o no en una misma unidad productiva.
Con respecto a las diferencias entre ellos podemos comenzar señalando que en materia de proceso productivo, el taylorismo consistía básicamente en un trabajo manual, mientras que en el fordismo el trabajo estaba concentrado básicamente en máquinas especializadas de propósitos múltiples, que funcionaban de manera continua. Así entonces el taylorismo perseguía la reducción de la porosidad de la jornada de trabajo a través de la intensificación del trabajo del obrero; mientras que el fordismo perseguía un aumento de la productividad a partir de la utilización de maquinaria especializada que funcionaba de manera continua.
Esto esta íntimamente relacionado con los diferentes sistemas de pago de salarios, pues mientras los trabajadores manuales de la fábrica de Taylor recibían un salario por rendimiento, los trabajadores de la empresa Ford recibían un salario por tiempo de trabajo que consistía en una jornada laboral de 8 horas diarias
.
El aumento en la productividad del trabajo fordista hacía posible entonces el pago de altos salarios que aseguraban la reproducción de la fuerza de trabajo en buenas condiciones
Por otro lado para modernizar la forma de organizar el trabajo e incrementar su producción ambas empresas hicieron estudios de tiempos y movimientos que presentaron también ciertas diferencias pues, mientras Taylor centró sus estudios en el trabajo humano para aumentar su intensidad, Ford enfocó su mirada sobre las máquinas tomadas como herramientas para incrementar su producción.
Con la cadena de montaje y la cinta trasportadora el fordismo lograba así disminuir aún más el tiempo muerto, que Taylor había empezado a reducir con la "Organización Científica del Trabajo".
El trabajo era en el fordismo llevado al obrero, mientras que en el taylorismo el obrero es llevado al trabajo; en este sentido, la diferencia es sustancial porque en la empresa fordista los trabajadores permanecen fijos en sus puestos de trabajo ya que la cinta transportadora les provee las partes que deben montar para fabricar el producto o bien desplaza el producto en curso de fabricación sobre el cual el obrero debe efectuar operaciones e insertar piezas o partes, mientras que en el taylorismo los trabajadores deben moverse debido a que no están fijos en su puesto laboral.
Las consecuencias laborales sobre la clase trabajadora son también diferentes pues mientras que en el taylorismo el esfuerzo físico y muscular resulta excesivo, en el fordismo la peor consecuencia observada es la importante carga mental que trae consigo.
Los problemas relacionados con la fuerza de trabajo son además esencialmente diferentes, pues mientras el taylorismo debe luchar con el obrero calificado y su organización sindical, el fordismo debe luchar contra la gran rotación y el ausentismo de la clase obrera inmigrante.
Asimismo, como señalamos anteriormente el fordismo puede ser entendido no sólo como un sistema productivo sino también como un sistema de organización particular de la sociedad, razón por la cual desarrolló un sofisticado sistema de supervivencia y control de la fuerza de trabajo, tanto dentro como fuera de taller, política que no fue implementada por el sistema de producción taylorista.
6.2.- Similitudes entre Taylorismo-Fordismo
En cuanto a las similitudes podemos sostener que ambos tomaron como fuerza de trabajo principal a los trabajadores inmigrantes europeos sin calificación que se encargarían de trabajar directamente en el proceso productivo. En relación a esto ambos sistemas contribuyeron a profundizar la división social y técnica del trabajo, pues en la línea productiva estaban los trabajadores no calíficados anteriormente mencionados mientras que los trabajadores calificados estaban situados fuera de ella, ya que se encargaban del realizar los estudios de tiempos y movimientos, de diseñar las nuevas formas de producción y los nuevos productos y supervisar las tareas de mantenimiento y reparaciones.
En líneas generales podemos señalar que ambos sistemas se inscriben en la misma trayectoria de valorización del capital. En el taylorismo la apropiación del excedente se logra incorporando más fuerza de trabajo, o intensificando el trabajo, gracias a la organización científica del trabajo o sea extrayendo plus valor absoluto; en el fordismo, la apropiación del excedente se alcanza en cambio introduciendo cambios en los procesos productivos y en los productos, incorporando la cadena de montaje, la cinta transportadora y racionalizando la producción, o sea incrementando la productividad y extrayendo plus valor relativo.

7.-Comienzo del Final. Declinación del Modelo de producción Fordista.
A partir de los años sesenta, este modelo de desarrollo económico comienza a ser cuestionado, ya que no engendra beneficios suficientes para repartir entre salarios y ganancias por lo cual se buscan otras formas de regulación que permitan revalorizar el capital. Una de ellas consiste en eludir la legislación social hasta entonces compatible con el crecimiento económico fordista en los países desarrollados, estableciendo industrias en otras áreas donde se pueda producir a bajo costo, lo cual conduciría a una nueva división internacional del trabajo.
La cadena de montaje – símbolo de la teoría tradicional, plantea graves problemas para su uso óptimo, el ejemplo utilizado de forma más convincente es el de las pérdidas por equilibrado; esto es los pequeños y parcelados tiempos perdidos de la cadena no sirven para nada.
La razón más evidente de su declinación surgió "del lado de la demanda". La competencia se igualó entre Estados Unidos, Europa y Japón. La búsqueda de economías de escala indujo a la internacionalización de los procesos productivos y de los mercados.
El aumento del precio de las materias primas importadas del Sur (el petróleo en especial) avivó la competencia por las exportaciones a principios de los años '70; la regulación del crecimiento de los mercados internos por vía de la política salarial, se vio así comprometida por la necesidad de equilibrar el comercio exterior.
Frente a esta crisis del "lado de la demanda", la reacción de las elites internacionales fue claramente keynesiana. La gran idea era coordinar (a través de la OCDE, el FMI, la Comisión Trilateral, las reuniones del grupo de los siete, etc.) la sustentación de la demanda mundial. Esta fue sin dudas, la línea adoptada por la primera cúpula económica de Rambouillet en 1975. Se verificó luego que las políticas efectivamente puestas en práctica no eran óptimas desde el punto de vista de la demanda. Pero, al menos, existía consenso respecto de la necesidad de ocuparse de la demanda efectiva. En verdad, el crecimiento del salario real disminuyó en forma espectacular, cada vez más empresas "mudaron" sus establecimientos hacia zonas no sindicalizadas o pasaron a subcontratar en países del Tercer Mundo y, aún así, las estructuras básicas del modo de regulación precedente fueron mantenidas en los países capitalistas avanzados.
No obstante hacia el final de los años '70, cambió la tendencia de las elites internacionales del mundo capitalista. La administración de la crisis por el "lado de la demanda" ciertamente había evitado una gran depresión. Surgió, con todo, un límite mayor: la caída de la rentabilidad. Esto era debido a diversas causas del "lado de la oferta": desaceleración de la productividad, crecimiento del precio total del trabajo (incluyendo el salario indirecto del Estado del Bienestar) aumento de la relación capital-producto y elevación de los precios relativos de las materias primas. En estas condiciones, las recetas keynesianas tales como el aumento del salario real (por limitado que fuese) y la flexibilidad monetaria tenían que producir inflación y la erosión del valor de reserva de la moneda, en especial de la moneda internacional: el dólar
Para algunos, la elevación del precio relativo del trabajo y de la materia prima fue considerada como resultado del prolongado "boom" de la Edad de Oro, la disminución de los beneficios surgía como resultado de la expansión precedente y de la situación de pleno empleo. Además el Estado de Bienestar había hecho bajar espectacularmente el "costo de la pérdida de trabajo", pudiendo explicar esto la desaceleración de la productividad.
Los beneficios eran muy bajos porque los trabajadores (y los exportadores de materias primas) eran muy fuertes; esto ocurría por ser excesivamente rígidas las reglas de juego, lo que dificultaba la reestructuración del aparato productivo, con el riesgo de perder las oportunidades ofrecidas por la revolución tecnológica. Este fue el análisis proclamado por "El Grupo de los Siete" de Venecia (1980) después del segundo aumento del petróleo. Se afirmó que "la primera prioridad" era combatir la inflación (más que el desempleo), mediante el compromiso de aumentar la productividad y redistribuir el capital de los Sectores en declinación, hacia aquellos en expansión, desde el Sector público al privado, y desde el consumo a la inversión. Se firmó el compromiso de "evitar las medidas de protección a los intereses particulares afectados por la severidad del ajuste". En otras palabras, romper los compromisos sociales "rígidos".
Esta política de "flexibilidad liberal" fue puesta en práctica por los gobiernos del Reino Unido, más tarde, de los Estados Unidos y finalmente por muchos países de la OCDE, inclusive por el gobierno socialcomunista francés. El repudio por los antiguos compromisos sociales alcanzó diversos grados y fue puesto en práctica en distintos frentes: desde las reglas de aumento salarial, con base en "inflación más productividad", hasta la cobertura y extensión de la seguridad social, desde la liberalización de los procesos de despido hasta la proliferación de los empleos precarios. Este proceso fue impuesto de manera autoritaria (gobierno y empresas se aprovecharon de la "oportunidad" de los fracasos sindicales o de las exitosas políticas de partidos conservadores) o a través de la negociación de concesiones entre capital y trabajo en un contexto de costo creciente de pérdida de empleo.
La experiencia de los años '80 no favoreció las tentativas más consecuentes de flexibilización liberal; Estados Unidos, Reino Unido y Francia... por el contrario, tales países experimentaron simultáneamente la desindustrialización y la profundización del déficit de su balanza comercial de bienes manufacturados. Los vencedores de la competencia (Japón, Alemania Occidental y la CEE) parecen caracterizarse por haber dado otra solución a la crisis de la oferta.
La eliminación de toda iniciativa por parte de los trabajadores involucrados en el proceso de producción aparece hoy como de dudosa racionalidad. Se trata de un buen método para asegurar a la administración el control directo sobre la intensidad del trabajo. Una mayor "autonomía responsable" por parte de los trabajadores directamente involucrados en la producción puede conducir a un principio de organización superior, sobre todo cuando se trata de poner en práctica nuevas tecnologías o métodos de gestión del circuito productivo del tipo "just in time" que presupone la participación de toda la inteligencia de los trabajadores y su cooperación voluntaria con la administración y los ingenieros. Y fue precisamente este el camino alternativo elegido por un gran número de importantes empresas del Japón, Alemania y Escandinavia.
La crisis llevó a un período de búsqueda de "nuevos paradigmas" industriales y de nuevas reglas del juego en la organización del trabajo asalariado.
La crisis del paradigma fordista no se debe al agotamiento técnico de un régimen de acumulación, sino al cuestionamiento de las propias bases de control de la relación salarial y de subordinación del trabajo vivo al trabajo muerto, del capital variable al capital fijo. La crisis es una crisis social, corresponde al desarrollo de un sujeto colectivo que se ha negado como fuerza de trabajo y como consumidor masificado, vaciado de toda cualidad y toda existencia autónoma salvo en su integración en el capital. Hay una continuidad que une la micro-conflictividad, el absentismo sistemático, el sabotaje (el rechazo del trabajo en la cadena) al deseo general de promoción social (lucha por la escolarización de masa) y de valorización del savoir-faire como medios de reapropiación de los mecanismos sociales de la producción y la reproducción. Estas dinámicas subjetivas son portadoras de un nuevo modelo cultural, basado en una "intelectualidad" de masa, que concibe el trabajo asalariado como un horizonte limitado y limitador de su existencia y sus aspiraciones

Segunda Parte

8.-Cambios en el modelo de producción y sus consecuencias políticas, económicas y sociales en un mundo en proceso de transformación.
En las últimas dos décadas, en la economía mundial se han desarrollado un conjunto de fenómenos que se suelen agrupar bajo los nombres de "globalización" o "mundialización" del capitalismo. Todo parece indicar que esas transformaciones de los últimos veinte años configuran una nueva fase o nuevo período del capitalismo imperialista. Sea como sea, está fuera de discusión que estamos ante inmensos cambios estructurales de la economía mundial.
El término "globalización" (comenzó a ser utilizado en las business schools de Harvard, Columbia, Standford y otras universidades de EEUU a principios de los `80) es criticado desde distintos ángulos, por varios economistas marxistas, especialmente europeos, como por ejemplo François Chesnais, que prefieren usar la palabra "mundialización", reservando el término "globalización" para la transformación de las finanzas.
Entre otras críticas, se señala que la palabra "globalización" es conceptualmente mucho más vaga que "mundialización", y sobre todo que ha sido impregnada de falsedades ideológicas. Se la suele presentar engañosamente como un "progreso". Por ejemplo, invocando la "magia" de los avances tecnológicos, se afirma que está naciendo un mundo "homogéneo", "sin fronteras" y "stateless" ("sin Estados").
A los pueblos de países atrasados y colonizados, como México, Brasil o Argentina, se les dice que subiéndose al tren de la "globalización" van llegar al "primer mundo".
La "globalización" sería, entonces, un gran avance, aunque sean imprescindibles algunos "sacrificios" iniciales para "adaptarse. Y que, de todos modos, nos gusten o no, hay que resignarse y aceptarlos.
Estas son ideologías que emplean universalmente los gobiernos, el gran capital, y sus agentes, como la burocracia sindical, para justificar las "desregulaciones", las privatizaciones, la "flexibilidad" del trabajo y los despidos, la liquidación del "Estado providencia" y de las conquistas sociales.
Aunque las definiciones de Benjamín Coriat tiene puntos a tener en cuenta, preferimos la terminología empleada por F. Chesnais, en su libro " La mondialisation du capital"; es decir, usaremos la palabra "mundialización" para designar de conjunto al actual fenómeno de internacionalización del capital y el término "globalización" para el proceso de las finanzas.
Por su parte, Benjamín Coriat formula las siguientes definiciones, haciendo además una periodización a tener en cuenta:
"La globalización puede ser entendida como una nueva fase de la internacionalización de los mercados, que pone en dependencia recíproca a las firmas y a las naciones en grados absolutamente originales e inigualados en el pasado. Podemos decir que es una tercera fase de la internacionalización de los mercados"Benjamín Coriat.
La primera fase puede definirse como Internacionalización y va desde el fin del siglo XIX hasta antes de la Segunda Guerra Mundial [1939/45]. El punto importante es que los Estados Nacionales poseen el status de estados soberanos y poseen todos los atributos de la soberanía económica, comenzando por el primero: emisión de la moneda, definición de la tasa de cambio, control de los intercambios aduaneros. En resumen: hay soberanía económica e intercambio internacional de productos. En ese sentido, hay internacionalización a partir del Estado-Nación. Insisto sobre este punto, porque en la globalización todo el mundo, no solamente la Argentina, también Francia, pierde elementos de soberanía económica .En este período es en donde encontramos el auge del modelo de producción fordista.
La segunda fase es la de la Mundialización que va desde el fin de la Segunda Guerra hasta alrededor de los años '70. Es la época en la cual las firmas multinacionales comienzan a operar sobre una verdadera base mundial... sobre una base plurinacional, utilizando las diferencias nacionales para maximizar sus equipos de producción y su producción.
La tercera fase es la nuestra... Es la aceleración de la tendencia anterior pero con un cierto número de características nuevas. Benjamín Coriat afirma que hay tres cosas totalmente nuevas:
La primera cosa y la más importante, la que incluso ha dado su nombre a la globalización en los inicios, es la globalización financiera y la desregulación general de los mercados financieros... la puesta en conexión de todas las plazas financieras y el nacimiento de intermediarios privados que utilizan medios telemáticos ha globalizado el mercado financiero mundial. Las plazas financieras han sido puestas en dependencia recíproca, completa, con efectos instantáneos e inmediatos... Esto es algo totalmente nuevo y aquí hay pérdidas de soberanía económica.
La segunda gran característica de la globalización es que al mismo tiempo que el mundo se globaliza, también se regionaliza. O sea, formación de tres bloques (NAFTA, Bloque Asiático, Bloque Europeo), que constituyen la llamada Tríada.
La tercer gran característica de la globalización es más cualitativa. Es el fin de la hegemonía del modelo norteamericano de organización de las empresas. En la globalización llegan al mercado mundial nuevas culturas de empresas, nuevos savoir-faire, nuevos modelos organizacionales.
Con la globalización financiera, con la conformación de oligopolios mundiales, con las tendencias a la internacionalización de la producción de bienes y servicios y demás rasgos del capital mundializado, la economía mundial determina cada vez más directamente, con menos mediaciones y mediante nuevas formas, el conjunto de las operaciones de las economías nacionales.
Los Estados no están más en situación de arbitrar ante su propia economía. La libre circulación de capitales ha dado al dinero un poder superior a la voluntad individual de los Estados.
Económicamente, la cara más visible de la crisis de los Estados es la crisis de las finanzas públicas: déficits exagerados, graves endeudamientos, en los Estados más atrasados, se han sucedido las bancarrotas, las cesaciones de pagos, hiperinflaciones, destrucción de la moneda que emitían, desregulaciones y privatizaciones generalizadas, desmantelamiento de los sistemas de bienestar social (seguros de desempleo, salud, educación, jubilaciones, etc) y liquidación de las "leyes sociales". Tendencias a la mercantilización de las actividades y servicios del Estado; amén de transformaciones en el sistema mundial de Estados con las consecuentes crisis de los Estados-Naciones. Endeudamiento y crisis fiscales.
Se atribuyen las culpas al "Estado de bienestar social", con su exceso de empleados públicos y de gastos "improductivos" y "demagógicos", tales como seguros de desempleo, jubilaciones, "excesivos" gastos de salud pública, subsidios a los sectores más pobres, educación gratuita. Las crisis financieras tienen raíces más importantes que el solo gasto "social" en los "pobres".
En América Latina, por ejemplo, los estallidos financieros de los Estados, que se han venido sucediendo desde hace casi dos décadas, no se debe a que se ocupen mucho de los desamparados; en estas crisis han sido decisivas las deudas externas, el saqueo de los Estados por las burguesías nativas y las multinacionales, etc.
Los cambios de las funciones económicas de los Estados reflejan la hegemonía conquistada por el capital-dinero mundializado, por el capital usurario-especulativo.
Una de las mentiras hoy más difundidas es la de que el Estado, en esta etapa de privatizaciones y desregulaciones, deja de intervenir en las actividades económicas (por haberse mostrado "ineficiente") y devuelve estas funciones a los ciudadanos privados y al "mercado", supuestamente más "eficaces". Según este cuento de hadas, antes había "más Estado" y ahora habría "menos Estado", "menos intervención estatal".
En verdad, ni por un segundo, los Estados (por supuesto, en primer lugar, los imperialistas, que son los que cuentan económicamente a escala mundial) quieren o pueden dejar de intervenir en la economía ni de cumplir un rol económico, como una función fundamental del Estado moderno. Lo que ha cambiado es cómo intervienen en la economía.
El "Estado-plan keynesiano" ha dejado paso al Estado ocupado en implementar los mecanismos requeridos por el capital mundializado. Por ejemplo, las intervenciones del Estado en la economía bajo Reagan y Thatcher fueron un factor indispensable y decisivo para poner en marcha el mercado financiero global.

El llamado "modelo neoliberal" parecería ser el correspondiente a esta etapa de la mundialización del capital (como en la anterior fue el modelo keynesiano).

Haciendo estas salvedades, podemos señalar algunos rasgos generales:
Servicio de la deuda pública como uno de las tareas principales del Estado, en función de la cual se diseñan los presupuestos y la estructura del mismo Estado (búsqueda del "equilibrio fiscal").
Tendencia a disminuir los impuestos a los capitalistas pretexto de "estimular la inversión" y cargar el fardo fiscal sobre los pobres (reformas impositivas de Reagan, Poll Tax de Gran Bretaña).
Desregulaciones y privatizaciones generalizadas. Tendencia al desmantelamiento de los sistemas de bienestar social (seguros de desempleo, salud, educación, jubilaciones). Liquidación de las "leyes sociales" de protección al trabajador y "desregulación" o "flexibilización" de las relaciones laborales.
Tendencias a la mercantilización de las actividades y servicios del Estado.
Las privatizaciones generalizadas, que después de la Thatcher se impusieron como modelo en todo el mundo, obedecen tanto a los problemas financieros de los Estados como a los apetitos del capital privado que en esta etapa de crecimiento lento exige que se hagan "productivas" de ganancias privadas, actividades que no lo eran directamente.
El mismo criterio con muchas diferencias en los distintos países se aplica no sólo a las empresas del Estado, sino también a sectores que antes constituían servicios del Estado, frecuentemente gratuitos, por ejemplo, educación, salud pública, jubilaciones, servicios sociales, carreteras, etc.
La línea es mercantilizar esos y otros servicios del Estado: privatizar y/o arancelar la salud pública, imponer sistemas de jubilación privada, arancelar la educación pública y ampliar su sector privado, etc. O sea, hacer producir ganancias a actividades que antes eran servicios del Estado y también, en alguna medida, conquistas sociales.
Tomándose de los déficits presupuestarios y atribuyéndolos falsamente al "derroche" de gastos sociales y/o al "exceso de empleados públicos" se ha hecho universal en esta fase del capitalismo la consigna de liquidar el "Welfare Sstate"- el Estado de Bienestar Social o "Estado providencia-. Es decir, desmontar lo más posible los sistemas de servicios sociales y seguridad social (desempleo, salud, jubilaciones, educación) que desde la post-guerra se generalizaron mundialmente, en parte como conquistas o concesiones a los trabajadores y en parte como mecanismos anti-cíclicos.
Pero, al hacer esto, los Estados se han embarcado en un camino peligrosísimo. Los Estados pierden capacidad como "amortiguadores" sociales de las consecuencias de la mundialización (pobreza, marginalización, analfabetismo, hambre).
Con frecuencia se olvida que esta internacionalización es ante todo del capital (o, con más precisión, del gran capital): mientras éste aparece cada vez más estructurado internacionalmente a escala mundial y relativamente "liberado" de los marcos nacionales y las instituciones estatales que encuadraban y regulaban sus actividades, el "trabajo" sigue aprisionado en esos marcos nacionales, lo que ha dado al capitalismo ventajas apreciables.
Fue un acierto comprender que desde fines de los sesenta (y, con más nitidez, a partir de la crisis petrolera de 1974/75) había finalizado el boom de postguerra y se había desatado una "ofensiva total y generalizada" del capitalismo para recuperar la tasa de ganancia, señalando a estos hechos como la clave de la realidad mundial.
Pero, en el marco del capitalismo, las innovaciones tecnológicas y organizacionales del trabajo son formas que se llenan de otro contenido: se constituyen en formas o medios con que el capital acrecienta la explotación del trabajo y también el dominio sobre los trabajadores.
Paralelamente a estas innovaciones tecnológicas, el capitalismo desarrolló innovaciones no menos amplias en la organización del trabajo. Las diferentes combinaciones de estos factores han engendrado cambios muy importantes en las relaciones sociales de producción, es decir, en las formas de explotación y sometimiento de los trabajadores, que han tenido, a su vez, consecuencias trascendentales sobre la clase trabajadora como tal y sobre el movimiento obrero-sindicatos-.
En primer lugar, se han desarrollado nuevos modelos de producción distintos del modelo norteamericano taylorista-fordista, que hasta hace poco era de vigencia universal.
Sin que de ninguna manera el modelo taylorista-fordista haya desaparecido (aunque se ha ido transformando), se han desarrollado otros sistemas de trabajo alternativos:
En condiciones de acumulación flexible, sistemas de trabajo alternativo pueden existir lado a lado, en el mismo espacio, de manera que permite a los empresarios capitalistas escoger a voluntad entre ellos. El mismo modelo de camisa puede ser producido por fábricas de gran escala en la India, por el sistema cooperativo de Italia, por explotadores [del sector informal] de Nueva York o por sistema de trabajo individual en Hong Kong.

El toyotismo es uno de esos sistemas de producción, pero no el único. En la actualidad, entonces, a escala mundial e incluso en cada país, coexisten esos variados sistemas o mezclas de ellos, de acuerdo a las condiciones de las ramas y/o el país.
En segundo lugar, hay que subrayar que el taylorismo-fordismo, cuando regía como casi único sistema productivo en todo el mundo, uniformaba los métodos de extorsión de trabajo excedente, y así contribuía a homogeneizar a la clase trabajadora, al mismo tiempo que tendía a agrupar en grandes fábricas a importantes masas de obreros, unidos como un ejército de la producción en masa y en serie, con una rígida jerarquía y disciplina verticales. Involuntariamente, la burguesía, al imponer esas condiciones materiales de producción, contribuía a la unidad obrera, a fortalecer su poder y a forjarle una conciencia común, de clase, aunque fuera sólo sindicalista. A esas bases materiales de la producción, se correspondía el convenio colectivo común a toda una rama de la industria, el sindicato único por industria.
En el contexto político mundial de postguerra, cuando el capitalismo tenía un razonable sentimiento de temor a la amenaza de revolución socialista, esto facilitó a las grandes concentraciones obreras de Europa occidental, EEUU e incluso de varios países de América Latina logran una serie de conquistas, tanto directamente de las patronales (salarios, estabilidad, normas de los convenios) como de los Estados burgueses (sistemas de seguridad social, salud, jubilación).
Es hoy ya peligroso atribuir al trabajo únicamente la capacidad de fomentar la cohesión social.
La sociedad sufre el hecho de que el trabajo ha sido expulsado de la posición central que debería ocupar en la economía, en la sociedad y en la vida de la gente.

Tercera Parte

9.-Nuevas procesos en los Modos de Producción. Posfordismo y sus diferentes derivaciones.

9.1.- Fragmentación del Proceso Productivo.
Las nuevas formas de organización de la producción son invariablemente modificaciones de formas preexistentes, adaptadas a los nuevos requerimientos de este mundo competitivo.
Se producirá un cambio organizativo del modo de producción vigente que facilitará el desarrollo de la fragmentación del proceso productivo , la transformación del sistema basado en la gran fábrica hacia las pequeñas unidades de producción independientes y coordinadas; la innovación tecnológica de la informática y de la electrónica permitiendo lograr máxima flexibilidad respecto a los procesos productivos y a los tipos de herramientas que pueden utilizarse integrando procesos distintos por su naturaleza y localización; descentralizándose en lugares diferentes las fases del proceso productivo sin perder la posibilidad de centralización de las funciones de control.
Esta es una nueva disciplina de control y regulación de la fuerza de trabajo cuyo objetivo es hacer que este capital variable varíe con la necesaria intensidad y regularidad para mantener a flote y en su máxima expresión el excedente empresarial.
9.2.- El Modelo "Toyotista". Sus orígenes y características.
El modelo " Toyotista" (7) es tomado como modelo por Occidente a finales de los setenta como consecuencia de un decenio de caídas en el crecimiento de su productividad y en el rendimiento de sus exportaciones a diferencia del extraordinariamente veloz crecimiento de los fabricantes japoneses , especialmente de electrónica y automóviles lo cual comenzó a generar múltiples intereses en Occidente debido primordialmente a la flexibilidad en sus respuestas a las demandas y oportunidades del mercado sin dejar de tener en cuenta sus innovaciones en el diseño del producto.
Este modelo toma como principios orientadores los siguientes elementos:
Una producción orientada por la demanda -Just in Time / Total Quality Control-. "JIT". Modelo surgido en la época de la posguerra a través de los intentos de algunos fabricantes de automóviles japoneses – especialmente Toyota- de amoldar prácticas Occidentales a las condiciones japonesas con la consecuente adaptación debido a que el mercado de Japón al ser restringido en el número de habitantes y consumidores no permitiría una producción a gran escala. .
(7)Taichi Ohno, ingeniero de producción de Toyota y máximo responsable del desarrollo del JIT (Just In Time/Total Quality) inició experimentos en 1948 y lo extendió gradualmente por la compañía hasta que a mediados de los cincuenta ya lo habían empezado a adaptar los primeros proveedores. Este toma como modelo varios aspectos que caracterizaron al modelo occidental entre uno de ellos encontramos los "Círculos de Calidad" procedentes de EEUU introducidos por asesores comerciales norteamericanos durante la ocupación Norteamericana en Japón
b) La producción centrada en la flexibilidad (polivalencia y trabajador multifuncional).
La característica más asombrosa de todo el sistema es que en lugar de producir al máximo volumen en grandes tiradas para anticiparse a la demanda, lo esencial del sistema JIT es que el trabajo se hace sólo cuando hace falta en las cantidades necesarias y en el momento preciso.
Este sistema confía en la estrecha vigilancia de la dirección, la cooperación y la superposición de la propiedad. Combinando las ventajas organizativas de la integración vertical sin las obligaciones financieras.
c) Trabajo realizado en equipo (horizontalización).
Plantilla laboral más cooperativa y participativa. Se espera de los trabajadores que efectúen su propio mantenimiento preventivo y asuman alguna responsabilidad en cuanto a buscar un remedio si surge un problema. El círculo de calidad no es sólo para reducir el desperdicio debido a defectos sino para Asegurar una participación activa y racionalizar el proceso de trabajo.
d) Intensificación del trabajo (ritmo).
La "Autonomación" incrementa la intensidad del trabajo porque significa que no hay que estar pendiente de las máquinas, tras poner una máquina en marcha , el trabajador puede pasar a otra en lugar de esperar a que termine la primera. Los trabajadores reciben formación para poder cambiar entre tareas cómo y dónde haga falta , ayudando así a compañeros que se encuentren sobrecargados de trabajo.
e) Flexibilización del trabajo (derechos flexibles).
El empleo fijo para toda la vida es algo que no hay en el sector de los subcontratistas y cuanto más bajo sea el nivel del trabajo subcontratado , mayor es la proporción de trabajadores y menores salarios y desde luego los salarios en este sector pueden llegar a ser un 40% más bajo que en las empresas principales sin contar con las diferencias en cuanto a la seguridad social.

f) Eliminación, organización autónoma de los trabajadores. Por un lado, en el modelo toyotista, el sindicato, asimilado a la empresa, queda convertido en un anexo de la oficina de personal, parte integral de la organización productiva de la fábrica. El viejo sindicato, por otra parte, ya no abarca ni de lejos a los trabajadores de la rama; los contratados, temporarios, "tercerizados" o subcontratados aunque trabajen en la misma fábrica que los efectivos (permanentes), no pertenecen al sindicato. Fuera de la organización sindical quedan también las masas de desempleados. Las burocracias sindicales, en vez de reorganizar los sindicatos de acuerdo a esa nueva realidad estructural para abarcar a los nuevos sectores fragmentados de la clase trabajadora y poder enfrentar así la ofensiva del capital, han hecho lo contrario; se han adaptado y capitulado por completo frente a las transformaciones de la mundialización. Se han convertido en sus mejores colaboradores e instrumentos.
En numerosos países, muchos sindicatos asumen actividades empresarias y/o se asimilan a la estructura de las gerencias de personal de las grandes empresas, pasando a ser parte del toyotismo, parte fundamental de la organización productiva de la empresa.
Por ejemplo: el hecho de que hoy en EEUU, en las 500 firmas más grandes, sólo el 10% de la fuerza laboral es de pleno empleo o de empleo permanente, determina una relación mucho más favorable para la burguesía, en comparación con las épocas de empleo completo, permanente y estable. (Datos de César Altamira, Hacia una revolución en el trabajo (para combatir el desempleo), Realidad Económica, Buenos Aires, ago/sep/95)
g) Unidad productiva pequeña siendo los pedidos pequeños y frecuentes, haciéndose varias entregas al día y por ende la proximidad de los proveedores es fundamental.
Con el "JIT" uno de los objetivos básicos es la reducción del tiempo que se tarda en poner en marcha las máquinas; su logro se ve facilitado en gran medida por la estrecha relación, corriente en Japón, entre la dirección, los ingenieros y los trabajadores de planta. Las empresas se caracterizan por usar varias máquinas pequeñas y sencillas en vez de una máquina grande y sofisticada para que haya más flexibilidad.
h) Método sofisticado de aprendizaje mediante la acción.

9.3.- Consecuencias del Modelo Productivo JIT en el nuevo contexto social y productivo.
Implicancias del sistema "JIT" en el proceso laboral y sus consecuencias para el trabajador:
Dado el aumento de la producción por trabajador es probable que los efectos sean negativos sobre el empleo, tanto directo como indirecto siendo igual otros factores como la demanda.
La reducción de los "tiempos muertos" de la jornada laboral mediante la eliminación del tiempo improductivo y el requisito de que los trabajadores cambien continuamente de un trabajo a otro, mas la interiorización de la presión disciplinaria dentro de los grupos de trabajo aumenta la intensidad del trabajo y el estrés asociado.
Flexibilidad numérica externa. El número de empleados se ajusta a las necesidades
Las prácticas de externalización. Parte del trabajo de la firma es puesto afuera en empresas o individuos que no son parte del conjunto de los trabajadores contratados.
Flexibilidad numérica interna. El número de horas de trabajo es ajustado en línea con las necesidades pero el número de trabajadores se mantiene sin cambiar.
Flexibilidad funcional. La asignación de puestos de trabajo es modificada de acuerdo con las necesidades
Flexibilidad salarial. Los costos del trabajo y los salarios son ajustados.
La flexibilidad implica la multiplicidad de capacidades y la eliminación de la demarcación, más la reducción o abolición de las descripciones de puestos de trabajo. Para facilitar esto en el caso de que los sindicatos estén permitidos es probable que sólo se reconozca a un sindicato y que este se encuentre dentro de la propia estructura de la empresa..
Pagos individualizados a discreción y por méritos en vez de una tarifa para cada empleo a fin de facilitar la flexibilidad.
Fomento de las "Capacidades del Comportamiento" siendo estas más importantes que las capacidades técnicas ya que se espera del trabajador que tome muchas más decisiones que en los métodos tayloristas.
Inestabilidad laboral, a excepción de los "Trabajadores Centrales" (Core Workers) con la condición de que estén dispuestos s ser reubicados en el puesto de trabajo en donde sean necesarios.
.Como el sistema JIT es un sistema de alta confianza han de encontrarse maneras de motivar a los trabajadores para tomar decisiones de un modo aceptable, sin usar la fuerza colectiva en contra del capital. Se prefieren por lo tanto los sistemas individualizados de comunicación entre dirección y trabajadores en vez de recurrir a capataces o representantes sindicales como intermediarios
Lo esencial del Toyotismo, según Satoshi Kamata en su libro "Japan in the passing lane -un reportaje clásico sobre Toyota-" es lo que él mismo caracterizó como "la fábrica de la desesperación".
¿Qué significa esto?
El principal objetivo del toyotismo fue reducir el "desperdicio". De modo hiperbólico: si el trabajador respiraba, y en cuanto respiraba durante algunos momentos no producía, lo urgente entonces era encontrar el modo de que pudiera producir respirando y respirar produciendo, pero nunca respirar sin producir. Es decir, si el trabajador pudiese producir sin respirar, el capital lo permitiría; pero respirar sin producir, no. Basándose sobre este modo de razonar, Toyota consiguió reducir en un 33% el "tiempo ocioso" o el "desperdicio" en sus procesos de fabricación. Por este motivo, la industria automovilística japonesa, que en 1955 producía un volumen de automóviles irrisorio frente a la producción estadounidense (solamente 69 mil unidades frente a las 9,2 millones de los EUA), llegó a superarla 20 años después.
La industria japonesa había hallado el modo de llevar la productividad hasta la cima. Entonces los capitalistas japoneses llamaban a los capitalistas norteamericanos y les decían: "ustedes tienen obreros lentos, su sistema de producción es lento, y tienen que reaprender de nosotros". E incluso: "nosotros aprendimos con ustedes, el toyotismo no es una creación original japonesa: se inspiró en el modelo de los supermercados, la industria textil. etcétera".


9.4.- ¿"Calidad Total" o fomento del despotismo contra si mismo y sus semejantes?
De modo que actualmente no se ve el fin del trabajo; lo que se ve es el retorno a niveles alarmantes de explotación del trabajo, de intensificación del tiempo y del ritmo de trabajo. La jornada puede incluso reducirse mientras el ritmo se intensifica. Y es exactamente eso lo que viene ocurriendo en todas partes: una mayor intensidad del ritmo de trabajo; un mayor grado de explotación de la fuerza humana que trabaja.
En el toyotismo el trabajador se torna un déspota de sí mismo. Es instigado a recriminarse y a castigarse en tanto su producción no alcance la llamada "calidad total" (esa falacia mistificadora del capital). Se trabaja con fuerte sentido colectivo, en equipos o células de producción, y si un trabajador o una trabajadora no comparece al trabajo, por ejemplo, serán los mismos compañeros de equipo quienes se encarguen de su castigo. Este modo de actuar es parte del ideario del toyotismo.
Según su particular lógica, las resistencias, las rebeldías, cualquier tipo de rechazo hacia la autoridad son considerados actitudes contrarias "al buen desempeño de la empresa".
Lo que el toyotismo pone en práctica se trata de un compromiso manipulado. Un momento efectivo del extrañamiento del trabajo o, si se prefiere, de la alienación del trabajo llevada al límite, interiorizada en el "alma del trabajador", quien en este contexto sólo debe pensar en la productividad, en la competitividad y, en suma, en cómo mejorar la producción de la empresa, su "otra familia"; el trabajador piensa para el capital así lo requieren el toyotismo y sus variantes.
El capital toyotizado incentiva esta instancia a fin de apropiarse de la fuerza de trabajo en una dimensión mucho más profunda que el taylorismo y el fordismo. Sólo con este propósito es que el capital deja, durante cierto período cada semana (en general una o dos horas), que los trabajadores permanezcan aparentemente "sin trabajar", discutiendo en los "círculos de control de la calidad". Porque es durante estos momentos cuando florecen las ideas de quienes llevan a cabo la producción -incluso superando las expectativas de los patrones proyectados por la "gerencia científica"-; el capital toyotizado sabe apropiarse activamente de esta dimensión intelectual del trabajo que emerge en el piso de la fábrica y que el taylorismo-fordismo ha despreciado. Evidentemente, en tanto estos fenómenos se intensifican y se hacen más complejos en los sectores de punta del proceso productivo (aunque hoy tal hecho no pueda generalizarse en hipótesis alguna), de ellos resultan máquinas más inteligentes, que a su vez precisan de trabajadores más "calificados", más aptos para operar mecanismos informatizados. Pero de aquí resultan nuevas máquinas, más inteligentes aún, capaces de realizar actividades antes exclusivas de los hombres, desencadenándose así un proceso de interacción entre trabajo vivo altamente diferenciado y trabajo muerto cada vez más informatizado.
Pero, la peor consecuencia es que tienden a acrecentar la sumisión de los trabajadores de conjunto, empujan a la fragmentación de los trabajadores, dentro y fuera de la empresa, y a imponer el principio disgregador de la competencia y rivalidad contra el principio de la solidaridad de clase: rivalidad y competencia entre trabajadores de distintas empresas, entre efectivos y contratados, entre trabajadores centrales y tercerizados, entre ocupados y desocupados, entre nativos y extranjeros... y, por último, rivalidad y competencia individual de cada trabajador contra el compañero que tiene al lado.

9.5.- Heterogeneidad, complejidad y fragmentación de la clase trabajadora. La influencia de la Educación en este proceso.
Se ha verificado una desproletarización del trabajo industrial fabril, en otras palabras, ha habido una disminución de la clase obrera industrial tradicional; pero paralelamente, se ha efectivizado una notable expansión del trabajo asalariado, a partir de la enorme ampliación del sector servicios. Se ha verificado una significativa heterogeinización del trabajo, se vivencia también una subproletarización intensificada, presente en la expansión del trabajo parcial, temporario, precario, subcontratado, "tercerizado".
La nueva calificación, parece estar orientada al aprendizaje en el trabajo y no a una adquirida previamente en la educación escolarizada.
La calificación puede ser definida en atención a los siguientes elementos:
Los atributos del individuo
Las exigencias del propio puesto de trabajo
La estrategia organizativa Las empresas estructuran sus puestos de trabajo de acuerdo con las exigencias de la producción y a su principio de organización del trabajo.
La calificación esta determinada con la estructuración de lo mercados internos de trabajo y con condiciones mas generales derivadas de los mercados de trabajo regionales
Otro ámbito que asume un nuevo papel en este proceso de reestructuración industrial y del cual se reclama un ajuste a los nuevos requerimientos en las calificaciones, es el educativo dentro de las políticas de sustitución de importaciones se fortalecen y apoyan escuelas técnicas y de capacitación, así como bolsas de trabajo con apoyo estatal. Generalmente las grandes empresas deciden poner sus propios establecimientos de capacitación. Pero pocos esfuerzos se hacen para vincular al sector educativo y al industrial.
Con el nuevo cambio se busca volcar esa ecuación. La educación y la capacitación son parte del corazón mismo de los sistemas antropocéntricos de producción.
Para que este proceso se pueda llevar a cabo son necesarias la implementación de las siguientes medidas educativas:
Educación y capacitación para una vida de aprendizaje
Aprender haciéndolo
Educación abierta
Fomentar una psicología para que la gente sepa aprender a través de la cambiante tecnología de los medios
Enseñanza amplia de habilidades y conocimientos
Incrementar los vínculos entre la industria y el sector educativo.
El éxito de la reestructuración industrial depende en gran medida del factor humano. La mayor competitividad (medida a través de la relación calidad-costos de producción – entrega a tiempo) se basa en la implementación de políticas y estrategias gerenciales específicas (tecnológicas, organizativas y ocupacionales) y del apoyo directo e indirecto que ofrecen los gobiernos. Para ello es menester contar con una mano de obra capaz de materializar las nuevas filosofías en el trabajo y desarrollar las actividades específicas, las cuales requieren una mayor colaboración, participación, responsabilidad y autonomía en el propio proceso de trabajo.
Los procesos de internacionalización de las actividades económicas en general y de la producción en particular, como por ejemplo la "deslocalización", han dado ventajas adicionales al capital sobre el trabajo.
Como señalamos al principio, la clase trabajadora de todos los países sigue moviéndose en los marcos de sus Estados Nacionales, dentro de los cuales, en la etapa anterior, pudo obtener, gracias a luchas y presiones, conquistas y leyes sociales que le permitían una cierta defensa contra los capitalistas más voraces. Pero esto, sumado a acción de los aparatos burocráticos que liquidaron el internacionalismo obrero, terminó siendo un obstáculo para que pudiera ver y actuar más de allá de la jaula asfixiante del Estado Nacional. Esta contradicción se hace cada vez más trágica, porque paralelamente el capital logró internacionalizar cada vez más sus operaciones.
Finalmente, el nuevo paradigma no se define en la fábrica, sino en las condiciones globales y por tanto esencialmente sociales en las que se determinan las formas de cooperación e innovación. El imperativo de optimización global de los flujos (el "just in time") así como las fórmulas organizativas que aseguran la recomposición de los momentos de concepción y fabricación o, por último, la inversión de la jerarquía tradicional entre firma y mercado, no representan sino conceptualizaciones diferentes de un mismo movimiento: el que va de la fábrica a la sociedad, de las condiciones productivas de fábrica a las de cooperación social.

Cuarta Parte

10.- CONCLUSIONES

Una de las primeras preguntas que hacemos, por lo general a un sujeto ni bien lo conocemos es a qué se dedica, en qué trabaja, esto viene a referencia de hacer notar que demostrado estadísticamente la respuesta a esta pregunta tiene un importante carácter estructurante para todo ser que habita en nuestra sociedad contemporánea.
El ser humano se estructura hoy en día, arma su vida y sus proyectos en función del trabajo que tiene y de las expectativas que despierta en él.
Aquel que no posee trabajo es un ser excluido del mundo contemporáneo, el cual se rige y se guía solamente por el consumo dejando fuera aquel que no tiene poder adquisitivo alguno.
El Valor del trabajo se mantiene dado en tres registros:
1.-El registro económico, el del valor del intercambio, del trabajo considerado como un bien material
2.-El registro topológico, el del lugar que ocupa en un sistema de distribución social de las actividades y de los grupos –
3.-El registro simbólico, el de los significados sociales y del sentido personal atribuido al trabajo.
Más allá de la centralidad social dada al trabajo- valor en sentido topológico- se plantea la cuestión de centralidad simbólica. Esta última se declina a su vez en dos planos- social significados y valores atribuidos desde un punto de vista social al trabajo y subjetivo- sentido personal dado.
Las encuestas relativas a los valores y significados dados al trabajo y al empleo, como enfoques clínicos del trabajo, nos dicen que este aparece en segundo valor, justo después de la familia y por muy delante de los amigos, el ocio y la religión además se espera mucho más del trabajo que en el pasado como modo de realización de uno mismo y de existencia social y desempeña una función importante en las regulaciones psíquicas.
La creciente subordinación de la fuerza de trabajo a los movimientos del capital es el vector más poderoso – frente a la fragilización de los vínculos familiares- del resurgir de los fenómenos de pauperización y de desafiliación.
Hoy día, en apariencia, los mundos extra-laborales se han vuelto más importantes en la constitución de identidades para los trabajadores que el trabajo mismo, a pesar de su condición fundante para poder realizar estos procesos posteriores. En particular, el mundo del consumo es más relevante, genera mayores satisfacciones, la sociedad posmoderna sería la fragmentación de los mundos de vida, del yo, de la cultura, de las identidades, el vivir en el presente de la ausencia de sujetos hegemónicos o discursos y proyectos globales.
El fomento del autoempleo se ha extendido mucho como forma de precariedad más que como búsqueda de satisfacciones y enriquecimiento de las tareas o flexibilidad creativa, como algunos sostienen. La mayoría de los auto-empleados puede considerarse como trabajadores precarios. Este trabajo no es por decisión propia sino por una cuestión de abandono del Estado de regular y fomentar un área tan importante para el crecimiento como sociedad.

El "Fordismo" se caracterizaba por la existencia de un tiempo lineal, lo cual repercutía en el sujeto ya que le brindaba la posibilidad cierta de mirar hacia delante sabiendo que contaba con un trabajo estable y una seguridad social brindada por el Estado que le garantizaba una existencia tranquila.
Estos sujetos tenían la posibilidad de predecir lo que iba a suceder y debido a la situación social en la cual se desenvolvían tenían esperanzas de poder ascender en la pirámide social.
Debido a esto, se conformaban Yoes estables esencialmente como resultado del conocimiento de la función que cumpliría cada sujeto en el rol que le era asignado (Trabajo, Familia, etc.)
La crítica que se la hacía a este sistema era que tenía la capacidad de embotar la mente (A.Smith "La riqueza de las Naciones") debido a lo rutinario de la labor desempañada por todos los obreros, al contrario de lo que afirmaba Diderot (Enciclopedia) que sostenía que ".El hombre al dominar la rutina y sus ritmos lograban dominar su trabajo y la tranquilidad necesaria para una vida pacífica".
El tiempo rutinario se había convertido en una arena en la cual los trabajadores podían hacer valer sus reivindicaciones: en definitiva, una arena para la adquisición de poder. La rutina, en definitiva, podía degradar pero también proteger, podía descomponer el trabajo pero también componer una vida
A.Giddens, sostiene que "Imaginar una vida de impulsos momentáneos de acciones de corto plazo, desprovista de rutinas sostenibles, una vida sin hábitos es imaginar una existencia sin sentido".

El "Posfordismo" de la mano de la flexibilización exige nuevas maneras de organizar el tiempo y en especial el tiempo del Trabajo, no existiendo ya nada a largo plazo (en el ámbito del trabajo- la carrera no existe más o de existir se debilita- como en el ámbito de la vida cotidiana).
En lugar de organizaciones con estructuras piramidales, las direcciones de las empresas como el Estado prefieren ahora las organizaciones en redes ya que resulta más fácil y más rápido desmontarlas o redefinirlas que los activos fijos de las jerarquías. Los ascensos y los despidos tienden a no estar estipulados en normas claras y fijas, como tampoco están rígidamente definidas las tareas, la red define constantemente su estructura.
El principio de "Nada a largo Plazo" corroe la confianza, la lealtad y el compromiso mutuo;
para hacer frente a las realidades actuales, el desapego y la cooperación superficial son una mejor armadura que el comportamiento basado en los valores de lealtad y servicio.
El pensamiento empresarial requiere gente que se sienta cómoda sin calcular las consecuencias del cambio o que no lo preocupe que ocurrirá a continuación.
El tiempo ya no es lineal sino que se encuentra desarticulado amenazando la capacidad de la gente de consolidar su carácter en narraciones duraderas .Los Panaderos ya no saben hacer el pan, los torneros ya no saben hacer sus moldes, no se conoce ya el oficio y por lo tanto; el trabajo ya no resulta legible, ya no comprenden lo que están haciendo. Dando origen a una débil identidad laboral que contribuye a formar una endeble identidad de si mismo.
Antes los trabajadores eran los calificados y no las máquinas; por esto su identidad como trabajadores es débil, existiendo un compromiso superficial con el trabajo pues falta el sentido del por qué y para qué estamos haciendo lo que hacemos.
El riesgo a arriesgar se vuelve una necesidad sostenida por las masas. , uno siempre vuelve a empezar no pudiendo construir en ningún momento una base sólida desde donde partir o un puerto seguro a donde arribar.
Las instituciones modernas no son rígidas y claramente definidas, su carácter incierto surge por el hecho de atacar la rutina como objetivo haciendo hincapié en las actividades a corto plazo, creando redes amorfas y sumamente complicadas en lugar de burocracias de estilo militar, en la red la incertidumbre fomenta las oportunidades de movimiento, un individuo puede aprovechar oportunidades no previstas por otros.
El capitalismo Posfordista se caracteriza por una desorientación que implica moverse hacia la incertidumbre, hacia esos agujeros estructurales y esto lo podemos ver de tres maneras diferentes:
Movimientos ambiguamente laterales (movimientos en los que la persona se mueve en realidad hacia un lado aún cuando cree que se mueve hacia arriba en la red flexible) "Movimientos de cangrejos" (Manuel Castells).
Pérdidas restrospectivas: poca información sobre cambio a una nueva posición, sólo retrospectivamente podemos darnos cuenta del equivoco.
Ingresos impredecibles.

La cultura posmoderna se caracteriza porque no moverse es sinónimo de fracaso y la estabilidad parece casi una muerte en vida., por lo tanto el destino importa menos que el acto de partir, quedarse quieto equivale a quedarse fuera del juego, en una sociedad dinámica la gente pacífica se marchita
La flexibilidad es sinónimo de juventud, la rigidez de vejez
Un yo maleable, un collage de fragmentos que no cesa de devenir, siempre abierto a nuevas experiencias; estas son precisamente las condiciones psicológicas apropiadas para la experiencia del trabajo a corto plazo, las instituciones flexibles y el riesgo constante.
El problema al que nos enfrentamos…Ahora… es cómo organizar nuestra vida, nuestra identidad como sujeto participe de un mundo desbocado marcado por un capitalis1mo que dispone de nosotros y nos deja a la deriva con la anuencia de un Estado que se ha olvidado de algunas de sus principales funciones fomentando, en cambio, un "Darwinismo Social" en lugar de buscar beneficios colectivos.
Este Estado encargado de la reproducción de un sistema excluyente para un número cada vez menor de sujetos es hoy el principal aliado de las maquinarias encargadas de llevar adelante estas macabras consecuencias para el mundo en que vivimos.

El Individualismo como producto social y sus consecuencias en la sociedad argentina contemporánea

El individualismo como producto social y sus consecuencias en la sociedad argentina contemporánea.
I.- Introducción

Nosotros, homo sapiens, quienes conformamos la raza humana somos producto de una construcción histórica; por lo que la manera en que nos relacionamos con el mundo incluyendo el modo en que concebimos nuestras relaciones con otros hombres han ido variando con el correr del tiempo y las prescripciones de lugar.
Estos cambios en la naturaleza humana caracterizada por su plasticidad, su maleabilidad, su transformación lenta y laboriosa en el curso de prolongados procesos históricos no son triviales; por el contrario, poseen la mayor significación ya que en nosotros sobrevive algo de la humanidad preexistente: el hombre actual lleva en sus genes algo del hombre de ayer. Así como en su desarrollo embrionario, el individuo reproduce el desarrollo biológico de la especie, también la personalidad humana contiene indicios de su desarrollo histórico; por lo que podríamos afirmar que la persona es un ente de "extremo abierto" no sólo en el espacio (en cuanto es capaz de comunicarse con la sociedad contemporánea) sino también en el tiempo (en cuanto esta vinculada con las colectividades del pasado, con el ethos y la mentalidad de sociedades anteriores).
Con el devenir del tiempo los elementos a los cuales se ha ido aferrando el hombre han ido mutando, transformándose hasta desembocar en nuestra cultura actual dominada por el culto a la persona, significación inocua e ignorada en tiempos remotos.
Nuestra pregunta habiendo aceptado a la cultura como un producto social es determinar las condiciones históricas que hicieron que se asignara al individuo una posición de mayor preeminencia en las normas culturales. Por lo tanto, a través de este trabajo buscamos arrojar luz sobre dos problemáticas: el camino desarrollado por el hombre desde su existencia netamente grupal pasando por procesos de individuación iniciados pasada la Edad Media para concluir en la construcción de la noción de personalidad y el por qué de su tendencia a convertirse en el más sagrado de los elementos de la cultura, en detrimento de los restantes y las consecuencias de su implementación en la sociedad argentina contemporánea.
2.- De la Conciencia Colectiva a la Construcción de la individuación-
Proceso Histórico-Cultural y Social.-
En "De la División del Trabajo Social" Durkheim señala que la forma más antigua de sociedad se caracterizaba por la "Solidaridad Mecánica", análoga a la solidaridad de los elementos y moléculas de los cuerpos físicos. La solidaridad mecánica es más o menos espontánea y la volición personal posee escasa importancia, pues aún no se ha desarrollado. En dicha sociedad los individuos se asemejan de tal manera unos a otros en su percepción del mundo que su conciencia colectiva coincide prácticamente con la conciencia individual; en realidad no existe nada semejante a una conciencia individual. La conciencia individual es una simple forma subordinada del tipo colectivo, el individuo no se pertenece a sí mismo sino a la sociedad, este no cuenta para nada, la única entidad sagrada es la colectividad misma.
Sin embargo, este estado social inicial no es inmutable sino que sufre profundas transformaciones en el curso de la historia. Como primera aproximación, puede afirmarse que el crecimiento de la sociedad, favorece el crecimiento de las diferencias individuales; ello significa que los individuos comienzan a concebirse como diferenciados de la colectividad y que la colectividad tiene que reconocer cada vez más a las partes individuales. Cuando una sociedad amplía su hábitat físico y el número de sus habitantes, la conciencia colectiva pasa de lo esencialmente concreto a lo esencialmente abstracto. Las personas, distribuidas en un medio físico más dilatado, tienen menor número de rasgos comunes y comparten menos experiencias y fenómenos. Por consiguiente, cuanto más diferencias presenten los cuadros individuales que sirven para delinear el cuadro compuesto de la sociedad, menos preciso o concreto será este último.
El precio que la sociedad paga por su expansión total es la reducción de su dominio sobre las partes individuales, una disminución de la homogeneidad. Como compensación por la reducción relativa de la importancia de la conciencia colectiva frente al aumento de las diferencias individuales, emerge un nuevo nexo social entre el individuo y la sociedad: la división del trabajo, que sienta las bases de un nuevo tipo de sociedad basada en lo que Durkheim denomina "Solidaridad Orgánica" (solidaridad fundada en las diferencias antes que en las semejanzas entre los miembros sociales.) Mientras aumenta la magnitud de las sociedades y la densidad de la población, la cada vez mayor división del trabajo –mayor especialización- mantiene la cohesión de la sociedad mediante la interdependencia funcional de sus miembros. Si bien esta división ofrece una base estructural para el crecimiento del individualismo, no aporta por si misma una imagen completa de este fenómeno histórico.
En estos procesos, el hombre, buscaba denodadamente sabiduría y se sentía penetrado por fuerzas impersonales - por su destino, por lo sagrado, por el amor- concentrando su atención en lo exterior, la naturaleza y el universo-; cosa que tuvo viraje con la llegada del cristianismo quien propone se vuelva hacia el ser interior, centrando su atención en el si mismo, de modo que la naturaleza se convierte en objeto profano de escasa importancia.
La vida religiosa, característica de la Edad Media, conquista su autonomía a través de las reformas protestantes y católica, gracias a la importancia asignada a la piedad y a la confesión.
Abandonadas ya las creencias medievales en las cual el ser humano era considerado una criatura hecha por Dios a su imagen; este pasa a convertirse en un actor social definido por los papeles que cumple; para esto debía abocarse a sus diferentes funciones- trabajador, progenitor, soldado, ciudadano- participando en la obra colectiva antes que ser el actor de una vida personal contribuyendo al buen funcionamiento del sistema social. Ya que el ser humano es lo que hace, ya no debe mirar más allá-hacia Dios- para encontrar su propia individualidad y sus orígenes, sino que debe buscar la definición del bien y del mal en lo que es útil o dañoso para la supervivencia y el funcionamiento del cuerpo social.
La sociedad nos ha liberado de las ataduras de la naturaleza animal, nos ha dado una personalidad y ha hecho de nosotros seres morales. En síntesis: nos ha vuelto humanos.
Siguiendo un proceso histórico y habiendo transitado por el Mundo Antiguo desembocando en el período Medieval y anclando en la Modernidad, nos encontramos ya con un nuevo contexto. A este período histórico no lo podemos caracterizar bajo una figura única, sino que la mejor manera de representarla es mediante dos figuras vueltas la una hacia la otra y cuyo diálogo constituye la esencia de la misma: la racionalización y la subjetivación. La subjetivación tomada como la penetración del sujeto en el individuo y por consiguiente la transformación –parcial- del individuo en sujeto. Esta viene a representar lo opuesto del sometimiento del individuo a valores trascendentes: antes, el hombre se proyectaba a Dios; en adelante, en el mundo moderno, es el hombre quien se convierte en el fundamento de los valores puesto que el principio central de la moral es la libertad, una creatividad que es su propio fin y se opone a todas las formas de dependencia. Para esto era necesario construir al hombre interior, al hombre psicológico, para que de esta manera el control penetre en mayor medida; la idea de sujeto afirma la superioridad de las virtudes privadas sobre los papeles sociales y la superioridad de la conciencia moral sobre el juicio público.
El encargado de llevar adelante este proceso transformador, en la vida de los hombres, ya no es esa entidad indefinida prescripta por la Iglesia –Dios-; sino que es un ente por todos consensuados y al que cada individuo lo dota de poder y existencia, el Estado, figura que viene en reemplazo de la de Dios. La función de este es la de legitimar los derechos individuales y asegurar la más completa individuación que las condiciones humanas permitan; lejos de ser el tirano del individuo, oficia de benefactor.
En resumen, el deber fundamental del Estado es reservar un lugar cada vez más amplio al individuo en la vida cultural.
Estas interacciones sociales, que dan vida a esta nueva entidad inmaterial llamada Estado son producto de un continuo fluir de individuos quienes establecen una interacción constante que late aquí y allá. Pero este fluir vital se cristaliza en unas formas sociales que acaban petrificando los impulsos humanos, ya que la sociedad puede existir únicamente mediante un permanente proceso de abnegación individual. Por lo tanto nuestra cultura termina siendo bifronte, ya que todo lo bueno que contiene se da a condición del mal que conlleva.
La naciente sociedad capitalista (definida por dos formas, la división del trabajo y el dinero) da origen al individualismo y posibilita el desarrollo de una esfera particular, pero el descubrimiento de esta individualidad no redunda en un mayor desarrollo de la vida interna sino en un extrañamiento en relación al prójimo y al entorno social.
Podemos contraponer dos concepciones de Individualismo que pertenecen a dos momentos históricos, la Ilustración y el Romanticismo.
El siglo XVIII engendra un individualismo númerico o cuantitativo, centrado en las nociones de igualdad y de libertad, para los ilustrados todos los hombres son iguales por naturaleza más allá de las diferencias sociales; esta concepción representada por la Ilustración enfatiza la igualdad radical de todos los hombres en tanto que seres naturales siendo la libertad un estado primigenio e inalienable, una posesión inherente a la condición humana. Es este un individualismo abstracto, centrado en el hombre en general en lugar del hombre históricamente dado, el sujeto socialmente determinado o el individuo diferenciado. La individualidad es separada de toda particularidad, la singularidad se centra en la posesión de una condición común a todos los humanos. Este individualismo del siglo XVIII es propio de una época que eleva al individuo a la consideración de fuente suprema de razón y moral. En este contexto, la sociedad no es un ente ajeno sino una construcción en la que cada uno se siente participe sin perder por ello su independencia.
El individuo se ha transformado en "legislador universal" de la sociedad, concebida esta como una construcción convencional a través de un contrato dominada por los principios abstractos de la igualdad y la libertad. Este individualismo de la singularidad, con énfasis en el individuo abstracto y naturalmente libre, propicia el ideal económico del laissez-faire o libre competencia: para el hombre en general no se requiere ninguna intervención que regule las relaciones humanas. El individualismo cuantitativo determina el liberalismo racionalista de Francia e Inglaterra. Por su parte, el llamado individualismo de la unicidad alentará la cultura del romanticismo y se encarna sobre todo en el espíritu germánico.
Si el individuo del siglo XVIII estaba imbuido por el ideal de la igualdad, el del siglo XIX lo está por el de la diferencia y la distinción. La Ilustración se centraba en la libertad, ahora está noción adquiere un sentido interno profundamente subjetivo que nada tiene que ver con la objetividad de la naturaleza. El acento se pone ahora en el hombre concreto, en el individuo en particular, peculiar, incomparable. La individualidad es una posesión absoluta y única que se relaciona con lo más profundo del ser humano: es su naturaleza más íntima. La realización de la unicidad, de la peculiaridad de los hombres, se alcanza a través del cultivo de la personalidad, noción que se adquiere en este momento de especial relevancia y que hace alusión a una exclusividad que tiende al apartamiento. El acento de la existencia nos pone ya en lo común sino en lo absolutamente propio. La diferencia es ahora una exigencia moral.
La sociedad moderna sustituye la fe que sustentaba el orden tradicional por el auto-conocimiento, la mirada al interior del individuo es la nueva forma de control social, el hombre moderno busca su salvación no ya en la creencia de algo externo-Dios, Utopía- sino en la comprensión de su propio interior.
El individualismo liberal reconoce la otredad radical de los individuos, su derecho a aislarse en la privacidad; pero una vez que el límite entre un sujeto y otro no se respeta los contornos de la privacidad se borran y el individualismo se transforma en una indiferencia blanda que abre camino al narcisismo; moral contemporánea de un hombre que ha hecho de su pasividad virtud.
A este culto del individuo, aparentemente el único destinado a sobrevivir, el Estado lo adopta como propio; ya que cumplirá la misma función social integradora y necesaria de los cultos anteriores; corresponderá, por lo tanto, al Estado organizarlo así como supervisar y asegurar su desarrollo. Este se presentará como una nueva cultura, como una forma de entender el mundo trayendo en sus entrañas una concepción específica de la sociedad, de los otros y del hombre mismo erigiéndose de esta forma en el valor cardinal de las sociedades modernas; las mismas que han hecho de los individuos meras funciones adaptables convirtiéndolos en especialistas, quitándoles la posibilidad de desarrollar sus potencialidades en plenitud y establecer relaciones plenas con sus semejantes.
Por lo que ante un mundo que desborda novedad, un ambiente incierto, inconstante en los afectos, cambios continuos y que aún no ha sido domado y ni siquiera reconocido, el individuo eleva sus defensas; por eso la conquista de la individualidad en el anonimato de la gran urbe tiene un alto precio: el abandono y la soledad. Y para combatir ese anonimato urbano es prioritario cultivarla buscando afianzar la personalidad, la autoestima, sobresaliendo sobre el resto y buscar constantemente ser diferente lo que demarcará en sí mi existencia en el gran grupo urbano.
La ciudad, representará el marco del individualismo en sus dos sentidos: como singularidad y como unicidad, teniendo aquí lugar el ejercicio de la independencia a través de la distancia con el otro y la búsqueda del propio desarrollo por el cultivo del ego.
En este universo social, enmarcado dentro de la gran urbe, dominado por criterios económicos las formas de interacción social estarán presididas por el temor, la sospecha y la desconfianza; conociendo al otro no en sus virtudes interiores sino en lo que exterioriza al mundo.
En estas sociedades urbanas desarrolladas, las clases medias ilustradas ejercerán una influencia ideológica decisiva de modo que sus usos y costumbres se transformarán en una norma de existencia colectiva; este estilo de vida o Life-style expresará identidad a través de modelos comunes de apariencia, consumo y actividades de ocio las cuales sirven a menudo para diferenciarles intensamente de aquellos que tienen otros diferentes estilos de vida. Y a pesar de esto, estos pseudos-grupos, supuestamente "homogéneos" no son interdependientes ya que no actúan juntos ideológicamente ni comparten una historia en común.
La sustitución de los valores colectivistas por los individualistas ha tenido lugar al hilo de la transición desde un capitalismo autoritario a otra fase hedonista y permisiva en donde existe un predominio del homo privatus; para algunos este exacerbado individualismo es signo de anomia moderna y pérdida de valores estructurantes que dieron origen a la Res-Publica en favor de reivindicaciones puramente individualistas, particularistas y defensivas.
Los "modernos" (y sus alter-egos, los posmodernos) han creado una ilusión a la medida de su ideal de libertad: la convicción de que los individuos pueden desentenderse del hacer colectivo y construir un mundo estrictamente privado. No deteniéndose en ver que en esta sociedad "íntima" los hombres se buscan unos a otros movidos no por la curiosidad sino por la necesidad.
Esta sociedad íntima es el marco de la servidumbre moderna, al decir de Tocqueville ; un énfasis excesivo sobre el cultivo de los asuntos privados debilita el espíritu público y hace que los hombres desatiendan los quehaceres de la comunidad y estas relaciones personales templadas al calor de la intimidad se vuelven destructivas. Diderot escribe en en la Enciclopedia "que el hombre que sólo escucha su voluntad particular es enemigo del género humano… que la voluntad general es, pues, en cada individuo un acto puro de entendimiento que razona en el silencio de las pasiones sobre lo que el hombre puede exigir de su semejante y sobre lo que su semejante tiene derecho de exigirle".
Esta sociedad encerrada sobre sí misma propicia lo que Senté llama una visión psico-mórfica de la realidad; ya que al ser un mero reflejo del –yo- y desprovista de la esfera pública, el universo privado se convierte en el referente que explica todo, y en especial las relaciones personales. La intimidad ha dejado de ser la esfera de la espontaneidad y de la relajación para transformarse en el ámbito de la necesidad y de la compulsión expresiva, en el núcleo simbólico de la valoración de las personas. La cultura personalizada hace que todos los comportamientos se entiendan dentro de una lógica psicológica que sortea todo razonamiento de carácter social; si a uno le va bien, ello se explica por el buen uso de las potencialidades internas en caso contrario el homo privatus se verá abocado a una insoportable sensación de fracaso al sentir como suya la culpa de no conseguir lo deseado.
Hoy más que nunca la sociedad capitalista se articula alrededor de la forma mercancía: todo lo existente, personas y objetos, ha de ser apto para el cambio. El dinero y la división del trabajo son las dos formas sociales paradigmáticas de un tiempo que consigue atrapar al individuo en una red de alienación, extrañamiento y soledad condenándolos a ser esclavos de los objetos y de la sociedad.
3.- El proceso de des-construcción social en nuestro país y sus consecuencias en la vida de la República.-
Con cierta frecuencia observamos en los medios de comunicación y con especial énfasis en los medios televisivos... "Noticias" que acceden a través de la pantalla en nuestra cotidianeidad, en nuestro diario vivir. Estas noticias prefijadas y manejadas hacen énfasis en determinados sucesos; por lo que la "Realidad", no es tan real sino aquella conveniente a la reproducción del modelo.
El mundo aparece en las computadoras hogareñas mientras desaparece del mundo de las calles del centro. Somos habitantes imaginarios del planeta mientras nos desplazamos mirando con temor a los habitantes reales de las villas miserias.
La sociedad corre hoy un riesgo enorme: el de desaparecer transmutada en micro-sociedades de gente muy parecida entre sí y macro-sociedades perforadas por el miedo, el desconocimiento y la ausencia de un sentido de pertenencia. La pérdida del "Contrato Social" (1) , no fue compensada por un nuevo contrato secreto sino por la promesa de felicidad que muchos creyeron , algunos alcanzaron y de la que hoy la mayoría desconfía.
La televisión es hoy una de las filosofías del sentido común contemporáneo (2)El gran sacerdote electrónico , el cual habla frente a su pueblo y ambos , sacerdote y pueblo se influyen : la Televisión escucha los deseos de su público y responde a ellos ; el público descubre que sus deseos son bastantes parecidos a los que propone la televisión.
En un acuerdo de partes, las ideas circulan como evidencias que no necesitan demostrarse. El mundo audiovisual ha remplazado eficazmente a autoridades más tradicionales.
Hoy la gente se apresta a observar otra realidad, otra imagen... no tan lejana como aquel astronauta poniendo un pie en la superficie lunar allá por fines de los años ´ 60 ;sino que ve una realidad más terrenal , más nuestra , más cotidiana, aunque la observa desde el anonimato y la lejanía.
La televisión ha hecho foco, desde hace un tiempo, en una "horda insurrecta de seres humanos", los llamados Piqueteros, que nos los presentan como tremendamente peligrosos y cercanos y antes los que debemos tomar todas las precauciones posibles.
Estas imágenes reflejan a individuos curtidos y duros, sin emociones, enmascarados, lejanos a nuestras realidades y en muchos casos incomprensibles y ante lo que nos preguntamos:
¿Por qué son capaces de cometer tantos atropellos contra el bien común?
¿Por qué tratan de desestabilizar el sistema, en donde nosotros estamos ubicados; aunque sujetos de un extremo, pero en él estamos?
Suelen concluir que no son personas, sino monstruos que representan un peligro enorme para toda la sociedad, sorprendiendo además su arrojo y el número enorme de actos vandálicos que cometen día tras día (Cortes de ruta, tomas de comisarías, tomas de comercios, etc.).
Pues bien estas dos caras de la realidad ( Nosotros y Ellos ) que aparentemente se nos presenta tan opuesta y ante la que respondemos de manera completamente contraria : Represión frente a la protección, Violencia frente a cariño , Rechazo frente a cercanía ; no son más que en la mayoría de los casos, las dos caras de una misma moneda , dos mismas realidades unidas intrínsicamente entre sí y que no pueden ser explicadas la una sin la otra .Es ahí donde confluye la pregunta y la respuesta del ¿ Cómo es posible?
Al conectarse e interconectarse las respuestas ante ambas situaciones podemos entender que es lo que ocurre. También confluye la segunda variable común entre ambas situaciones, el terreno de lo emocional, la activación de las emociones tanto en nuestras reacciones ante estas circunstancias como en nuestras valoraciones, lo cual impide, muchas veces la conexión racional entre las dos caras de la moneda marcada.
Con frecuencia conviene al Imaginario Social mostrar estos dos grupos de situaciones como separadas y lo menos interconectadas posible, función que se encarga de llevar adelante como brazo comunicacional del sistema los medios masivos de comunicación.
…Te invito , querido lector , a un ejercicio: Voy a presentarte dos historias de vida ( dos paisajes y espacios diferentes)(3) , una de peligro, de pavor, de miedo y brutalidad , de indefensión , de pobreza , de precariedad , de exclusión y otra muy diferente la de un "Ciudadano" ( por poder ejercer ,al menos, algunos de sus derechos y por representar ciertamente el proceso de individuación en su máxima ponencia ), el cual se encuentra inserto dentro del sistema productivo pudiendo a través de él ubicarse y situarse como " Sujeto"(4) en el sentido pleno de la palabra.

1.- Una historia de pobreza, exclusión y des-subjetivación.
Cristian nació en 1980, en el seno de una familia humilde conformada por Padre-Madre y seis hermanos.
Vivió con sus padres en una habitación (la cual era un espacio multi-funcional haciendo a la vez de cocina, comedor, etc-) en un barrio pobre en las afueras de la Ciudad de la Plata junto a sus hermanos. Se crió en una familia estable a pesar de los violentos ataques de rabia y depresión manifestados por su padre debido a la ingesta de alcohol consecuencia de sus prolongadas "vacaciones forzadas", debido a la falta de un trabajo estable y a la imposibilidad de brindar a sus hijos y a su mujer el alimento necesario para poder vivir y algún confort por demás lejano.
Cristian probó la droga desde muy pequeño y estuvo también vinculado al alcohol.
El único ingreso que entraba a la familia, a excepción de las pocas changas o rebusques que podía encontrar su padre era el que él proporcionaba cartoneando o pidiendo limosnas. Creció con odio y temor ante tamaña vulnerabilidad en ese barrio peligroso donde las drogas, las armas, los malos ejemplos y la falta de control estaban a la vuelta de la esquina.
Compartió sus códigos con otros iguales, valorando la amistad, la fidelidad, el amor desmedido por la madre, el odio a muerte hacia la policía y tantas otras reglas que hacen a toda una filosofía de vida formada desde la cuna y reforzada en la esquina del barrio.
Podríamos hablar de un sujeto con baja autoestima, poco sentido de la realidad, frialdad afectiva, endurecimiento de carácter (seguramente como una adaptación a un medio tan hostil en el que debía sobrevivir)
Su adolescencia transcurrió en una década infame para la Argentina, en la cual los valores acuñados por generaciones habían sido destruidos en un abrir y cerrar de ojos. Década en la cual el valor de la "Palabra" pierde todo significado; produciéndose una implosión de imágenes audiovisuales en reemplazo de las letras, de las palabras. Siendo la imagen nada más que algo virtual, inocuo, impalpable. Se subvierte nuestro mayor capital, el de las palabras por otros: el dinero, la muerte de las ideologías; el dinero es la muerte de la significación y lamentablemente estamos todos atravesados por estos significantes. La consigna era ¨ Serás lo que tengas, Vales lo que Tenés ¨
Quién de estos chicos no buscó meterse de prepo en el sistema a través de las pocas cosas materiales que podían lograr; por ejemplo zapatillas nuevas, que eran su pasión y aunque de chico no las pudo tener de grande las consiguió (junto con otros elementos que denotan respeto y pertenencia al mundo en el que vivimos) aunque de la peor manera ante la imposibilidad de que la vida prometida desde el sistema se hiciera realidad de manera ortodoxa.
El fue uno de los miles (millones) que nació caído del sistema como sobrante social del modelo económico vigente; no fue expulsado, sino que lo suyo fue una caída sin violencia ya que no fue echado de ningún lado sino que devino innecesario, superfluo, inútil. El tanto como otros no resultan necesarios ahora ni en un futuro cercano-lejano.... Cometen la falta más grave para el mercado… "NO CONSUMEN".
Si estos millones de seres aceptarán morirse calladamente en la profundidad de su miseria, a nadie le importaría demasiado, lo único que importa es si hacen escándalo o no. Estos "sujetos" son un NO SER para el sistema, son según el término de Agamben(5) NUDA VIDA, una vida que carece de los atributos de la humanidad, que no está atravesada por las operaciones simbólicas que hacen subjetividad.
La desligadura opera destituyendo la humanidad previa y despojando a esos millones de su condición de ciudadanos y consumidores estableciendo Nuda Vida, desubjetivando a los afectados por la caída, pasando a ser "Mera Carne Viviente".
Lo que los sostendría como sujetos se ha desvanecido, el orden simbólico vigente cae y arrastra en su caída las condiciones del Sujeto. La miseria tiene efectos sobre los vínculos, los cuerpos, la capacidad de simbolizar el universo de los valores, desliga la composición subjetiva y aniquila la humanidad previa.
Ya grande y ante la falta de solución alguna a sus graves problemas de trabajo, de educación, de pertenencia y ante la imposibilidad de brindarle alimento alguno a su mujer y su hijo abandona su pasividad como sujeto deseante dejando de negar (6) una realidad tan real como la suya pero, sin faltantes ni penurias; sabiendo que él tenía el mismo derecho que los otros a pertenecer, a poder gozar de las cosas lindas de la vida no queriendo recorrer el camino transitado por su padre. Quería torcer el rumbo de su historia, sabiendo que lo que el veía como algo imaginario, irreal, inalcanzable era real, no su misma realidad diaria pero si la cotidianeidad de otros jóvenes iguales que él, quienes habían tenido la dicha de haber nacido en el lugar correcto.
Cristian se cansó de negar la existencia de esa imagen en la realidad. Negar algo en su juicio equivalía a decir: Esto es algo que me gustaría reprimir, algo que no me gustaría ver y por lo tanto lo niego. Este yo primitivo de Cristian, regido sólo por el principio del placer, buscaba introyectar sólo lo bueno ( y qué era lo bueno para él?) y expulsar de si todo lo malo. Lo malo ajeno al yo y lo exterior eran para él en un principio idénticos.
Al dejar de negar esta realidad Cristian se transformó en un "Sujeto"...activo, deseante, el cual lucha contra las injusticias del sistema ante la necesidad de salir y no quedarse inserto en ese medio amorfo y mortal en el que se encontraba.
Se encontró frente a dos posibilidades: hacer de su sufrimiento una derrota o transformarlo en una batalla. Podría haber manifestado una mera respuesta adaptativa adoptando la miseria como modo de vida, de Nuda Vida o negar este destino, gritando "NO" y buscar alternativas; jugando su ser en una dramática apuesta, en un esfuerzo inaudito por conquistar su humanidad aunque deba para eso empeñar toda su vida, escapar a la condición de animal viviente que lo condena el capitalismo salvaje... Cristian eligió este último camino.
Su actividad como Sujeto empezó a expresarse en el movimiento piquetero, con el corte de rutas, como forma de expresar su bronca e incrementar más las oportunidades pocas que tuvo en su vida. Él ve que en torno a los piquetes es posible construir – reincluirse socialmente- y esto se alza como una declaración contra toda la evidencia que lo sepultaba en vida.
Lo que se intenta desplegar es que Cristian al igual que el resto de los chicos de su edad (al igual que el resto de los que conforman el movimiento piquetero) no pasen a ser desaparecidos en cuanto a sujetos pensantes, donde haya un tiempo de comprender para que luego cada joven al igual que Cristian lo lleve con su propio acto sin ser ganados por imágenes vanas y vacías.
El piquete es un movimiento de emancipación pero no para el que piensa desde el piquete sino para el que piensa desde el movimiento de emancipación.
Este a través de la conformación de este nuevo ethos social logra reagruparse e identificarse en un medio social que le era adverso, volviendo sobre sí la cadena reproductiva social estableciendo nuevamente un criterio de unidad comunal.

6 (Freud, Sigmund: 1925 ,177 a 183)
2.- Una historia de inclusión de un sujeto de clase media.
Patricio, nació en el año 1982 en la Ciudad de La Plata, hijo de una familia de buena posición económica conformada por padre y madre, separados, profesionales y un hermano.
Vive con su mamá en un barrio cerrado (country) en las afueras de la Ciudad, y posee un cuarto para él, otro para su hermano y uno más para su madre. En la casa poseen dos automóviles, siendo el más pequeño, el que él utiliza todos los días para dirigirse desde su casa a la facultad ubicada en el centro de la ciudad.
Mauricio, el papá, tenía un sueño encontrar un lugar diferente en el mundo para la crianza de sus hijos, una ciudad diferente de las ciudades comunes, en las que los extraños de aspecto amenazante no existiesen.
La ciudad soñada por Mauricio, la encontró en el country en donde viven actualmente siendo esta una versión de alta tecnología de la ciudad medieval, protegida por gruesas murallas, fosos y puentes levadizos; una ciudad aislada de los riesgos y los peligros del mundo, una ciudad hecha a medida de individuos que desean controlar y monitorear su propia proximidad, una mezcla de claustro y de fortaleza. Se diferencia de otras ciudades por su aislamiento: cercas eléctricas de alto voltaje, vigilancia electrónica de los accesos, barreras y guardias armados.
Aquel que adquiere una propiedad en el country pasará gran parte de su vida alejado de los riesgos y peligros del turbulento, poco hospitalario y aterrador mundo que empieza justo afuera de las puertas de la ciudad. Esta tendrá sus propios negocios, su iglesia, restaurantes, teatros, áreas de recreación, parque central, bosques, canchas de tenis, etc...
Por el precio de una casa en el country uno compra la entrada a una comunidad. Una comunidad (7) es en esta época, la última reliquia de las antiguas utopías de la buena sociedad, denota lo que ha quedado del sueño de una vida mejor compartida con mejores vecinos y que sigue mejores reglas de cohabitación. Porque la utopía de la armonía se redujo, de manera realista, al tamaño de vecindario más inmediato.
Un día como cualquier otro Patricio sale de su casa en el auto de su madre y se apresta a cruzar la barrera que separa la entrada del country del (otro) mundo haciéndole una seña al guardia, quien es quien levanta la barrera; como tiene un tiempo libre antes de ir a la facultad y ante la necesidad de adquirir unas prendas se dirige al shopping a hacer algunas compras.
El estar en el shopping se asemeja al estar en otra parte, en la cual el espacio y el tiempo se encuentran detenidos. Esta excursión al templo del consumo implica la realidad de ser transportado a otro mundo, se puede estar en la ciudad pero no formar parte de ella. Estos templos de consumo no revelan nada de la naturaleza de la realidad cotidiana, salvo su opaca e impenetrable tenacidad, este es el lugar sin lugar (8), que existe por sí mismo, que esta cerrado sobre sí mismo. Siendo un lugar purificado no existen problemas ni diferencias en él; están tamizados, sanitarizados en ellos se puede disfrutar sin temor.
En él, las diferencias pueden ser invisibilizadas, borradas a la vista, este es el logro de estos espacios vacíos, los cuales están vacíos de sentido. Ofrecen lo que ninguna realidad real puede ofrecer afuera, un equilibrio casi perfecto entre libertad y seguridad.
Aquí los consumidores encuentran la ausencia de diferencias, el sentimiento de "Todos somos iguales" y el consuelo de pertenecer, de estar adentro crea una verdadera comunidad de creyentes y negadores de la realidad. La tarea en ellos es consumir y el consumo es un pasatiempo absoluto e irremediablemente individual, una cadena de sensaciones que sólo puede ser experimentada – vivida- subjetivamente. Las multitudes que colman el interior de los templos del consumo son amontonamientos y no hay nada de colectivo en ellos.
La trampa es que el sentimiento de la identidad común es una falsificación de la experiencia, una negación de la realidad.
3.- Comienzo del fin o pequeña tregua en la dicotomía -Nosotros y Ellos-.
La existencia de miles de argentinos que han devenido pobres en unos pocos años, el crecimiento abrumador de la miseria en una sociedad poco acostumbrada a estos avatares es un dato que no puede dejar de ser indiferente a casi nadie, ni siquiera a estos asiduos negadores de la realidad. La terrible sospecha de poder ser "Nosotros" los que hoy incluidos, miembros de la cohorte excluida en algún mañana aterrorizante, provoca y provocará la ejecución de diversas operaciones al modo de baluartes para defendernos de la miseria, y la exclusión.
Pensamos que nada de esta miseria, afecta a quienes con esfuerzo hemos ganado un lugar del lado de adentro del sistema. Una operación habitual desde "adentro" es la de invisibilizar a los pobres, no verlos atravesar sus patéticas figuras con un mirar que no repara en ellos, pasar a su lado sin percibir su existencia, oír el ruido de sus pedidos sin escuchar sus palabras…. No ahí no hay nadie y mucho menos un semejante… Las calles, los subtes , los trenes, los colectivos, nos ofrecen diariamente ejemplos de estos gestos de Negación , de abolición del triste espectáculo de la pobreza que no es sino un blindaje, una coraza perceptiva para dejar a salvo nuestra sensibilidad.
Pero esa operación no sale gratis. Para instalar esa muralla nos es preciso bloquear circuitos sensoriales, interrumpir el flujo de información significativa, desmontar dispositivos perceptivos, en suma reducir, nuestro campo de intelección y anestesiar nuestra captación del mundo en que vivimos. Esa operación nos atonta, nos estupidiza. Junto con el espectáculo de la miseria perdemos de vista una porción clave de nuestra realidad, esa que no por no golpearnos directamente nos pertenece menos.
Quienes no alcanzan a instalar las defensas de la Negación (9) suelen recurrir a otras estrategias. Como por ejemplo, la distancia que establecen la desconfianza y el miedo.


Ahí tampoco hay semejantes, apenas seres amenazadores, capaces de las peores atrocidades a los que hay que evitar; y si es posible, expulsar de nuestra proximidad. El escenario de la exclusión se compone de negros, vagos, villeros, drogadictos, borrachos, delincuentes, putas, violadores y cualquier otra descalificación que sirva para ponerlos allá lejos, fuera de nuestro ámbito de incumbencia; el que queda defendido, de ese modo, por una barrera protectora de nuestra pertenencia al interior.
Tampoco resulta inocuo este procedimiento. Para ello es preciso estar permanentemente atentos, vigilar la proximidad de los indeseables, tomar precauciones, extremar la desconfianza e inculcarla a nuestros hijos; adquirir y desarrollar esos típicos comportamientos de poblaciones sitiadas renunciando a circular por algunos lugares, pasear más allá de ciertas horas o viajar en determinados transportes.
Estas conductas nos tornan mezquinos y encerrados en un mundo cada vez más restringido , cuyo paradigma quizás sea la imagen del consumidor atrincherado en el refugio de su casa , desde la que podrá , tecnología mediante, trabajar, pagar sus cuentas , hacer compras, encargar filmes y comidas , a salvo de las amenazas de las multitudes de excluidos.
Los reclamos de Ley y orden son cada más fuertes siendo que estas comunidades están cada vez más aisladas de la otra gente de la ciudad; la diferencia parece cada vez más amenazante y la angustia que provoca parece cada vez mas intensa. Los esfuerzos por mantener distancia del Otro, del diferente, del extraño , la decisión de excluir la necesidad de comunicación , negociación y compromiso mutuo , no sólo son concebibles sino que aparecen como la respuesta esperable a la incertidumbre existencial a la que han dado lugar la nueva fragilidad y la fluidez de los vínculos sociales . "No hables con extraños" advertencia típica de padres a hijos se ha convertido ahora en precepto estratégico de la normalidad adulta.
Esta dicotomía (Nosotros-Ellos, Sujeto-Nuda Vida) que resquebraja los cimientos de la República se ve puesta en signos de interrogación en Diciembre de 2001....al finalizar los días en el Gobierno de Fernando De la Rúa. En aquellos días el país volvía a tener esa incertidumbre reinante de años pasados, inestabilidad, desorden, falta de una autoridad elocuente, falta de sensatez para poder llevar las cosas de manera más equilibrada y adulta.
Allí el Presidente cae derrocado por un pueblo que se cansó de la falta de un verdadero liderazgo, de un Presidente timorato; tomando las calles pidiendo, en un principio, la renuncia del Ministro de Economía el Dr .Felipe D. Cavallo haciendo progresivos sus reclamos. Pidiendo momentos más tarde la dimisión del poder del Presidente; para luego expresar ante la renuncia del mismo la tan afamada frase y a la vez tan mentirosa que se ¨ Vayan todos ¨.
Ante esta incertidumbre, el pueblo seguía apostando que era necesario que se vayan todos realmente; pero fueron presos de sus propias debilidades y temores, ya que el hecho real de una falta de autoridad y el que se fueran todos abría una brecha enorme, de algo totalmente nuevo en la ciudadanía Argentina, tomar un rol protagónico y hacerse cargo de una vez por todas de romper las cadenas esclavizantes de una Realidad Ireal y construir nuevamente un todos globalizante que nos igualará en derechos y en equidad .
La clase media y la baja, se sintieron – objetiva y subjetivamente- excluidos de una cultura emética que cuando los necesita los usa y luego los tira, abandonándolos a su suerte; los dos sectores expulsados encontraron en la protesta su expresión y – a la vez- el modo de recobrar su significación social. También metodológicamente se encontraron, ya que los cacerolazos recurrieron al bloqueo de calles para hacerse escuchar, en especial cuando marcharon al centro de Buenos Aires para derrocar a De la Rúa.
Dos polos opuestos - ellos y nosotros- se unieron por un instante, ambos lados de la soga por fin habían reconocido la existencia de la otra punta y por fin tiraban juntos, dando por tierra el predominio de la cultura individualista, personalista y autosatisfactoria para construir entre todos nuevamente una conciencia colectiva inclusiva.
La responsabilidad de la crisis fue depositada en un anónimo colectivo "Todos somos responsables, ya que los elegimos" más, si todos somos responsables, entonces nadie es responsable porque falta el ser y – si la atribución es colectiva se hace inimputable para con los responsables de la crisis. Con la crisis se modificaron partes de la subjetividad, en tanto entre otras cosas- como el egoísmo consumista- seguía vigente. También el atravesamiento de la subjetividad se afecto por cambios sustanciales en algunos sectores populares: se pasó del "sálvese quien pueda" egoísta del posmodernismo a un acercamiento mas intenso al "o nos salvamos todos o no se salva nadie" que representa mejor al criterio ciudadano; con lo cual la pobreza alimentó la dosis de solidaridad y cooperación por sobre el individualismo.
El desarrollo del movimiento piquetero representante de una parte sustancial del pueblo sufrió un vuelco en 2002. Hasta entonces los piqueteros eran percibidos como agitadores hambrientos que cortaban vías públicas con violencia en reclamo de subsidios al desempleo, bolsas de comida, etc. La ¨ gente común "mass media", los miraban unos con repugnancia y otros con conmiseración.
Sin embargo, en esos días, se abrió una brecha histórica estos mostraron que no merecen tales sentimientos y comenzaron a ser percibidos de forma diferente por sectores de la burguesía cuyos intereses se perjudicaron por el corralito ya que el capitalismo globalizador no respetó ni aún a los tácitos aliados de clases útiles a sus propósitos.
Llamó la atención en ese momento como amplios espacios burgueses entendieron que la lucha de piqueteros y otros movimientos también era la suya, el sistema los había estafado y unos y otros se vieron igualmente dañados, aunque en magnitudes diferentes. Los burgueses porque perdieron sus ahorros a manos de la banca y los obreros debido a que el capital no podía responder a su obligación de pagos y mantener las fuentes laborales. A partir de ahí se vive un nuevo clima social, cual es la alianza estratégica entre los antiguos enemigos de clase en pos del objetivo común de modificar el actual estado de situación que afecta a unos y a otros por igual.


Los votantes y las elites – clase media – podrían haber elegido promover años atrás políticas destinadas a eliminar la pobreza , controlar la competencia étnica e integrar a todo el mundo a través de las instituciones públicas comunes. En cambio eligieron su propio bienestar, el viaje al exterior, cambiar el auto; a sabiendas que de mejorar, el otro se acercaría peligrosamente a su estilo de vida haciéndolo tambalear al no existir una brecha bien delimitada y diferenciadora, lo que provocaba miedo y pánico.

Esta unión entre capas opuestas de clases sociales duró un poco más quizás de lo pensado reflejando también esa "Realidad Ireal". Ese respeto mutuo y esa unión que se profesaban no había nacido de una necesidad cierta de mejorar la situación de vida de unos y de otros sino que había surgido en un momento límite para el país en donde los intereses de todos se habían visto coartados y en donde la única forma posible de salir del hondo lodazal en donde nos encontrábamos era aunando esfuerzos estrechar codo con codo, mano con mano, tirando en definitiva todos juntos para un mismo lado.
Hoy vemos a la distancia que ese sueño de unión entre clases antagónicas fue sólo una Utopía, un sueño corto de verano, una ilusión óptica que no sirvió de mucho; ya que habiendo salido de esa situación tan catastrófica y habiendo recuperado su antiguo nivel de vida la clase media optó por hacerse a un lado olvidando a sus semejantes, a los hasta ayer sus aliados en la lucha, y las necesidades que estos traían consigo para centrarse nuevamente en su propio confort y bienestar tratando de establecer una brecha aún mayor con esa gente que preferían no ver e ignorar en donde lugar se crucen, en un subte, en un corte de ruta, viéndolos como habitantes de otro mundo al cual ellos no pertenecen ni quisieran pertenecer. Prefiriendo circunscribir su realidad a esa comunidad idealizada en la cual optan para vivir y para la crianza de sus hijos.
Primó lo que profesaba el sistema desde sus mismas entrañas, el culto al individuo en desmedro de la colectivización integradora e igualitaria.
IV. Conclusiones.-
A modo de conclusión podemos expresar que aunque parezca lejana esta realidad nos afecta a todos; no somos dos sociedades divididas por los antagonismos de la posesión, eso es lo que nos quieren hacer creer sino que tan sólo somos integrantes de una sociedad con diferentes facetas. A nadie que nazca y que crezca en el desamparo, quizás sin amor, con hambre, frío sin suficiente educación, sin posibilidades de empleos, abusos por quien deben cuidarlos podría exigírseles ser ejemplos de las virtudes cívicas ni abanderado de la cultura dominante. No quiero decir con esto que se justifique la violencia o la delincuencia; sino comprender adecuadamente lo que ocurre teniendo en cuenta que tras ese grupo de gente que corta las calles o toma locales, hay un ser humano como vos o como yo , que se crió de una manera diferente y tomo decisiones diferentes ( voluntarias o no ). Sin olvidar en ningún momento el pasado y el presente del contexto social , político y económico en que transcurren los hechos.
En este período de nuestra historia con su primacía de tener sobre ser, del imperio del consumismo por sobre los valores; Cristian eligió quizás el único camino a tomar para seguir siendo Sujeto en este mundo, eligiendo una nueva forma de Subjetivarse; ya que parece que nadie tiene la responsabilidad por las imperfecciones de la justicia, ni por las condiciones extremas de desigualdad de oportunidades , ni por la proliferación de los males sociales como la violencia generalizada, violencia familiar , desempleo ,desamparo de la niñez y de la vejez , degradación de la calidad de vida, etc y parece importante y fundamental que alguien ( movimientos, sujetos, ciudadanos, etc) se preguntasen o cuestionasen el por qué , tomando la posta para lograr impulsar un cambio profundo en nuestra sociedad haciéndonos vivir una Realidad cada vez más Real.
En este mundo, en esta realidad nuestra el culto al individuo sigue funcionando como elemento aglutinador y contenedor del sistema y en medida en que no lo abandonemos no daremos paso a la construcción de un nuevo modelo social de índole netamente colectivo como sumatoria no ya de individualidades sino de sujetos realmente integrados a un cuerpo social que los adopte como formadores e integrantes del mismo.
Esa quizás sea la tarea más importante que tenga que enfrentar el ciudadano actual para volver a ver renacer de las cenizas una verdadera República en el sentido pleno de su sentido y valor.

lunes 28 de julio de 2008

La Clase Obrera entre la confrontación y la Integración. (1890-1970)


La clase obrera entre la confrontación y la integración
1890-1970


La conformación poblacional de nuestro país denota un cambio de grandes dimensiones al tomar como eje de referencia los años comprendidos entre 1895- 1914; en este lapso histórico podemos observar una conformación étnica diferente (la población en estos años se duplica 7.900.000). Los inmigrantes, en su gran mayoría europeos, llegan a ser en 1914 el 27,3% de la población total argentina; urbanizados en su gran mayoría se concentran en la región pampeana y metropolitana las cuales congregan cerca del 74 % de la población del país. Las ciudades acompañando estas tendencias, tienen un crecimiento vertiginoso que se ve reflejado en un notable aumento de la población urbana la cual paso de ser el 33% de la población en 1869 al 58% en 1914.
Este flujo inmigratorio se caracterizó por ser mayoritariamente masculino, en edad laboral, por lo cual la población económicamente activa también se vio incrementada pasando de 923 mil personas en 1869 a 3.360.00 en 1914; lo que explica el por que el mundo del trabajo estuvo impregnado de cultura y costumbres foráneas. Este proceso tuvo como correlato un trasvasamiento ideológico y una toma de conciencia social connaturales con el mundo del trabajo de los mayores ámbitos urbanos de las principales ciudades occidentales.
El país se caracterizó por un pluralismo cultural amplio pero no fuertemente conflictivo debido en principio a la amplia disponibilidad de trabajo, lo cual reducía los márgenes de tensión entre los diferentes grupos; al igual que la expansión urbana que hacia lo mismo en cuanto a lo espacial. A pesar de ser la inmigración no deseada, ya que estos no provenían de la cultura europea que el país estaba deseoso de recibir (Inglaterra, Francia) y encontrarse entre ellos según dichos mismos de Cané -lo peor de la Europa- eran juzgados como buenos trabajadores y preferibles a las clases populares nativas.
Uno de los mayores problemas a los que tuvo que enfrentarse la clase dirigente fue el desgano por parte de estos a la nacionalización y al despegue de sus costumbres para incorporarse definitivamente al encuadre nacional- esto se logró en muy pequeños porcentajes-. Las elites políticas argentinas estaban a favor de integrar a los inmigrantes y eran más bien los grupos dirigentes comunitarios y los mismos inmigrantes los que se oponían; su situación era lo bastante relajada como para involucrarse en un sistema en el cual tendrían pocas posibilidades de ejercer una influencia positiva con el riesgo consecuente de perder su apoyo en la red diplomática y en la red institucional étnica, quienes actuaban en su favor en torno a las arbitrariedades de un Estado naciente .
Primeros esbozos de organización
Las instituciones obreras comenzaron a conformarse bajo la forma tanto de sociedades mutuales como gremiales en las décadas de 1870 y 1880; pero fue luego de la crisis económica-social de 1890 cuando las sociedades de resistencia cobraron fuerza impulsadas por anarquistas y socialistas a quienes se agregarían más tarde sindicalistas revolucionarios (1905) y comunistas (1918). Estas tendencias dotaron a los trabajadores y a sus instituciones representativas de un claro perfil ideológico- político que apuntaba a la defensa de sus intereses y al reconocimiento de la identidad de clases.
A pesar de esta impronta ideológica generalizada traída del viejo mundo, la tasa de sindicalización durante las tres primeras décadas del siglo XX fue baja debido principalmente a que la afiliación era voluntaria y los trabajadores debían, si querían, aportar fondos para sostener sus locales y la prensa partidaria. La baja tasa de sindicalización no implicaba que los niveles de protesta sean bajos sino que se dio un proceso inverso.
Los anarquistas, conjuntamente con los socialistas, intervinieron activamente en la conformación de un espacio público en el cual los trabajadores pudieran expresarse y construir una identidad. Estos ámbitos se formaron a través de la difusión de la prensa, así como de la conformación de un circuito político y cultural que combinaba conferencias, fiestas, reuniones. Desde estos espacios los grupos libertarios generaron prácticas discursivas y políticas con objeto de atraer a los trabajadores alejándolos de la influencia de la Iglesia, de la Escuela Pública y la prensa burguesa cosa que ofuscaba de sobremanera a las elites dirigentes que veían su proceso de integración irrealizable.
Las malas condiciones de vida y de trabajo de una buena parte de la masa trabajadora provocaron un profundo malestar que se tradujo en un marcado aumento de los conflictos laborales. Estas fueron desde un comienzo las preocupaciones centrales de los trabajadores y la causa de gran parte de sus protestas. Así los accidentes de trabajo, el empleo y la explotación de menores, las largas jornadas laborales, los bajos salarios, el trabajo nocturno, el hacinamiento eran todas cuestiones que motivaron la protesta reiterada con el objetivo de mejorar las condiciones de trabajo y calidad de vida.
Las organizaciones obreras manifestaron su descontento de diversas maneras todas ellas envueltas en un repertorio de confrontación novedoso para el país- huelgas, boicots, sabotajes, manifestaciones callejeras; pero bien consolidadas en sus países de origen y con una larga tradición -la huelga fue la herramienta de lucha más utilizada por los trabajadores-.(1)
La relación del Estado con los nuevos sectores sociales representados bajo la figura del trabajador empezó recién a configurarse cuando el aparato estatal decide involucrarse en las zonas de conflicto al ver el orden social y económico amenazado por la posibilidad de los trabajadores de instrumentar respuestas a la falta de iniciativa del Estado (huelgas, boicots) amparados en la fuerte presencia del anarquismo y del socialismo. Es en este momento, cuando el Estado comienza un proceso de autoformación arbitral y regulador de relaciones sociales llevándolo adelante por dos vías de diferente implementación: una era la vía de la coerción, la otra la del consenso.
En las clases gobernantes este tema fue ejes de encendidos debates, por la contraposición de las respuestas: unos apoyaban la coerción como forma de articulación del Estado en la manera de mantener el orden; otros -los menos- buscaban dar un lugar en el espacio publico a los trabajadores buscando de esta manera poner en funcionamiento las primeras políticas de orden social para la superación del conflicto.

(1) Hasta el año 1930 se produjeron 18 huelgas. Nueve de ellas entre los años 1901-1910 encabezadas en su mayoría por anarquistas.
La lucha ideológica no prosperó y predominó la coerción como respuesta a un problema importado de Europa y extraño al cuerpo social de la Nación (según entendieron o quisieron entender los ganadores favorecedores de una política coercitiva).El conflicto social instalado en la sociedad urbana fue, de esta manera, comprendido como un fenómeno residual de las relaciones sociales de los países industrializados europeos; esta fue una visión negadora del conflicto social inherente a las modernas sociedades capitalistas instalando un velo distorsionador en el entramado de las relaciones entre la clase dominante y los trabajadores.
El Laissez-Faire prevaleció en la contienda dejando de lado a los propulsores de políticas intervencionistas por parte del Estado.
Entre los propulsores de que el Estado accione políticas sociales podemos mencionar a los diputados Lobos y Delfor del Valle quienes presentaron el único proyecto relativo a temas laborales entre los años 1880 y 1900, cuyas conclusiones fueron que el Estado debía legislar y regular las relaciones entre el capital y el trabajo no para impedir agremiación y manifestación obrera sino con el objeto de evitar la propaganda agresiva y las ideas extrañas al corpus social de la Nación. Estas lamentablemente no fueron más que voces aisladas.
Comenzado el Siglo XX, el gobierno alarmado por el agravamiento de los conflictos los cuales repercutían negativamente en la economía agro-exportadora actúo en sentido inverso a la propuesta de ambos legisladores. La percepción negativa del extranjero primó y desembocó en la conformación de la Ley de Residencia (2) y en una política de fuerte sesgo represivo rechazando al inmigrante desde concepciones culturales, biológicas e incluso racistas (3) Estas elites reaccionaron mediante la utilización de la represión policial y la instrumentación de medidas tendientes a abolir la existencia del anarquismo sancionando de la Ley de Residencia y aplicando el Estado de Sitio.
Las elites en el poder comenzaron a tomar real dimensión de la magnitud de estos movimientos y de los peligros que implicaban para la estructura política-social vigente y optaron lentamente por comenzar a buscar respuestas y mediante estas lograr articular a los trabajadores a los mecanismos institucionales no sin abandonar las medidas represivas en su totalidad. Entre estos mecanismos se impuso la obligatoriedad del voto en 1912, se sancionaron las primeras leyes de carácter laboral y en 1907 se crea el Departamento Nacional del Trabajo destinado a investigar las causas de los conflictos así como a regularlos. Resultando estos simples esbozos de buenas intenciones ya que no llegaron a aplicarse o a sancionarse; el voto obligatorio lo era para el criollo no para el inmigrante no nacionalizado, el control por parte del Departamento Nacional de Trabajo actúo si podía en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires y en muy pocos lugares más por lo que en verdad no era Nacional y las leyes en su mayoría no llegaron nunca a aplicarse.
(2) Recurso constitucional que permite la represión preventiva cuando el Estado prevé que se puede producir una conmoción pública- brindaron el marco legal para amordazar a la prensa, cerrar locales, así como encarcelar y deportar activistas.
(3) Expresado en la figura de Miguel Cané.
Se daba un fenómeno ambiguo propio de la conformación de nuestro país: Liberalismo Económico y Conservadurismo Político- Social.
A los efectos de hacer más efectivas sus protestas y obtener respuesta de los grupos dirigentes, los diversos grupos que actuaban de manera dispersa y aislada se aglutinaron dando lugar a la conformación de las primeras Federaciones, al principio por oficio y luego por industria. Estas tuvieron suerte dispar y se caracterizaron por profundas divisiones ideológicas a pesar de compartir el sujeto de interpelación- el trabajador- pero sustentado desde diferentes posturas para la transformación de la sociedad argentina.
En el año 1901 se crea Federación Obrera Argentina –FOA- conformada por socialistas y anarquistas, la cual nuclea cerca de treinta organizaciones obreras de diversas regiones del país; estableciendo la huelga como principal arma de lucha y entre sus principales reivindicaciones figuran la lucha contra las agencias de colocación, el establecimiento de bolsas de trabajo, la abolición del trabajo nocturno, del trabajo a destajo y la educación obrera. Esta unidad conseguida se rompe en abril de 1902 en el Segundo Congreso de la FOA, en el cual los socialistas quienes eran minoría a raíz de fuertes disidencias con el sector anarquista-individualista abandonan la Federación y organizan otra UGT- Unión Gremial de Trabajadores- quedando en manos de los anarquistas en forma completa la FOA (4).
Las diferencias ideológicas entre ambas facciones se hicieron insalvables ya que tenían distintos puntos de anclaje en cuanto a la resolución de los conflictos y a las medidas a tomar para poder arribar a la solución deseada. Así los Socialistas propugnaban por la lucha no violenta gradual y paulatina, en la cual los trabajadores extranjeros debían convertirse en ciudadanos argentinos para integrarse al sistema político y transformarlo desde adentro; en cambio, los anarquistas se opusieron al sistema electoral, al parlamentarismo, pregonando la destrucción del Estado y la no aceptación de la lucha de clases, definiendo a las Huelgas como el momento de inflexión en el combate contra el sistema capitalista y no como herramienta para obtener mejoras para los trabajadores sino como un arma revolucionaria para transformar radicalmente la sociedad. Por último, los Sindicalistas Revolucionarios abocaban por el fortalecimiento del gremio y veían a la Huelga como un arma para extender y exteriorizar la protesta obrera y también como una táctica encaminada a presionar a empresarios y al gobierno.
Los Inmigrantes se encontraban en una sociedad hostil en donde ni el Estado ni la Iglesia podían desempeñar roles de contención cobijándose entonces en sus grupos de referencia quienes establecieron mutuales o círculos en los cuales se perfilaba la acción colectiva.
Los anarquistas, corriente ideológica con mayor predicamento entre los trabajadores hasta 1910, conformaron uno de estos grupos y fueron la principal organización sindical en controlar la Federación Obrera Argentina influidos, en principio, por un fuerte individualismo se resistían a convertirse en una mera tendencia obrerista pretendiendo ser algo más que una simple tendencia ideológica-política de los trabajadores; en sus discursos emergía una clara tendencia heterodoxa con un mensaje universal y no clasista.
(4) 1904. -FOA se convierte en la FORA que declara adhesión ala narco-comunismo
1905.- División del socialismo da origen al socialismo revolucionario
Para estos la idea de clases implicaba subordinar al individuo a otra clase y esta idea era percibida como autoritaria y atentatoria de las libertades individuales. Durante la primera década se convirtieron en un importante actor político y en la tendencia que mejor representó al nuevo sector social representado por los trabajadores, a quienes le otorgó voz y presencia tanto en lo político y cultural como en lo social y sindical. Su frontalidad y la dinámica de su acción práctica le permitieron adaptarse a una sociedad de carácter aluvional demasiado cosmopolita.
En su conformación dentro del Territorio Nacional podemos diferenciar claramente dos etapas:
1.- Fase Proto-Organizativa. Caracterizada por el predominio de tendencias individualistas que eran disidentes a posturas enmarcadas en el proceso organizativo. Durante estos años el contacto con el mundo laboral fue distante y esporádico, repudiando a las sociedades obreras por economicistas y retrogradas pues adormecían el espíritu de combate de los trabajadores.
2.- Etapa del Anarquismo Maduro. Primera década del siglo y en ella predominaron las tendencias organizativas por sobre las individualistas luego de ásperas luchas. Fue allí donde sus militantes se lanzaron a organizar sociedades de resistencia y fueron los artífices de la creación de la primera Federación Obrera en 1901.-Mayores exponentes Antonio Pellicer Paraire y Pedro Gori.
En vísperas a la celebración del Centenario de Nuestra Patria el gobierno nacional llevó adelante una dura represión en prevención de desmanes conjuntamente con la aplicación de La Nueva Ley de Defensa Social y la ampliación del Estado de Sitio. En este marco, la actividad de los círculos (5) cesó por completo ya que dirigentes extranjeros y nativos fueron deportados o desterrados a Tierra del Fuego, la prensa silenciada, los locales obreros clausurados y las reuniones prohibidas. Cuando la situación tendió a "normalizarse" su fuerza distaba bastante de ser la originaria.
A diferencia de los socialistas, quienes emplearon otros métodos y formas de lucha que enunciaremos a continuación, estos deciden excluirse de un sistema que aunque fraudulento y restrictivo comenzaba a convertir lentamente a los habitantes en ciudadanos. A pesar de su fuerte presencia el arraigo logrado entre la clase trabajadora fue efímero pues no pudieron convertirse en los representante legítimos de estos ni supieron expresar verdaderamente sus deseos, solamente lograron articular reivindicaciones de manera coyuntural.
El socialismo, contrariamente a la postura adoptada por los anarquistas, se incorpora al naciente juego democrático liberal triunfando en las elecciones de 1904 como consecuencia de la estrategia llevada a cabo por Joaquín V. González a través de la tenue reforma electoral de 1902; su presencia legitimada implicaba la posibilidad de orientar la protesta obrera dentro de los marcos de legalidad y orden constitucional del sistema cosa distante del ideario anarquista. Esto provocó un quiebre en el movimiento obrero ya que incorporaba al sistema al socialismo dejando por fuera de los márgenes de legalidad al anarquismo.
(5) Los círculos fue un espacio en donde se ayudaba a camaradas y a los trabajadores en huelga, a la vez que era un espacio de educación y de adoctrinamiento integral.
A pesar de compartir sus orígenes en el entramado del contexto internacional, los socialistas deciden abandonar las acciones violentas como consecuencia del Programa de Erfurt de la Segunda Internacional incorporándose a la vida democrática tomando como referente la Social Democracia Alemana impulsando Reformas a través de la lucha parlamentaria y no de la lucha en los conglomerados fabriles. Tenían una visión negativa de las huelgas por su carácter, a menudo, coercitivo ya que no contribuían al cambio; este tibio apoyo a los sindicatos tuvo sus causas en la baja adhesión que congregó por parte de los trabajadores.
Conjuntamente con estos mecanismos de captación llevados a cabo por las clases dirigentes, los diversos gobiernos no dejaron de tender a impulsar y profundizar el mejoramiento de las herramientas de control policial tanto en los aspectos represivos como preventivos (ampliación de números de comisarías, la formación de la guardia de caballería, comisarías de pesquisas, Sección especial de la Policía destinada a controlar anarquistas y socialistas en forma secreta, incorporación del sistema dactiloscópico y la cédula de identidad) siendo más severos en los controles con los elementos de tendencias anarquistas que socialistas.

Cambios en el Poder
-Nuevas Relaciones entre el Estado y el Movimiento Obrero-.
Al asumir la Presidencia Don Hipólito Irigoyen, después de realizadas elecciones por primera vez en la historia del país por medio del voto secreto y universal, el gobierno ante el panorama reinante establece una nueva relación entre el Estado y el movimiento obrero orientado por el sindicalismo. Esta nueva etapa se caracterizó por el dialogo entre las partes, representados los sindicalistas por la FORA IX Sindicalismo revolucionario cuyo apoliticismo declarado y el énfasis puesto en las reivindicaciones sindicales no dejaron de llamar la atención de los radicales y del Presidente en particular. Los radicales deseosos de expandir su apoyo popular buscaron aliados entre los sindicatos pero nunca quisieron formalizar esta relación.; fomentado esto en que su rival político, los socialistas, vieran impedido su crecimiento mediante el artilugio de la conformación de estas alianzas. Los sindicalistas exhibieron un pragmatismo habilidoso para crear estas alianzas informales y al mismo tiempo denunciar la política burguesa.
Dentro del período gubernamental llevado a cabo por Irigoyen podemos distinguir tres etapas:
.-La primera ocupa los tres primeros años y se caracteriza por una tentativa de conseguir la adhesión de los trabajadores a través principalmente del arbitraje en los conflictos entre capital y trabajo. Sus arbitrajes que en más de una ocasión favorecieron a los trabajadores sumado a la predisposición de los sindicalistas a recibir apoyo estatal, fueron generando una peculiar relación entre ambas tendencias y en especial entre el gobierno y la FOM (Federación Obrero Marítima). La base de estos acuerdos residía en que los radicales no crearían organizaciones gremiales que compitieran con los sindicalistas y estos no intervendrían en procesos electorales compartiendo ambos un enemigo en común, el socialismo.

Sus actitudes conciliatorias no quieren decir que cedió siempre a la postura obrera ya que de no poder solucionar el conflicto y ante la insistencia de los empresarios reflotaban actitudes represivas como lo fueron las llevadas a cabo durante las huelgas municipales, la de peones patagónicos, la Semana Trágica, etc. A los que no podía abarcar, ni contener los reprimía sin más.
.-La segunda etapa, que abarca desde enero de 1919 – con la Semana Trágica que actúo como divisor de aguas- hasta el fin del primer gobierno de Irigoyen y en la cual la política laboral del gobierno se centro primordialmente en la sanción de leyes protectoras (de conciliación y arbitraje, de asociaciones profesionales, de contratos colectivos y prescripciones laborales) del trabajo aunque no siempre lo consiguió. Al mismo tiempo instauró mecanismos de control para evitar desbordes de los segmentos mas radicalizados y la consecuente ofensiva de la derecha (Liga Patriótica), de esta forma intentó buscar un equilibrio, una armonía social, postulando al Estado como su garante poniéndolo por encima de los extremistas de ambos bandos en pugna.
En los seis primeros meses del 19 se produjeron mas de 50 huelgas que convocaron cerca de 10.000 trabajadores, estos movimientos aparecieron como fruto de la inflación y el incremento de los índices de sindicalización generando un clima político que reavivo a los sectores conservadores llevando al gobierno a adoptar medidas represivas para evitar ser desbordado por la Liga Patriótica, lo cual permitió la aplicación de las Leyes de Residencia y de Defensa Social; con el descenso de las huelgas el clima de hostilidad mostrado por las derechas disminuyó.
El impacto del movimiento huelguístico acaecido entre 1917 y 1921 así como los sucesos de la Semana Trágica empujaron al gobierno a profundizar su política laboral, ampliando en principio las atribuciones del Departamento Nacional del Trabajo al otorgarle funciones de arbitraje y de policía laboral más definidas. En 1921 se envió al Congreso un proyecto de Código de Trabajo que profundizaba el rol de regulador de parte del Estado y atenuaba los aspectos represivos al consagrar el derecho de huelga y legalizar la sindicalización. Estos finalmente no fueron tratados en el Congreso ante la falta de conflictos y la poca importancia a las reformas sociales
Este descenso de la conflictividad social entre los años 1922-1928 bajo la Presidencia del Dr. Alvear, se debió a una coyuntura económica favorable caracterizada por el incremento sostenido de las exportaciones y cierto descenso del costo de vida así como el aumento del salario real que mejoró los niveles de vida de los trabajadores.
En su gobierno los sindicalistas optaron por formulas de dialogo y entendimiento para la resolución de los conflictos antes que las huelgas y movilizaciones. En su gestión Alvear ayudo a la Unión Ferroviaria a obtener beneficios muy importantes de las compañías, los salarios y las condiciones de trabajo mejoraron notoriamente y los ferroviarios se transformaron en una elite. Ellos ofrecían al gobierno algo crucial, como era el orden de las líneas ferroviarias transformándose en una fuerza muy poderosa y en el sindicato más importante del país.
Las huelgas que tenían por objetivo el aumento del salario se redujeron en un 30% pasando a ocupar el primer puesto las originadas por problemas de solidaridad, reconocimiento de sindicatos y delegados.
En abril de 1924 se hicieron efectivos los descuentos provisionales, marcando a las claras las firmes intenciones del gobierno de tomar partido en cuanto aparato del estado en las regulaciones de la relación Trabajo-Capital, tanto los sectores obreros como los patrones plantearon una fuerte oposición, la declaración de una huelga general encabezada por la USA- fue acompañada por el cierre de establecimientos industriales por parte de los empresarios. Esto obligo al gobierno a suspender la medida ya que provocaba grandes resistencias ya que ni los trabajadores ni los patronos estaban dispuestos a afrontar los costos económicos y sociales que requerían, afín de cuenta se termino suspendiendo la medida representada por la ley 11.289.
.- Tercera Etapa. Segundo Mandato Presidencial 1928-1930.-
Hacia finales de la década del 20 coexistían cuatro centrales obreras: USA, COA, FORA anarquista y CUSC que competían por espacios en el campo sindical. Recién el 27 de septiembre de 1930 se concretó el proceso de unificación del movimiento obrero, luego del derrocamiento del Presidente Irigoyen, con la conformación de la CGT (Confederación General del Trabajo) y cuando comenzaban a sentirse las consecuencias de las crisis económica.
Su unificación puede interpretarse como el logro de la constitución de una organización que podía cohesionar la lucha sindical para obtener los derechos económicos y sociales de los trabajadores. En su conformación confluyeron la Unión Sindical Argentina, de tendencia sindicalista y la Confederación Obrera Argentina de tendencia socialista; esta unión estuvo empujada por la acción de la federación obrera Poligráfica argentina para contrarrestar la ofensiva del capitalismo. Sólo la FORA anarquista fue refractaria a la unidad sindical como consecuencia de las diferencias ideológicas
Estas diferencias ideológicas sólo logran atenuarse en los gobiernos de Perón quien logra mantener la unidad obrera a costa de hacerles perder su autonomía convirtiéndose así en la ejecutora de las políticas gubernamentales.

El fin de un corto Sueño Democrático. El Golpe Militar
Durante los años treinta el movimiento obrero cambio con rapidez; el escenario en el que actuaban las organizaciones se modifico profundamente. La intensificación de los conflictos ideológicos a escala mundial, a raíz de la difusión del nazismo, tuvo un fuerte impacto en la Argentina.
La estructura económica cambio a consecuencia de la penosa depresión mundial después del crack del 29, el cual provoco aumento de la inflación, descenso de los sueldos y la disminución del ritmo del gasto público. Se intensificó la industrialización del país para suplir los productos que no llegaban desde afuera- ya que los países del primer mundo estaban ocupados en reconstruir sus propias economías-; las nuevas compañías y empresas se ampliaban y localizaban en la zona periférica de la ciudad de Buenos Aires conformando un primer cinturón industrial hacia donde se trasladaban los trabajadores; a su vez las mejoras en los servicios de transportes permitían una mayor separación entre las áreas de radicación de las industrias y las viviendas de las familias obreras.
El obrero moderno adquirió perfiles más definidos, ya que la figura del trabajador que alternaba su trabajo con labores rurales o como cuenta-propista fue perdiendo intensidad.
El grado de desocupación como producto de la crisis del 29 fue importante y más de la mitad de los desocupados estaban en Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires y el resto en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.
Se produce la disminución de la inmigración trans-oceánica y aumenta la inmigración limítrofe y la proveniente del interior del país, ante la falta de políticas en torno al ámbito habitacional se conformaron las primeras villas miserias
Los sindicatos apolíticos de base artesana quedan desplazados, betustos y son remplazados por formaciones que tienen lazos de conexión con los diferentes partidos lo cual conlleva a conformar estructuras más grandes y a tratar de representar a grupos cada vez más numerosos de trabajadores incluyendo ya a los no especializados como en otras partes del mundo, lo cual represento un problema para los sindicatos quienes salieron a buscar ayuda en el sistema político de manera cada vez más intensa para incorporar a sus estructuras estas masas trabajadoras nacientes.
Si bien la economía industrial, en los primeros años de la década del ´30, se expandió rápidamente la clase trabajadora no fue beneficiada por este proceso, los salarios reales en general declinaron al rezagarse detrás de la inflación. Frente a la represión concertada por los empleadores y el Estado., los obreros poco podían hacer para mejorar los salarios y las condiciones de trabajo; la legislación laboral y social era escasa y su cumplimiento obligatorio se imponía sólo esporádicamente. Fuera del ámbito laboral la situación no era mejor ya que las familias obreras debían enfrentar sin ayuda estatal los problemas sociales de la rápida urbanización.
Durante el Régimen de Uriburu se impulsó la Ley Marcial y luego el Estado de Sitio; los sindicatos anarquistas y comunistas fueron empujados a la clandestinidad y dejaron de funcionar en los hechos, sus líderes fueron encarcelados torturados u obligados a exiliarse, más de 300 extranjeros fueron deportados por peligrosos y al menos cinco ejecuciones se llevaron a cabo bajo la Ley Marcial creándose además la infame Sección Especial de la Policía con el objetivo de extirpar al comunismo, siendo este el primer intento sistemático de suprimir ideologías a través de la utilización de la violencia estatal.
A pesar de esto ciertos sindicatos intentaron alguna acción en común con el Estado, representados por los Corporativistas quienes creían en el papel del Estado en la regulación laboral. La CGT creada en 1930 recomenzó su política de cooperación con el gobierno transformándose en un interlocutor aceptado por el régimen interviniendo a menudo en intentos por liberar presos o permitir la actividad normal de los sindicatos.

Cambio de Generales.
Para muchos sindicatos la situación mejoró rápidamente cuando el general Justo asume la Presidencia en febrero de 1932; si bien el contexto económico no cambió inmediatamente la represión extendida y masiva se aplaco pudiendo los sindicatos que no eran percibidos por le gobierno como una amenaza al orden operar con relativa libertad. Los sindicatos que crecieron más rápidamente fueron aquellos que podían contar con conexiones políticas las cuales proporcionasen ayuda, propaganda, lugares para reunión y dinero. Este al igual que sus antecesores tendía a reprimir mas duramente las huelgas que se producían lejos de Buenos Aires.
Hacia 1934-1935 tanto la organización anarquista como la comunista eran pequeñas, el verdadero problema se encontraba dentro del CGT y consistía en la rivalidad entre los llamados socialistas y sindicalistas. Los sindicalistas sostenían que el movimiento obrero debía mantenerse próximo al gobierno pero ajeno a la política de partido; los socialistas entendían, en cambio, que debía establecerse una distancia mayor con la administración y admitían la participación política. De los acontecimientos surgieron dos CGT una con predominio sindicalista- CGT Catamarca- y con sede en el local de los trabajadores telefónicos y otra socialista- CGT Independencia- que operaba desde la Unión Ferroviaria, la cual incluía los sindicatos de mayor peso y más numerosos.
A mediados de la década la economía urbana se había recuperado y el proceso de sustitución de importaciones se encontraba avanzado con lo cual muchos sectores de la economía se encontraban modernizados o en vías de hacerlo. La oportunidad de conseguir mejores empleos abrió la posibilidad a los trabajadores de mostrarse más agresivos en cuanto a sus demandas, sus huelgas dejaron de ser en tono defensivo y comenzaron a pedir demandas más audaces.
En el período posterior a 1935, los sindicatos en los cuales había una fuerte influencia comunista tuvieron un rápido crecimiento. Por primera vez se tornaron importantes los sindicatos cuyos miembros trabajaban en fábricas reflejando los cambios en la naturaleza de la economía. Los sindicatos comenzaban a ser más numeroso cubriendo áreas geográficas más vastas representando también a los trabajadores no especializados, sus envergaduras y tácticas hicieron que tanto los gobiernos como los empresarios se mostraran más favorables a las negociaciones.

Pero tenemos que dejar en claro una diferencia, la cual marca de sobremanera que la constitución de las grandes organizaciones de tiempos anteriores como la Unión Ferroviaria y la Federación Obrero Marítima no son similares a las de mediados de los años treinta; las cuales no agrupaban a trabajadores de sectores estratégicos muy visibles y con capacidad para dañar rápidamente la economía cortando el circuito comercial de exportación-importación. Lo que propició la creación de sindicatos caracterizados por ser grandes, fuertes y a escala nacional, aspectos precursores de los sindicatos industriales modernos que emergieron luego de 1943.
Bajo la Presidencia de Castillo-1940- se retomó el fraude y el recorte de libertades civiles hizo cada vez más difícil la actividad sindical, sobre todo por su tendencia anticomunista. Durante su gestión, la Unión Ferroviaria todavía tenía el control de la CGT a pesar del viraje económico producido en el país; lo cual fue cuestionado por Francisco Pérez Leiros -jefe de los trabajadores municipales- y su colega de empleados de comercio Angel Borlenghi.

El golpe llevado adelante por los mismos militares a sus pares en el año 1943 se enmarcaba en los miedos que provenían de un sector de estos a la amenaza roja representada por las ideologías comunistas deseosas, según estos, de instalarse definitivamente en el país. El comunismo y el conflicto social estaban en la mira del nuevo gobierno y dos días después de producirse el golpe-04 de junio de 1943- varios miembros de la FOIC -Federación de Obreros de Industria de la Carne- fueron detenidos, varios locales sindicales cerrados, otros vigilados y muchos obreros perseguidos. Con el encarcelamiento de dirigentes referentes, las empresas comenzaron a violar los acuerdos a los que habían arribado con la organización gremial y que habían motivado el festejo de Enero de 1943; ante esta situación los obreros reclamaron el cumplimiento de la garantía horaria, la estabilidad, la efectividad en el trabajo y un nuevo aumento de salario así como el cumplimiento de las leyes laborales.
El gobierno quería y exigía disciplina para obtener beneficios, tomando medidas de carácter popular al otorgarles aumento a los empleados públicos, fijando mediante un decreto la reglamentación de las asociaciones profesionales estableciendo que sólo podían funcionar los sindicatos con personería jurídica y que las recaudaciones de la cuota y su utilización serian fiscalizadas por el Estado.
En esos años se encontraba organizada tal vez el 20 % de la fuerza laboral urbana, con mayoría en el sector terciario; el resto quienes representaban a la enorme mayoría, incluidos en estos el sector proletariado industrial, estaba al margen de toda organización sindical efectiva.
El grupo más dinámico, el cual intentó organizarse en campos no tradicionales fueron los comunistas quienes alcanzaron cierto éxito entre los obreros de la construcción, la alimentación y los madereros.
Las dos fuerzas principales sindicales, representadas en la CGT, reconocían la importancia de la política pero diferían en el modo de aproximación a ella; lo que terminó produciendo un quiebre en dicha organización sindical dando lugar a la conformación de dos CGT:
-La CGT 1 la cual deseaba crear un tipo de partido laborista- al estilo inglés- estaba encabezada por Luis Doménech nucleando a los gremios ferroviarios, tranviarios y cerveceros.
-La CGT 2 enlazada a partidos políticos y sindicatos izquierda se encontraba liderada por el Socialista Francisco Perez Leiros apoyada por los gremios de la construcción, los gráficos, los empleados de comercio, los metalúrgicos y la Fraternidad.

Un Antes y un Después

El golpe del 43 encontró a los trabajadores divididos y sin una representación uniforme a nivel nacional; el sindicalismo tenía un desarrollo desigual en el amplio territorio argentino lo cual no significaba que representara una fuerza menor.


El cambio en el nivel de intervención estatal en los conflictos laborales se produjo entre 1943 y 1946, cuando desde la Secretaria de Trabajo y Previsión el entonces Coronel Perón realizó una clara política de cooptación de trabajadores y gremios dándole feroz batalla a las organizaciones comunistas y socialistas en el seno del movimiento obrero.
Para Perón la intervención estatal debía encauzar cualquier proceso que amenazara con la confrontación entre las clases. Su táctica estuvo representada por su interés en tomar contacto con los dirigentes sindicales de los principales gremios y revisar los reclamos obreros garantizando el respaldo del Estado a través de la Secretaria de Trabajo y Previsión; mediante la implementación de estas políticas logró aumentar la sindicalización de los trabajadores bajo la órbita estatal ahuyentando los fantasmas rojos tan temidos por las clases detentoras del poder.
Los trabajadores al ver sus logros amenazados, por la carcelación de Perón, abandonaron sus postura en muchos casos disidentes y se involucraron más con su figura movilizándose de manera masiva dando forma a una de las manifestaciones más importantes del movimiento obrero argentino como fue el 17 de octubre de 1945, la cual obtuvo como resultado la excarcelación del prometedor mecenas traído de la Isla Martín García.
Llevadas adelante las elecciones, Perón se erige en ganador apoyado por una sola de las facciones del CGT, la CGT1, la cual tenía la idea de conformar con el naciente líder la implementación de un partido de corte laborista al estilo inglés cosa que se vio fallida por el intento personalista de manejar los hilos del poder.
Una vez ganadas las elecciones con el apoyo de las mayorías, los dirigentes socialistas y comunistas disidentes con su figura son encarcelados o echados de sus gremios y suplantados por nuevos militantes obreros más afines a su gobierno.
Las autoridades estatales otorgaron el monopolio de representación sindical a quienes apoyaban abiertamente las políticas de Perón , resultado de esto fue una fuerte intervención y supervisión estatal de la vida interna de los sindicatos(6) , lo que se sumo a la centralización de los mismo por rama de actividad favoreciendo el peso de los dirigentes nacionales sobre los locales pues estos tenían peso para firmar convenios declarar una huelga o levantarla y controlar los recursos económicos de los aportes y cuotas sindicales.
Durante el interregno peronista cambio el rol de las organizaciones gremiales y sus vínculos con el Estado transformando los rituales que habían caracterizado a las clases trabajadoras siendo el más conocido la celebración del 1 de mayo de cuya simbología se apropio el peronismo y se encargó de diferenciar notablemente de los festejos anteriores.
No podemos dejar de ver que durante este lapso se asistió a un considerable aumento de la capacidad de organización y peso social de la clase trabajadora, en 1948 la tasa de sindicalización había ascendido al 30,5% de la población asalariada y en 1954 era del 42,5%; la sindicalización se caracterizó por basarse en la unidad de la actividad económica antes que en el oficio o en la empresa particular.
(6)Intervino numerosos sindicatos: 1946-1952 UOM, 1947-1950 UOCR, 1951 Unión Ferroviaria, 1947-1950 Telefónicos
Se creó una estructura sindical centralizada, que abarcaba las ramas locales y ascendía por intermedio de federaciones nacionales hasta una única central, la Confederación Nacional del Trabajo y era el propio poder gubernamental el encargado de darle legitimidad a todo nuevo sindicato a través del Ministerio de Trabajo.
Este Idilio soporífero entre las clases trabajadoras y el peronismo fue el causante de una desmovilización pasiva encargado de aletargar el peligro de masas dislocas y desordenadas; los sindicatos no fueron más que meros instrumentos del estado para movilizar y controlar a los trabajadores. "De casa al trabajo y del trabajo a casa" diría Perón.
La relación entre capital y trabajo mejoraron aunque el conflicto de clase no fue abolido.
El peronismo marco una coyuntura decisiva en la aparición y formación de la moderna clase trabajadora argentina, su sentido y existencia de identidad como fuerza nacional coherente tanto en lo social como en lo político se remonta a la época de Perón.
La era peronista, en definitiva terminó borrando en gran medida las anteriores lealtades políticas que existían en las filas obreras e implanto las suyas propias.

1955-1970. -La profundización de los conflictos sociales.-
El Gobierno de la "Revolución Libertadora".
A partir del golpe cívico-militar producido el 16 de septiembre de 1955- Lonardi asume la Presidencia de la Nación- las fuerzas armadas se propusieron eliminar el peronismo de la sociedad y con ello gran parte de la lucha obrera.
Este golpe estuvo cimentado en numerosos actores quienes lo fomentaron y apoyaron; entre ellos podemos mencionar a los militares, los políticos opositores, los grandes empresarios, la burguesía agraria y la industrial, gran parte de los sectores medios y la Iglesia Católica. Estos consideraron entre las causas de la creciente crisis económica a las profundas distorsiones que había provocado la intervención del Estado peronista en los procesos de acumulación y distribución de la riqueza; es decir, en su intervención en la relación capital-trabajo favoreciendo el desarrollo y crecimiento de este último.
La unidad de este frente opositor estuvo basada en dos acuerdos mínimos: la necesidad de desperonizar la sociedad argentina y la de cumplir una etapa de reorganización política conducida por las fuerzas armadas para concluir con un llamado a elecciones nacionales que restablecieran el régimen político democrático. Pero esta unidad comenzó a resquebrajarse cuando el gobierno "de facto" asumió el control del Estado y comenzó a tomar decisiones para enfrentar los problemas políticos y económicos.
El General Lonardi era partidario, junto con algunos miembros de su gabinete, de establecer acuerdos con sectores del gobierno depuesto no encontrando inconvenientes en la peronización de los sindicatos pero si veía con malos ojos su participación en la vida cívica del país, pretendiendo un movimiento obrero despolitizado, algo impensable dadas las características asumidas anteriormente por el peronismo.
La tibia presencia de Lonardi en el poder no sirvió para calmar los ánimos de las clases encumbradas, esas mismas que fomentaron y apoyaron el golpe, quienes veían en la conformación de esa incipiente masa obrera unificada un serio peligro para la realización de sus "nuevos" planes.
Esa falta de firmeza por parte del gobierno hacia esa nueva elite dirigente naciente resquebrajó las bases del poder de Lonardi e hizo asomar la figuran prominente del Gral. Pedro Eugenio Aramburu quien fue su sucesor y fiel representante de las ideas enquistadas en el seno del "poder político".
Entre las medidas llevadas adelante durante su mandato podemos mencionar:
La redacción del Decreto 7107 mediante el cual intentó proscribir a toda una generación de dirigentes gremiales peronistas, la intervención de la CGT luego de que esta convocará a una huelga general, la prohibición de las actividades políticas peronistas, la disolución de las actividades gremiales internas y la llegada de interventores militares o civiles anti-peronistas al frente de los sindicatos. Mediante el decreto 2739 eliminó los llamados "obstáculos a la productividad" interviniendo en el núcleo de la relación capital-trabajo fallando a favor del primero, suprimió los controles de cambio, la comercialización de las exportaciones con intervención estatal y aplicó fuertes devaluaciones que beneficiaron a la burguesía agraria más concentrada. Suspendió los convenios colectivos de trabajo, lo que privó a los trabajadores de negociar mejoras salariales en un período en el que el poder adquisitivo de los salarios decaía a causa de la inflación, amén de esto congeló los salarios y suprimió todo subsidio al consumo de los sectores populares; todo esto significó un estancamiento del sector industrial y una importante transferencia de ingresos hacia el sector agropecuario obteniendo como resultados saldos deficitarios de la balanza comercial y una inflación descontrolada.
La combinación de las medidas económicas aplicadas afectaron a los sectores asalariados quienes además vieron cercenadas sus actividades sindicales, sus inclinaciones políticas mediante la proscripción del peronismo, factores que coadyuvaron a agudizar de sobremanera los conflictos sociales; los cuales comenzaron a desarrollarse por fuera de los canales institucionales en los que los había enmarcado el peronismo durante su gestión. Frente a esta situación de represión y deterioro salarial, los trabajadores organizaron y protagonizaron acciones de resistencia; muchos reaccionaron – casi individualmente- rebelándose contra la prohibición del peronismo realizando actos relámpagos en las calles, se conformaron "Comandos de Resistencia" integrados estos por dirigentes de segunda o tercer línea que habían logrado escapar del encarcelamiento. Las acciones de la resistencia fueron creciendo en organización, del viejo caño pasaron a la dinamita o al explosivo plástico, de la dispersión a la planificación conducida por J.W.Cooke- representante de Perón en el país-.
Esta nueva situación denominada, según varios autores, como la "des-institucionalización de los conflictos sociales" se llevó adelante cuando la contienda política en lugar de desarrollarse a través de los partidos políticos, las elecciones por sufragio universal y la elaboración de leyes en el Parlamento Nacional se reemplazó por el enfrentamiento directo de los actores con intereses contrapuestos en acciones de violencia y lucha armada.

Como consecuencia de todos estas improvisaciones la protesta social se generalizó y se complejizó debido, en parte, a los conflictos internos dentro del propio peronismo, a la regionalización de estos y a la incorporación de nuevos actores sociales como los estudiantes universitarios a las luchas sociales.
El régimen no logró imponer su proyecto de crear un sistema de afiliación y representación sindical múltiple, destinado a reemplazar las pautas establecidas por la ley peronista de los años cuarenta. Sin embargo, a pesar de que no cuajaron estos intentos produjeron cambios importantes en el interior del movimiento obrero a partir de 1955, en primer lugar el estilo de control político de la clase obrera establecido durante la época peronista fue radicalmente modificado , este se había caracterizado por el tutelaje somnoliento de la clase trabajadora por parte del Estado y en el incondicional apoyo de los sindicatos a Perón, cuyos lideres se vieron desterrados durante este periodo y no volvieron a recuperar su antigua fuerza.
Lo que si generó el régimen militar fue la posibilidad de conformar un régimen sindical peronista totalmente diferente el cual logro cierta independencia de su líder y capaz de desarrollar su propia estrategia política. Un peronismo menos subordinado a la autoridad de Perón y reflejando más directamente el peso relativo de las fuerzas sociales que lo constituía se transformó en un peronismo crecientemente proletario.
El poder del movimiento sindical a pesar de encontrarse bajo un Régimen diferente se amplio , ya que se apoyo en bases bastante diferentes y los lideres sindicales peronistas desarrollaron una aptitud de la que habían carecido durante el mandato peronista, la capacidad de negociar con actores políticos no peronistas, tales como los partidos, las asociaciones empresariales y los militares.
Las prácticas políticas del movimiento sindical combinaron en este período dos elementos:
1.- Esporádicas penetraciones en los mecanismos de representación parlamentaria que se manifestó a través de la limitada aunque significativa capacidad de los líderes sindicales para influir sobre la conducta laboral de los trabajadores
2.- Una acción de desgaste a largo plazo que se ejerció contra regimenes políticos que excluyeron al peronismo.
Ambas acciones los constituyeron exitosamente en uno de los actores políticos centrales del período 1955-1966.
Dos años de producido el golpe, el gobierno militar enfrentaba una crisis económica acompañada de una creciente presión social, marco que decidió a las Fuerzas Armadas a llamar a elecciones generales con el propósito de restablecer el régimen democrático; pero como paso previo plantearon la necesidad de convocar a una Convención Constituyente justificada desde dos objetivos: buscar legalizar la derogación de la Constitución peronista de 1949 restableciendo la de 1853 además de servir como muestra del poder de voto del peronismo, lo que resultó nefasto.
Elecciones generales de 1958.-
Rogelio Frigerio –estrechamente vinculado a Frondizi- y Perón llegaron a un acuerdo: a cambio de la orden de Perón de votar por la UCRI (Unión Cívica Radical Intransigente), Frondizi se comprometía una vez en el gobierno a normalizar la actividad de la CGT, la CGE, los sindicatos y a permitir la participación de candidatos peronistas en las elecciones provinciales; mediante la conformación de esta alianza "encubierta" obtuvo el 49% de los votos.
Al asumir el 23 de febrero de 1958, congruentemente con lo pactado con el sector peronista, decretó un aumento de salario del orden del 60% insignificante teniendo en cuenta que el índice inflacionario rondaba esas mismas cifras; impulsó una Ley de Amnistía que fue aprobada en el Congreso permitiendo usar legalmente la simbología peronista legalizando sus organizaciones y actividades. Restituyó a la CGT el rol que le competía en la escena político-gremial, promovió las negociaciones colectivas basadas en el monopolio de la representación por un sindicato por rama mediante la Ley 14.455, anuló la representación de las minorías en las conducciones gremiales centralizadas y autorizó a los empleadores a retener la cuota gremial de los haberes de los trabajadores por orden y a cuenta de los sindicatos por medio de las cuales sus conducciones se aseguraron fuentes de financiamiento genuinas solventando sus actividades clientelares.
El gobierno se propuso ejecutar el plan desarrollista, que habían elaborado en forma conjunta Rogelio Frigerio, quien asumió como secretario de Relaciones Económicas, y un equipo de empresarios y técnicos. El motor de la propuesta desarrollista era impulsar el desarrollo de la llamada "industria pesada" – metalurgia, siderurgia y petroquímica- con el aporte de inversiones de capital y tecnología extranjeros. La aplicación de este plan generó un importante crecimiento de las inversiones extranjeras y un notable aumento de las producciones de acero, petróleo y automóviles.
En noviembre de 1958 el Congreso sancionó la Ley 14.780 la cual autorizaba un nuevo tipo de inversión extranjera: la inversión extranjera directa (IED). Esta significaba un profundo cambio en la inserción del capital extranjero en la economía del país.
Los aspectos más importantes sobre los que innovaba la ley eran:
-Repatriación del capital sin limitaciones obtenidos tanto en conceptos de ganancias como de instalación de tecnología.
-Los capitales extranjeros gozaban de los mismos derechos que las leyes acordaban a los capitales nacionales.
La aplicación del plan de estabilización y ajuste provocó la ruptura de los acuerdos que el peronismo había establecido con Frondizi. El año 1959 fue uno de los momentos de mayor conflictividad social: la resistencia de los trabajadores, que a partir del Pacto Perón –Frondizi había quedado en suspenso, fue retomada con fuerza. Nuevamente, los comandos de la resistencia y los sindicatos protagonizaron huelgas, sabotajes y medidas de agitación social. El movimiento obrero se colocó a la defensiva, el núcleo duro de la resisrtencia se radicalizó ante lo que leían como la traición de Frondizi.
El gobierno no pudo evitar un proceso inflacionario y serias dificultades en las balanzas de pago por lo que apeló a un Plan de Estabilización llevado adelante por Alvaro Alzogaray- representante del liberalismo económico más ortodoxo- el cual consistió en el congelamiento de salarios, la eliminación de las medidas regulatorias del Estado, la privatización del frigorífico Lisandro de la Torre; lo cual provocó disminución en los salarios, desocupación y agudización de los conflictos sociales.

En el orden de la relación capital-trabajo nuevamente la participación de los trabajadores pierde peso en la distribución de la renta con respecto al capital debido principalmente a la baja absorción de empleo de los sectores dinámicos de la economía; dentro del sector perteneciente al capital la nueva traslación del ingreso implicó la traslación de recursos del sector agropecuario al empresariado industrial urbano. A su vez, dentro de este, de los pequeños y medianos empresarios de capital nacional a las grandes empresas de capital trasnacional.
La situación interna del movimiento obrero: combativos y vandoristas.
En agosto de 1957 tuvo lugar la normalización de la CGT, en un acto presidido por el interventor representante de la Marina, en el que participaron sindicalistas de todos los sectores. Las diferencias ideológicas y de interpretación del momento político llevaron a la ruptura del movimiento sindical, ante la evidencia de que la mayoría de los delegados eran peronistas los sindicatos oficialistas- que eran 32- y se llamaron así mismos "sindicatos democráticos" se retiraron de la reunión para no convalidar la normalización de una CGT peronista. Entre los que se quedaron estaban representados 62 sindicatos y ellos decidieron construir "las 62 Organizaciones". El grupo de los sindicalistas peronistas estaba coordinado, entre otros, por José Rucci metalúrgico, Jorge Alvarez –sanidad-. Al poco tiempo se desprendieron los sindicatos comunistas, que eran 19 y conformaron el Movimiento de Unidad y coordinación Sindical MUCS. Los militares, ante el seguro triunfo de los peronistas, dejaron la conducción de la central sindical a cargo del grupo de sindicalistas de orientación antiperonista.
Rápidamente, en el interior de las 62 se diferenciaron dos sectores. Los sindicalistas "duros", el grupo más combativo, eran los hombres de la segunda línea sindical peronista responsables de las comisiones internas y triunfadores de la normalización de los gremios, Sebastián Borro fue uno de los dirigentes más representativos de esta línea. Los sindicalistas "blandos" partidarios de negociar con el gobierno militar, estaban representados por hombres como Eleuterio Cardozo, del sindicato de la carne.
Al mismo tiempo, en otros sectores del movimiento obrero se profundizaron posturas negociadoras con el gobierno, esta línea blanda del sindicalismo alcanzó su máximo representante en la figura de Augusto T. Vandor- El Lobo- dirigente metalúrgico. Su proyecto sindical confiaba en la capacidad del gremialismo para negociar con los poderes políticos y económicos posiciones ventajosas para su gremio y su dirigencia. El vandorismo consolidó estas prácticas y dio origen a la llamada burocracia sindical, nombre con el que se identificó desde entonces a los grupos dirigentes más negociadores del movimiento obrero y reacios a los procesos de democratización en sus propios gremios, ayudando a impedir el crecimiento de los sectores más radicalizados del movimiento obrero quienes pod´rian haverse constituido en un obstáculo a la consolidación de la relación capital-trabajo que requería el nuevo modelo de acumulación.
Para el movimiento obrero organizado la hegemonía vandorista significó por un lado la integración del aparato sindical al sistema político institucional lo que implico la aceptación implícita del marco social estructural del modelo proyectado por el bloque de poder. El sindicalismo, en parte, abandona la pretensión radical de transformar el orden social para acomodarse a él, asimilando así su cultura política y moviéndose dentro de sus límites.
Hacia mediados del año 59 las diferentes medidas de fuerza organizadas y puestas en práctica por numerosos sindicatos complicaron la situación del gobierno frente a las fuerzas armadas. Frondizi, entonces, buscó cambiar la imagen de un gobierno sin control y se decidió por la represión, para esto contaba con el plan CONINTES (CONmocion INTerna del EStado) que permitía declarar zonas militarizadas a las principales distritos industriales, como La Plata y otros partidos vecinos, y autorizar allanamientos y detenciones. Muchos gremios fueron intervenidos y otros tantos protagonizaron extensas huelgas. Los bancarios, por ejemplo, paralizaron sus tareas durante dos meses, en señal de protesta por el despido de miles de trabajadores.
A partir de la "Revolución Libertadora", las Fuerzas Armadas estuvieron atravesadas por el enfrentamiento entre dos facciones rivales, que se identificaron como colorados y azules, colores que distinguían a los bandos en las maniobras militares. En 1962, los militares colorados eran profundamente antiperonistas; y los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso condicionado a ciertos dirigentes peronistas con el fin de lograr la normalización institucional.

Hacia las elecciones generales de julio de 1963
La crisis militar y política profundizó la crisis económica, y en enero de 1963, el Ministro de Economía Alvaro Alzogaray explicaba que el país se encontraba en estado de emergencia. Anunció que los sueldos y los aguinaldos se pagarían en cuotas mientras que la inflación crecía y el gobierno firmaba acuerdos con el FMI. En ese clima de desorden y confusión generalizados, el gobierno comenzó a impulsar la campaña electoral para elegir nuevas autoridades constitucionales.
En esos primeros meses tuvo también lugar el Congreso Normalizador de la CGT, que eligió como nuevo Secretario General a José Alonso, quien al frente de la nueva conducción cegetista emprendió una política agresiva de denuncia y acción directa.
Las elecciones se realizaron el 7 de julio de 1963 y la Unión Cívica Radical del Pueblo obtuvo la mayor cantidad de votos: el 25% del electorado eligió la fórmula Illia-Perette. Aún cuando gran parte del pueblo vivió la asunción de Illia como la vuelta a la legalidad institucional, el casi 20% de votos en blanco significaba que el gobierno iniciaba su gestión con una grave falta de representatividad de los intereses de importantes sectores de la población. Y eso iba a atentar contra su estabilidad.
El proyecto económico del gobierno de Illia estaba basado en la intervención del Estado en la regulación de la economía distinguiéndose del camino recorrido por ACIEL (Acción Coordinadora de las Instituciones Empresarias Libres) basado en el libre juego del mercado como medio para distribuir los recursos.
Cuando el gobierno estableció un nuevo régimen cambiario que fijó límites y requisitos para las operaciones de cambio (especialmente las relacionadas con las divisas provenientes de las exportaciones y las remesas del fondo del exterior), ACIEL declaró su preocupación por el avance del dirigismo y el estatismo. La CGE en cambio aprobó las medidas.
En Enero de 1964, tras arduas discusiones internas reflejadas en el enfrentamiento de dirigentes sobre las posiciones a tomar en cuanto a la lucha sindical y las políticas del movimiento obrero, la CGT aprobó un Plan de Lucha que incluía la ocupación de los lugares de trabajo y los centros de producción en el caso de que el gobierno no tomara las medidas económicas reclamadas por la central obrera para solucionar los problemas más urgentes de los trabajadores. Este Plan de Lucha contemplaba dos etapas: La primera consistía en una campaña de difusión, organización y agitación. La segunda, en la efectivización de las acciones de lucha directa y ocupación de los centros de producción (agropecuarios, industriales y comerciales) por un tiempo que se determinaría oportunamente. Entre mayo y junio de 1964, los trabajadores tomaron pacíficamente más de 11.000 establecimientos. Los empresarios capitalistas comenzaron a sentir amenazado el normal funcionamiento de la economía capitalista, situación que les impedía prever sus ganancias futuras; por este motivo, comenzaron a disminuir sus inversiones para el mediano y el largo plazo buscando obtener los mayores beneficios en el más corto plazo. Esta decisión provocó un aumento de la desocupación en el sector industrial -750.000 desocupados y la liquidación de las industrias- factor que a su vez agudizó todavía más los conflictos sociales y políticos los cuales llevaron a la CGT a adoptar un plan de luchas que quebró la paz social.

El conflicto desatado en torno al seno del movimiento sindical estaba también relacionado con otras dos cuestiones: quién podía ser reconocido como jefe del peronismo en el país y cual debía ser la relación entre la rama sindical y la rama política del peronismo.
En julio de ese año, un grupo disidente denominado independiente dentro de las estructuras de la CGT cuestionó el accionar de Alonso y renuncia, quedando la CGT conformada exclusivamente por las "62 organizaciones". Desde el punto de vista de los independientes, el plan de lucha de la CGT debía proponerse reivindicaciones puramente sindicales: temían que dicho plan de lucha llevará a una radicalización espontánea de las masas obreras que terminarían siendo duramente reprimidas por el gobierno.
Para los dirigentes vandoristas de las 62 organizaciones, en cambio, el plan de lucha llevado adelante por le movimiento sindical era del peronismo en su conjunto para terminar con su proscripción del sistema político. Y para lograr esta meta se proponían convertir al sindicalismo peronista en un factor de poder que no pudiera ser ignorado por el gobierno y los sectores de poder económico y político, por lo que estarían obligados a negociar.
El sector combativo del sindicalismo peronista, opuesto tanto a Vandor como a los independientes, no estaba de acuerdo con restringir las reivindicaciones al plano puramente sindical, como los independientes. Pero denunciaba que el plan de lucha era una estrategia del vandorismo –partidario del pacto y del entendimiento con el régimen- para satisfacer intereses propios.
Según los combativos, frente al anuncio del retorno de Perón y el proceso de ocupación de fábricas, los vandoristas se presentaban como los únicos que podían controlar las acciones del movimiento obrero y esto los ponía en posición de ser aceptados por el gobierno. Además denunciaban que el objetivo final de Vandor era reemplazar a Perón como líder del movimiento.
En mayo de 1965, en este marco de agudización de los conflictos sociales – enfrentamiento armados entre los adherentes a Alonso y los de Vandor- y ya con un millón de desocupados, las elecciones para gobernadores profundizaron los enfrentamientos políticos entre los partidos, entre los civiles y los militares.
El Golpe de 1966
El movimiento sindicalista peronista se caracterizó por su escasa predisposición a fomentar la legitimación y estabilización de los gobiernos semi-democráticos que continuaban prescribiendo a su movimiento por lo que fomentó el golpe amén de que el gobierno había intentado reformas en los ámbitos sindicales a través de la Ley de Asociaciones Profesionales que limitaba la participación de los sindicatos en la política y establecía la democratrización de los mismos con la participación en la conducción de las minorías. Mediante la creación de sindicatos por empresa, en desmedro de las uniones y federaciones que celebraban acuerdos de alcance nacional, la estrategia del gobierno Radical del Pueblo fue favorecer el pluralismo sindical buscando el debilitamiento de los sindicalistas peronistas, cosa que finalmente fracasó.
En 1968 comenzó a insinuarse un proceso, que se profundizo a partir de 1969, por el cual se resquebrajaron las complejas ligazones, que desde principio de la década habían mantenido articulado un sindicato relativamente unificado con eje en el poderoso dirigente metalúrgico Augusto Vandor. La ruptura por parte del gobierno de facto del diálogo con los vandoristas privó a estos de una de las dos patas en las que apoyaba su estrategia, es decir la negociación con el Estado; desvalorizando la tendencia vandorista de que una postura menos intransigente (que la de los duros o combativos) producía mejores resultados. Y fue precisamente la desvalorización de esta estrategia lo que permitió que en marzo de 1968, en un congreso normalizador de la CGT convocado sin el reconocimiento gubernamental, una rama se impusiera al vandorismo y designara a Raimundo Ongaro, un obrero gráfico, secretario general de la CGT.
Vandor desconoció estos resultados y se conformaron dos CGT, debido en parte a la presión oficial y en parte a sus tácticas erráticas. De esta manera quedaron conformadas la CGT de los Argentinos o CGT Paseo Colón con la conducción de Raidmundo Ongaro y la CGT conducida por Vandor, conocida como la CGT Azopardo, porque mantuvo el control de la sede de la Calle Azopardo y también el de los fondos provenientes de los aportes sindicales conducida por los por los Vandoristas.
Ongaro le impuso a la CGTA una impronta de protesta que apuntaba a atacar dos frentes: en primer lugar fue un duro crítico del verticalismo y la burocratización sindical impulsada por el vandorismo y por fuera de la línea sindical apuntó sus cañones contra el régimen dictatorial de Onganía radicalizando las protestas obreras e incorporándoles nuevas formas de movilización y protesta que incluían la alianza de los trabajadores con sectores no tradicionales como el movimiento estudiantil o los curas tercermundistas. Quedando sellada esta unión en los sucesos producidos en Córdoba tras la muerte de Santiago Pampillón el 7 de septiembre de 1966.
En 1969 se abre un periodo inédito en la historia argentina, en el que resulta profundamente cuestionada y corroída la autoridad de muchos de aquellos que dirigían las organizaciones de la sociedad civil, sobre todo en los casos de quienes aparecían mas directamente garantizados por el Estado; dentro de esta categoría quedaron incluidos los dirigentes sindicales más propensos a la negociación.
Las protestas y reclamos sociales se desplazaron hacia el interior del país y por primera vez Buenos Aires no fue el epicentro; este corrimiento de los conflictos se debió a las políticas de desarrollo regional llevadas adelante en esos años. Esto se ve reflejado en 1968 en la Provincia de Tucumán, la cual se transforma en epicentro de protestas a partir de las importantes movilizaciones de los trabajadores azucareros; la movilización fundada en las políticas restrictivas encaradas por Onganía desembocó en el cierre de once ingenios y el despido de miles de obreros. Pero en donde la protesta obrera alcanzó su mayor dimensión fue en la ciudad de Córdoba, allí los trabajadores estaban organizados como sindicatos de fábricas lo que les otorgaba independencia de las direcciones sindicales nacionales-medidas propiciadas desde las esferas del poder- lo que produjó sorpresa en ámbitos del gobierno y el empresariado ante la radicalización de la protesta por parte de los trabajadores representados por las figuras de Elpidio Torres (SMATA), Agustín Tosco (luz y Fuerza)
El Cordobazo, como se denominó a esta rebelión popular, produjó un cimbronazo en las estructuras más internas del país y se convirtió en un punto de inflexión en la escena política argentina motorizando una seguidilla de protestas en las que el movimiento obrero aunque protagonista principal no estuvo sólo sino que fue acompañado por estudiantes, sacerdotes, intelectuales y artistas. Aquí además de defenestrar a la dictadura, el pueblo rechazaba la burocracia sindical.
Estos sucesos marcaron un rumbo nuevo en cuanto a lo político, pero no así en el manejo burócrata de las estructuras sindicales las cuales ni se mofaron ante semejante demostración de pedido de cambios y de transparencia.

Conclusiones
El movimiento obrero, acompaño las transformaciones que sirvieron para tratar de conformar una Nación soberana y autárquica; cosas que aún hoy no hemos podido resolver.
Este movimiento, conformado a fines del siglo XIX, lo podemos ver representado en la figura de un hijo desamparado quien busca su identidad a través del encuentro con su padre. Con esto queremos reflejar las inconsistencias de sus planteos y de sus posturas ideológicas las cuales no pudieron lograr homogeneidad de ideas mostrando al otro simplemente quien tenía la posición más verdadera.
Con la llegada al poder del Gral. Perón, esa búsqueda llegó a su fin; siendo esa figura soberana y protectora que todo lo puede representante del padre ausente que había estado necesitando ese movimiento disloco y sin rumbo fijo. Por lo que decide cobijarse bajo sus brazos soporíferos y omnubiladores antes que delimitar sus verdaderas metas tratando de luchar por la conformación de un verdadero país democrático con una ciudadanía pujante con sed de igualdad y transparencia.
Ese sindicalismo burócrata y alcahuete, supuesto representante de la clase obrera que aún hoy padecemos, es el hijo prodigo de Perón que decidió crear un país alrededor de su figura y la de su esposa mientras estuvo en el poder; y una vez depuesto seguir manejando los hilos de ese movimiento inocuo y pro-golpista. Siendo uno de los perjudicados por estas maniobras, el gobierno del Dr. Illia, uno de los más transparentes gobiernos de la Historia argentina y fiel contribuyente a la lucha obrera expresado esto en las medidas afines al sector trabajador que impulsó durante su mandato; pero su figura no representaba a la de ese padre todopoderoso que el movimiento obrero necesitaba.
El movimiento obrero nunca tuvo una existencia independiente de la realidad política nacional acompañando de manera uniforme el desarrollo de la historia argentina; los únicos sectores que esbozaron voces disonantes con el poder de turno fueron acalladas en primera medida por el Gral Perón y luego por Onganía, entre tantos otros.

Que clase de Liderazgo ejerce Nestor Kirchner?

Liderazgo Político
¿Los argentinos necesitamos un Líder y en caso de ser así, que clase de Liderazgo?
¿Qué liderazgo ejerció Nestor Kirchner ?

Pasado ya cuatro años de la asunción como Presidente de Nestor Kirchner ; la situación actual del país sigue lanteándonos interrogantes a resolver.
Su pasado y su trayectoria son variables importantes a tener en cuenta para analizar la conformación de este nuevo liderazgo político.
El planteo surge entonces a partir de conocer si es o no el liderazgo que necesita nuestro país; a partir de una breve reseña histórica trataremos de responder este cuestionamiento.
Primera Parte.
Desarrollo Teórico.

En la sociedad argentina actual, la cual puede describirse como deseosa de alguien que la conduzca, el líder se encuentra obligado a ser un constante agente de cambio.
Por su parte, el conjunto de ciudadanos demanda una nueva generación de líderes-dirigentes, capaces de cambiar los procesos, inspirar una visión (1) compartida, levantar los ánimos y canalizar positivamente la inconformidad, así como de capacitar a otros para la acción.
El líder, que se demanda, debe enfrentar el reto cotidiano de desarrollar habilidades para conducir el cambio y a la vez influir en su rumbo, dirección y amplitud.(2)
Podemos definir el liderazgo como ¨ el conjunto de actividades, de relaciones y comunicaciones interpersonales, que permiten a una persona ejercer diversos niveles de influencia sobre el comportamiento de los miembros de un grupo determinado, consiguiendo que este grupo defina y alcance de manera voluntaria y eficaz sus objetivos ¨(.3)
La visión tradicional del liderazgo se basa en supuestos sobre la impotencia de la gente, su falta de visión personal y su ineptitud para dominar las fuerzas del cambio, deficiencias que sólo algunos grandes líderes pueden remediar.
Si se asume que el liderazgo no es bueno ni malo en sí mismo, sino que es un medio cuya bondad o maldad está dada por sus objetivos, se tiene también que asumir que el fin del liderazgo político es la cuestión crucial para determinar si favorece o no la comunidad o el grupo al que el líder pertenece.
De la discusión sobre el liderazgo político se extraen también múltiples definiciones. José Luis Vega Carballo, por ejemplo, lo define como "… la particular relación que se establece dentro de una coyuntura concreta y dinámica, entre una personalidad y una situación de grupo en el cual el objetivo central es la conquista y el control del Estado o de los instrumentos para influirlo, por parte de ese grupo."(4)
La definición de Vega Carballo se inscribe dentro de una tradición teórica que visualiza el liderazgo político dentro de los límites del Estado como aparato y de aquellos instrumentos que permiten el acceso o toma de poder del mismo, en especial los partidos políticos.

1 (Nanus 1988,25)
2 Algunos lo han logrado compartamos o no su ideología política o su manera de hacer las cosas; tal como es el caso del Dr Carlos Menem ; otros, simplemente lo han dejado pasar como el l Dr Fernando De la Rúa.
3 ( Nanus : 1988,32)
4 ( Vega Carballo, José Luis:1989)
Si bien esta es una pauta fuera de discusión –el escenario de acción del liderazgo político, por excelencia, lo son el Estado y los partidos políticos–, pareciera que requiere de una ampliación importante, en tanto en la realidad contemporánea no toda acción política pasa por el Estado como aparato o por los partidos como instrumentos de acceso al poder público, dándose –por tanto– que no todo liderazgo político tiene necesariamente que limitarse a la conquista del mismo.
En general, el análisis del liderazgo político parte de la comprensión de las formas de dominación; Max Weber señala básicamente tres tipos de dominación legítima :
1.-La dominación legal
2.-La dominación tradicional
3.-La dominación carismática
Siendo la primera y la tercera las más representativas en la realidad latinoamericana contemporánea.
La dominación legal se da en virtud de la existencia de un estatuto, que establece que la obediencia de los seguidores no es hacia el líder o persona que detenta formalmente el poder, sino hacia la regla estatuida . Más aún, es la misma regla la que establece a quién y en qué medida se debe obedecer, obligando al líder a obedecer el imperio de esa ley o estatuto. Este tipo, dentro del cual su expresión técnicamente más pura es la burocracia, es sin duda alguna la forma de dominación que mejor responde a la idea que se tiene de la estructura moderna del Estado y de la democracia. Como parte de este tipo de dominación, la asociación dominante es elegida o nombrada, de acuerdo con procedimientos o mecanismos establecidos por la ley o estatuto. En este sentido, hay que afirmar que ninguna dominación legal es estrictamente burocrática, dado que ninguna es ejercida únicamente por funcionarios contratados, sino que los cargos más altos son usualmente designados por la tradición o electos por instituciones tales como el parlamento o el pueblo en general.
La dominación tradicional nace en virtud de la creencia en la santidad de los ordenamientos y poderes señoriales existentes desde siempre. Su tipo más puro es el dominio patriarcal ( ejemplos de estos los encontramos en Provincias como San Luis con el Patriarcado de los Rodríguez Saa, en Santiago del Estero con el poder reinante hasta hace pocos meses de la Familia Juárez y con distintas familias patriarcales en diferentes provincias), como tal poco frecuente en la historia actual de la región, dándose una relación entre señor –dominador– y súbditos –dominados–. La obediencia se da en virtud de la dignidad propia de la tradición, respondiendo a la idea de que el súbdito debe serle fiel al señor. Los únicos límites del ejercicio de este tipo de dominación lo son las normas de la tradición y /o el sentido de equidad que tenga el señor.
La dominación carismática se da en razón de la devoción que sienten los seguidores en relación con el líder, dadas sus características personales, casi siempre extraordinarias. Así, desde las facultades mágicas y revelaciones de los profetas del pasado, hasta habilidades más políticas vinculadas al heroísmo, el poder intelectual o la capacidad oratoria, las cualidades personales se convierten en el factor que genera adhesión efectiva. En este sentido, la obediencia –condición inmanente a la dominación– se da sólo en relación con el caudillo, y esa obediencia durará mientras existan las cualidades personales del caudillo que son objeto de reconocimiento por parte de sus seguidores.

Precisamente esa sujeción a la persona del caudillo hace que este tipo de dominación sea extremadamente inestable, al carecer de procedimientos ordenados para el nombramiento o sustitución del líder, al punto de que las instituciones políticas no existen sino es en relación con la vigencia del caudillo y su carisma. Al desaparecer el caudillo o perder su carisma, las instituciones se quiebran o desaparecen, dando paso a un nuevo orden, sea basado en un nuevo caudillismo o en otra forma de dominación.
Con relación a su ejercicio, ¨ El carisma conoce sólo determinaciones internas y límites propios. El portador del carisma abraza el cometido que le ha sido asignado y exige obediencia y adhesión en virtud de su misión ¨(6). Precisamente por ello, no obstante su fuerza, incluso de carácter revolucionaria, la autoridad carismática, "… en su forma absolutamente pura, es por completo autoritaria y dominadora"(7).
Los tres tipos de dominación expresan en sí mismos formas de ejercer el liderazgo; no obstante resulta poco frecuente encontrar casos reales que expresen literalmente el ejercicio de alguno de estos tipos, siendo lo más usual la combinación de características de uno u otro modelo. Así, por ejemplo, la autoridad o liderazgo carismático tiende a –en el lenguaje de Weber– rutinizarse, es decir, a romper con su carácter inestable o efímero y a asumir ropajes distintos a su naturaleza, ya sea de carácter racional –de dominación legal burocrática– o tradicional.
Si bien en América Latina las expresiones participativas ciudadanas son todavía incipientes, nuevos instrumentos le imponen límites al liderazgo político, tales como los mecanismos de rendición de cuentas, las consultas populares sobre temas específicos o el control ciudadano –a través de los medios de comunicación o de organizaciones no gubernamentales– sobre la gestión pública.
Así, si bien, en una sociedad democrática es normal y lógico que los líderes políticos encabecen esfuerzos para tomar el control del gobierno como instrumento de vital importancia para la transformación de la realidad, también es evidente que cada vez más procesos y fenómenos se dan en los márgenes externos de la política tradicional y de los Estados como aparatos institucionales, cada vez más se presencia la irrupción de nuevas formas de organización y de liderazgo que sin pasar por los causes tradicionales de la política, ejercen influencia política determinante por cuanto contribuyen a la transformación efectiva de la realidad social en la que existen.
Como bien menciona Max Weber, el poder se refiere a la relación social en la cual se produce la probabilidad de que un actor social imponga su voluntad, incluso a pesar de cualquier resistencia, sobre otro actor. Este concepto es central en el ejercicio del liderazgo, dado que el uso de una determinada cuota de poder es condición básica para que la influencia del líder sea efectiva. Así, todo líder requiere poder para ejercer su liderazgo, con lo cual se establece que la búsqueda del poder es una condición natural al ejercicio del liderazgo.
Por su parte, la autoridad hace referencia a la capacidad de influir sobre las otras personas con base en un mandato dado por esas personas. Dado ello, toda autoridad implica el uso de una cuota determinada de poder, pero no toda persona que encarna un cargo de autoridad tiene poder efectivo.
La autoridad, si es legítima, es decir, si ha sido otorgada por el grupo como resultado de esa suerte de contrato social o por el pueblo a través de instituciones como las elecciones, tiene la ventaja de que permite el uso de la fuerza por parte de quien detenta esa autoridad, para asegurar la consecución de los objetivos que sustentan el liderazgo.
Este enfoque tipifica al poder con un carácter más bien fáctico, dado por la fuerza o capacidad de influencia que tiene quien lo detenta, mientras que la autoridad se identifica con la entrega de un mandato, implícito –en un grupo social x–, o explícito –en una institución política–, el cual está dado y durará mientras el líder represente los intereses de aquellos que le otorgaron la autoridad formal.
Esta relación entre poder y autoridad es esencial para la comprensión del liderazgo político. Muchas veces el liderazgo ha sido visto como una consecuencia de la autoridad, en tanto se entiende que el líder es aquel que detenta la autoridad en el grupo, organización o comunidad de que se trate. En nuestra visión, el liderazgo está dado no sólo por la autoridad conferida sino por el poder efectivo que el líder pueda ejercer. En este sentido el poder es una condición inmanente al liderazgo, quedando al carácter o integridad del líder y a las normas del grupo y organización, el que ese poder sea usado para los objetivos establecidos.
Esta idea es central cuando se habla de liderazgo político en democracia, dado que el poder en la democracia debe ser encauzado institucionalmente, preferiblemente a través de una autoridad legítima, de modo que el líder responda a los intereses de la sociedad y esté sujeto a límites precisos. La existencia de instituciones tiene una doble condición: permite que el líder político pueda gobernar –es decir, favorece la eficacia del liderazgo– al otorgarle legitimidad en el uso del poder y la autoridad; pero también permite, en caso de que ese líder no represente de manera efectiva los intereses de la sociedad, contar con mecanismos que permiten su relevo por vías pacíficas y también legítimas.
Se asume el liderazgo político con una clara dimensión normativa, en tanto la gente piensa y actúa bajo la visión de ese líder con las imágenes implícitas de un Contrato social (8). Es decir, se firma una suerte de contrato entre el líder y sus seguidores o su grupo, en el sentido de que el líder político recibe un mandato legítimo de parte de su comunidad o pueblo, a cambio de que aporte su capacidad y su visión para que la citada comunidad alcance sus objetivos más importantes. Aquí aplica la idea de que el buen líder político no es el que genera influencia para que las personas asuman su visión y le permitan conseguir sus propios objetivos, sino aquel que encauza las energías y capacidades de esa comunidad para hacer viables los objetivos de la misma.
Ahora bien, si el horizonte del liderazgo político son los fines de la comunidad o sociedad a la que pretende conducir, resulta importante establecer criterios para determinar qué son objetivos socialmente útiles. En este sentido, lo socialmente útil está dado por la capacidad de proponer una visión de sociedad, que sea integradora de intereses y perspectivas diversas, que brinde coherencia y sentido a la acción del líder y que facilite la incorporación de todos –o al menos de la mayoría– en los diversos esfuerzos por alcanzar las metas establecidas.
Por ello el liderazgo político se define en términos de autoridad legítima, basándose esta legitimidad en un conjunto de procedimientos mediante los cuales muchos otorgan poder a unos pocos.


En el ejercicio del liderazgo político, como en cualquier otro, confluyen dos dimensiones claramente definidas, aunque complementarias: una subjetiva y otra objetiva. La subjetiva tiene que ver con las
capacidades del individuo y sin lugar a dudas con el carisma; la objetiva hace referencia a la realidad que le rodea, con sus específicos y diversos problemas y necesidades. Desde esta perspectiva, la consistencia entre las capacidades del líder y las condiciones históricas en las cuales actúa es determinante. Dicho de otro modo, en el liderazgo político contemporáneo confluyen los valores sociales imperantes y las capacidades o aptitudes personales para encarnarlo. De la habilidad que tenga el líder para poner sus condiciones naturales y sus capacidades aprendidas al servicio de los fines de la sociedad de que se trate, dependerá que ese liderazgo sea legítimo y eficaz.
De igual modo, se extraen dos visiones claramente diferenciadas: una, aquella que indica que el liderazgo es la capacidad de influir sobre la comunidad para que siga a un líder, en donde la característica esencial es la influencia del líder como condición que permite que la gente acepte su visión y la haga suya; esta visión es extremadamente frecuente en la historia política, dado que favorece la existencia de liderazgos carismáticos, de tinte autoritario, paternalista o pseudo-democrático. Otra, la que ve el liderazgo como la capacidad de influir sobre la comunidad para que enfrente sus problemas y consiga sus objetivos; aquí, la característica esencial del liderazgo es el progreso en la solución de problemas y en la consecución de los objetivos de la comunidad. Es evidente que esta segunda visión favorece el liderazgo de tipo participativo y democrático, y por tanto, coadyuva a la creación de esquemas institucionales que permitan la subsistencia del contrato social establecido entre el líder y su comunidad.
En este sentido, el liderazgo político es necesariamente un proceso de doble flujo entre el líder y sus seguidores; aunque siempre prevalezca una relación asimétrica entre el que gobierna y el que es gobernado, ambos se reconocen como actores válidos e influyentes en la construcción de los objetivos socialmente útiles.
A partir de toda esta visión del liderazgo, se puede realizar un rápido repaso de las modalidades de liderazgo político presentes en la historia latinoamericana.
Bajo la idea de que los pueblos no están en capacidad de resolver sus problemas surgieron tres variantes importantes de liderazgo social y político: los líderes autoritarios, los líderes caudillistas o carismáticos y los líderes paternalistas. Aunque cada uno de estos puede ser tipificado autónomamente, en la historia del sub-continente ha sido frecuente la combinación de rasgos de uno y otro.
Bajo la figura del liderazgo autoritario y sobre la base de que los pueblos requerían conducción fuerte y protección ante amenazas externas o internas, se configuraron múltiples regímenes militares o pseudo-militares, que restringieron los ámbitos personales y sociales de libertad y pretendieron rectorar la vida social desde su autoridad, dada esencialmente por las armas y asentada en el temor.
Estos liderazgos sustituyeron o absorbieron las instituciones, induciendo un alto grado de arbitrariedad en la conducción política de los países y propiciando la exclusión de importantes sectores de población, con las nefastas consecuencias por todos conocidas sobre la configuración de los sistemas políticos.
La figura del caudillo, basada en el carisma de la persona, como salvador de los pueblos, arrasa nuestra historia de ejemplos; de Bolívar al Che Guevara, de Fidel Castro a Juan Domingo Perón y así muchos más, se sustenta en la misma visión antropológica anteriormente descrita: la incapacidad de los pueblos para obtener lo que quieren o, peor aún, para obtener lo que los caudillos consideran que deben obtener.
Así, la lógica del caudillo no radica en conducir a sus pueblos hacia la construcción de una visión común, sino en convencer a estos que su visión –la del líder– es la que deben adoptar y seguir. No son pocos los ejemplos de estos liderazgos caudillistas, cuyas consecuencias políticas concretas, en la mayor parte de los casos, han sido una institucionalización endeble de los sistemas políticos o una ruptura de los regímenes políticos implantados por ellos, al darse la desaparición física o la remoción política de los mismos.
El líder paternalista ha estado marcado por la convicción de que hay que darle a la gente todo lo que necesite, en el entendido de que esa gente no está en capacidad de producir y conseguir objetivos que le beneficien. Esta visión da origen a una dependencia extremada de los seguidores o grupos en relación con el líder, dependencia que tiene consecuencias destructivas, por cuanto limita la capacidad de aprendizaje individual y colectivo de sus seguidores, eliminado la principal fuente de poder de las organizaciones y sociedades.
Dentro de esta tendencia se ubican aquellos líderes que se adaptan a cada coyuntura en el entendido de que sus actuaciones son expresiones de los deseos de la gente; es decir, asumiendo una visión distorsionada de lo que en la teoría se conoce como liderazgo situacional, los líderes adaptan su actuación y comportamientos a las cambiantes condiciones de la realidad y de las voluntades políticas que les rodean. El norte de esos líderes son las encuestas. Con este enfoque, el líder renuncia a una de las características fundamentales del liderazgo político: la responsabilidad de proponerle a la organización o sociedad una visión integradora, con lo cual abdica del esfuerzo por conseguir objetivos que vayan más allá de los vaivenes de las coyunturas políticas.
No obstante las limitaciones reales de este enfoque, aporta un elemento significativo para que el líder político sea eficiente y eficaz: la necesidad de que conozca el contexto organizacional y social en el que actúa, como condición para que incorpore destrezas que favorezcan la obtención de los objetivos comunes. Este factor implica que cada contexto y cada problema posiblemente demande destrezas y capacidades diferentes, lo cual tiende a ratificar que para la consecución de los objetivos organizacionales y sociales se requiere sumar los esfuerzos de todos los miembros de esa organización o sociedad.
El líder democrático es aquel que reúne los elementos típicos de la visión prescriptiva de liderazgo político: capacidad de influencia, capacidad de producir la movilización voluntaria de sus seguidores, capacidad de proponer una visión integradora y capacidad de conducir a sus seguidores a la consecución de objetivos socialmente útiles.
Por tanto, este tipo de liderazgo se da en el contexto de esquemas institucionales democráticos, que favorecen la creación de consensos y que coadyuvan a la integración de todos los sectores. Es un liderazgo basado en la negociación y concertación como condición para la inclusión de las mayorías en el sistema político. En este sentido, cuando se habla de liderazgo democrático, estamos haciendo referencia a un perfil de líder que cumple con al menos las siguientes características:
Actúa basado en el diálogo y convencimiento, no en la imposición.
Plantea un liderazgo basado en el conocimiento de la organización y en la claridad sobre la misión y visión de la misma.
Articula la diversidad que caracteriza toda organización humana, más aún, permite la diversidad de enfoques y metodologías como un factor de crecimiento y aprendizaje.

En razón de esto, el ejercicio del liderazgo democrático conlleva el desarrollo equilibrado y efectivo de las instituciones políticas. Esta afirmación adquiere mayor relevancia cuando se reconocen los efectos que han tenido sobre el desarrollo democrático de América Latina, los estilos de liderazgo predominantes. Así, por ejemplo, si el líder es débil para el manejo de las instituciones, estas tienden a perder eficiencia, eficacia y a volverse anárquicas; pero si el peso del liderazgo es mayor que el perfil de la institución, está tiende a desdibujarse bajo el manto del autoritarismo.
El autoritarismo tiene una suerte de relación de causa y efecto con el excesivo personalismo de la política latinoamericana. Prevenir el retorno de las tentaciones autoritarias o caudillistas pasa necesariamente por la creación de instituciones políticas fuertes, estables y sustentables. Como bien dice Joan Prats, "no hay reforma institucional verdadera sin líderes ni emprendedores. La teoría del cambio institucional indica que este se producirá cuando un número suficiente de actores perciban que una nueva institucionalidad puede sustituir a la precedente gozando de mayor apoyo y legitimidad"(9). Y agrega, "en lugar de buscar salvadores, deberíamos pedir un liderazgo que nos desafíe a enfrentar los problemas que no tienen soluciones simples e indoloras, los problemas que exigen que aprendamos nuevos métodos… Para enfrentar estos desafíos nos hace falta una idea diferente de liderazgo y un nuevo contrato social que promueva nuestra capacidad de adaptación".
Hoy, la ciudadanía no desea líderes políticos autoreferenciales, sino activos representantes de sus intereses y necesidades.
En razón de ello, al ejercicio del liderazgo político se le imponen nuevos límites, básicamente asociados a la idea de que el mandato que reciben no les exime de rendir cuentas a sus concuidadanos e, incluso, en caso de que esa rendición de cuentas no satisfaga a los mismos, ser removidos de sus cargos. Si bien esto en las democracias contemporáneas es todavía una idea joven y una práctica incipiente, no existe duda que las tendencias marcan la ruta hacia ese escenario, como condición que haga viable la existencia de esas democracias en el tiempo.
Así, los líderes políticos de las democracias del nuevo siglo estarán determinados por una doble condición: por un lado, los límites que la sociedad le imponga como resultado del desarrollo de sus instituciones y de las capacidades autónomas de los ciudadanos para controlar sus acciones; y, por el otro, los referentes éticos que –de manera inherente– desarrollen como resultado de su evolución personal en la práctica de vivir en democracia.
Una de las característica que debe poseer este líder político que la sociedad reclama , es habilidad para detectar las grietas o debilidades de una estructura social, que le permitan definir y encabezar movimientos de ruptura, reforma o revolución. Pocas veces las estructuras están tan esclerotizadas como para no permitir márgenes de maniobra.
A su vez es importante distinguir al dirigente del que ejerce una función de liderazgo. La condición de dirigente tiene que ver más con la legalidad estatutaria, y con el procedimiento formal de designación, en tanto que el liderazgo se sustenta en la legitimidad de un mandato que se asume.
El líder se inspira en la convicción, en la entrega emocionada de sus seguidores; en tanto que el dirigente confía en la disciplina de sus correligionarios, y en la solidez de la organización.
El líder debe ser y parecer, y el dirigente basta con que lo sea. El que ejerce un liderazgo no está sometido a términos o fechas; pero el que desempeña una dirigencia normalmente responde a plazos estrictos.
Entre el líder y dirigente siempre hay una paradoja: el dirigente aspira siempre a ser líder -aunque no siempre lo logra- y el líder muchas veces llega a transformarse en dirigente -aunque no lo quiera.
Aun cuando el líder y el dirigente cuentan con el carisma para realizar su trabajo, la diferencia es radical: el carisma del líder es personalísimo, y por ende intransferible, y el del dirigente es institucional, y se traspasa automáticamente al relevo en turno.
El dirigente manda, el líder convence. La perseverancia, en el líder, llega a parecer heroicidad, en tanto que en el dirigente apenas se considera trabajo de rutina.
La dirigencia es un oficio, y el liderazgo un arte. Las dos son tareas gregarias, pero una -la dirigencia- tiene que ver con pocos, y la otra -el liderazgo- con muchos.
En el contexto de este enfoque, se puede afirmar que el dirigente debe favorecer el cambio, ello no es algo que deba tolerar sino estimular, porque los cambios no esperan por los dirigentes. Oscar Wilde expresó en su libro Soul of Man Under Socialism (El alma del hombre bajo el socialismo): "Lo único realmente que sabemos sobre la naturaleza del hombre es que cambia" . Él induce y dirige el cambio; aunque éste puede producirse sin un liderazgo positivo, y conduce con mayor frecuencia a un deterioro de la situación en lugar de a una mejoría.
La historia es testigo del quehacer de grandes líderes, bien para el beneficio como para la corrupción y destrucción de la sociedad. Figuras como las de Adolfo Hitler, Alejandro Magno y Abraham Lincoln, han dejado huellas impercederas en la historia de la humanidad.
Algunos rasgos principales que deben poseer los líderes políticos son:
La visión
El liderazgo comienza cuando surge una visión.
Tomando el concepto de visión que nos ofrece Nanus ¨- Una visión es un modelo mental del estado futuro de un proceso , un grupo o una organización....Una visión representa un mundo ficticio que no puede observarse ni verificarse por adelantado y que quizá nunca se materialice . Es un mundo cuya existencia requiere un acto de fe.... Es la única forma de modelo mental que las personas y las organizaciones pueden materializar a través de sus compromisos y acciones y allí reside su utilidad y poder ¨.
Cuando un grupo se encuentra bajo la dirección de una persona que no posee visión, aparecerá como resultado la confusión y el desorden. Este principio es la clave para comprender el liderazgo. Sin una visión estratégica, un individuo no puede convertirse en un dirigente; será sólo una imitación. Al respecto Nanus (10) escribe: "el líder es por excelencia aquel actor capaz de sintetizar una visión de cierto estado de cosas futuro o sueño al cual parece deseable aspirar".
Una visión es una imagen clara de lo que el dirigente espera que realice o llegue a ser su grupo. Cuando se trabaja con una visión, se ven por adelantado sus resultados. Ahora bien, una visión no se hará nunca realidad a menos que se prepare un programa de metas, ajustables según los cambios que se produzcan, cuyo cumplimiento conduzca a la realización de la visión, una imagen de existencia relativamente larga en el tiempo.
¨..Las visiones ayudan a concentrar las energías en una meta común e impiden que los individuos se vean desbordados por problemas inmediatos , ya que pueden distinguir lo realmente importante de lo meramente atractivo ..¨ (11)
La formulación de la visión no tiene que ser estática ,enunciada una sola vez ..y para siempre. Esta debe ser considerada como un proceso dinámico una parte integral de la tarea del liderazgo visionario.
Los mejores lideres visionarios siempre buscan comunicar una visión directa del mundo que refleje los ideales más profundos de la gente.
El líder articula la visión le da legitimidad y la expresa con una retórica cautivante que enciende la imaginación y las emociones de sus seguidores quienes a su vez facultan a otros para tomar decisiones y concretar los objetivos . pero para que la organización alcance el éxito la imagen debe surgir de sus propias necesidades y debe ser propiciada y poseída por todos los actores importantes.
El coraje y el valor
Heifetz (12), en su trabajo sobre el líder expresa: "ser valiente significa ser capaz de tomar una posición, ser capaz de tomar riesgos". El líder valiente enfrenta diferentes situaciones, no evita las confrontaciones porque tiene confianza en sus capacidades y posibilidades. En ocasiones hacer lo correcto para una organización tiene un precio elevado para él.
La gran capacidad de comunicación
Un líder es un comunicador por excelencia. El deberá transmitir la visión a sus seguidores y estimularlos para que venzan las dificultades que se presenten. Por esta razón, debe dominar las técnicas de comunicación verbal y escrita; así como utilizar variadas formas de expresión.
La habilidad que se precisa para poder comunicarse de manera efectiva, por medio de la palabra y la escritura, es sin duda, uno de los rasgos más valiosos de los que dispone un dirigente. La comunicación es el medio que se utiliza para unir y dirigir al grupo.
La comunicación se produce cuando el destinatario comprende el significado del mensaje que ha recibido. La existencia de múltiples impedimentos para la realización de una comunicación efectiva hace de ésta un arte y una ciencia al mismo tiempo.
La capacidad para identificar las oportunidades y vencer el temor a los errores
Las grandes oportunidades se disfrazan astutamente bajo la apariencia de problemas insuperables. El conocimiento de este principio permite a los líderes identificar grandes oportunidades para la acción enmascarada tras obstáculos que, a primera vista, parecen insuperables. Para esto se requiere de una disciplina que ayude a reconocerlas.
Por otra parte, es posible aprender de los errores con la finalidad de obtener los beneficios esperados. Nadie es perfecto, pero es preciso que el dirigente posea un carácter muy especial para no desesperarse; esto le ayudará a tratar las torpezas de manera productiva y a eliminar el temor de cometer errores.
La energía
Las personas siguen a un dirigente entusiasta. La energía produce el entusiasmo. Un dirigente sin energías es como un pianista sin manos, porque le falta el instrumento que necesita para realizar su propósito. La energía es tanto el esfuerzo vigoroso del poder como la capacidad de actuar o ser activo. El dirigente muestra su energía por medio de la entrega y la persistencia. Éstas requieren de energía física, intelectual y emocional necesaria para creer y esforzarse en el cumplimiento de una meta en contra de todos los obstáculos.

Segunda Parte.
Reseña Histórica
Contexto Socio-Histórico
Su juventud. Comienzos de su de militancia
A finales de los sesenta, el estado de efervescencia y agitación cultivado en la Universidad Nacional de La Plata por los grupos estudiantiles combativos al régimen del general Juan Carlos Onganía cautiva a este joven de 19 años proveniente de la Ciudad de Río Gallegos y lo introduce, casi sin preámbulos, en la vida y militancia política.Desde temprana edad milita en el Movimiento Justicialista como miembro de la Juventud Peronista lo que a posterior dará lugar a grupos partidarios de lucha armada y guerrilla urbana conocidos con el nombre de Montoneros y Fuerzas Armadas Revolucionarias. El hoy presidente entró a militar en la FURN (Federación Universitaria de la Revolución Nacional) en 1970. Kirchner asiste al regreso de Perón en noviembre de 1972.
Sus primeros pasos políticos
En 1982, Kirchner emergió a la vida pública desde un puesto de funcionario en la Administración Provincial en Río Gallegos. Luego de poner en marcha un círculo de encuentro político, el ¨ Ateneo Teniente General Juan Domingo Perón ¨, a finales de 1983 fue nombrado Presidente de la Caja de Previsión Social de la ciudad. Aunque en julio de 1984, fue destituido de este puesto, ya era lo suficientemente reconocido.
En 1986 había logrado hacerse con la candidatura a intendente de Río Gallegos por el Partido Justicialista (PJ).
El 6 de septiembre de 1987 Kirchner ganaba su primera elección. La gestión de Kirchner en el período 1987-1991 satisfizo a la dirección nacional peronista y a los votantes, de esta manera calificó para ser aspirante del oficialismo para el puesto de gobernador provincial.
El 8 de septiembre de 1991, se apuntó la victoria a gobernador con el 61,1% de los votos (13).El 10 de diciembre Kirchner asume la Gobernación de Santa Cruz cuando la provincia, que aportaba sólo el 1% del PIB nacional con producciones del sector primario, estaba azotada por la crisis económica, el paro y un déficit en sus cuentas públicas de 1.200 millones de dólares. La receta que aplicó consistió en fuertes inversiones para estimular la actividad productiva, la contratación laboral y el consumo, con lo que se situó en las antípodas del modelo neoliberal, concentrado en la eliminación de la hiperinflación, en el reajuste monetario y en la desregulación del Estado, que estaba siendo aplicado por el entonces Presidente de la Nación Dr. Carlos Menem en el ámbito federal.
Kirchner hizo un manejo eficiente del presupuesto provincial, con eliminación de gastos improductivos, y de las regalías de la explotación de los hidrocarburos, la principal riqueza del territorio. Mediante su gestión se labró un perfil de peronista de centroizquierda ( lugar que remontaba desde su juventud ); criticó tanto el modelo neoliberal de Menem como la burocracia sindical del justicialismo; otorgando tanta importancia al control del déficit fiscal como a un modelo de crecimiento sobre bases productivas, no especulativas, y nacionales.
En lo referente a los Derechos Humanos y la consideración de los años de la Dictadura ( época en la cual tuvo que refugiarse en sus tierras natales debido a que era un perseguido político ) fue un batallador incansable por que se desvelará la verdad y se enjuiciase a los culpables. Por todo esto era considerado progresista.
Así, en diciembre de 1990 manifestó su repudio a la decisión de Menem de indultar a los antiguos comandantes de la dictadura y a dirigentes de los Montoneros.
Desde luego, la labor administradora de Kirchner no estuvo exenta de críticas. Para sus detractores, Kirchner no era muy diferente de otros gobernadores peronistas a la hora de hacer y deshacer con talante personalista y autoritario, sobre todo en el manejo de los medios de comunicación provinciales y los nombramientos para las magistraturas judiciales de personas de confianza. Por lo demás, el control público de los nuevos puestos de trabajo y una economía acusadamente subsidiada facilitaban la manutención de una electoralmente provechosa red de clientelismo político, típica de los feudos de provincias. Además, dispuso la enmienda de la Constitución provincial en dos ocasiones, en 1994 y 1998, para habilitar la reelección indefinida del gobernador.
El 14 de mayo de 1995 Kirchner fue reelegido por un 66,5% de los votos.(14)
El distanciamiento con el carismático y controvertido jefe del Estado y jefe nominal del partido lo expresó a las claras en 1996 con la puesta en marcha de la llamada Corriente Peronista, una línea interna del Movimiento Justicialista con pretensiones de ser un espacio de reflexión y debate supra partidista y que hacía hincapié en la política frente a las soluciones economicistas para confrontar los problemas del país.
En 1999 ganó su tercera gobernación consecutiva con el 54,7% de los votos.(15)
El 19 de diciembre de 2001 se produjeron los estallidos sociales en todo el país. En su Santa Cruz feudal, Kirchner se las ingenió para minimizar el impacto brutal que el corralito y la pesificación estaban teniendo sobre el poder adquisitivo de la población sacando más de 500 millones de dólares del erario provincial provenientes de los devengos petroleros del Estado y depositándolos en la Reserva Federal de Estados Unidos y en cuentas bancarias de Suiza y Luxemburgo.

Su llegada a la Presidencia
Diciembre de 2001.........
Los días finales se van acercando el país vuelve a tener esa incertidumbre reinante de años pasados, inestabilidad, desorden, falta de una autoridad elocuente, falta de sensatez para poder llevar las cosas de una manera mucho más equilibrada y adulta.
Por fin...El presidente ( Fernando De la Rúa) se saca la máscara y recurre a su verdadera personalidad ,no a esa de hombre cauto y pujante; sino a ese líder conservador de pocas palabras ,renuente al cambio que ante el desborde de las hordas insurrectas ordena la represión ; característica de un líder en decadencia que ve derrumbar su imperio y ante la falta de iniciativa recurre al poder manifiesto, a la violencia propiamente dicha..... Muertos, heridos pero el pueblo no se retiraba de su plaza, la de tantas victorias y tantas derrotas como ciudadanos; las fuerzas represivas los echaban y ellos volvían hasta que se produjo lo esperado... por la terraza de la Casa Rosada se retiraba el ya ex Presidente Fernando de la Rúa
El presidente cae derrocado por un pueblo que se cansó de la falta de un verdadero liderazgo, de un presidente timorato. Este tomó las calles pidiendo en un principio la renuncia del Ministro de Economía Nacional Dr. Felipe Domingo Cavallo haciendo progresivo sus pedidos a medida que transcurría el tiempo; pidiendo momentos más tarde la cabeza del Presidente para luego expresar ante la renuncia del mismo la tan afamada frase y a la vez tan mentirosa que se ¨ Vayan Todos ¨.
Ante esta incertidumbre , el pueblo seguía apostando que era necesario que se vayan todos realmente.
Pero fueron presos de sus propias debilidades y temores, ya que el hecho real de una falta de autoridad y el que se fueran todos abría una grieta enorme, produciéndose algo totalmente nuevo en la ciudadanía Argentina, lo cual era tomar un rol protagónico y hacerse cargo de una vez por todas de romper las cadenas esclavizantes de la Imagen del ¨ Líder mesiánico ¨ y situarse en lugar de un sujeto creador de su propia identidad(16)., la cual va acompañada de un grado de autarquía, de independencia, de maduración.
Esta crisis abrió de lleno el problema de la legitimidad para cualquiera que tomara las riendas del gobierno, dado que se encontraba vacante desde la renuncia de Carlos Alvarez en octubre de 2000,la Vicepresidencia.
Asumiendo el cargo máximo de gobierno , el presidente del Senado quien convoca a una sesión extraordinaria de la asamblea legislativa en la que designa a Adolfo Rodríguez Saa , gobernador de la provincia de San Luis, como Presidente interino el cual renuncia el 30 de diciembre de 2001 denunciando la falta de apoyo de gobernadores y gente de su propio partido..
Estos hechos nuevamente ratificaron la falta de madurez como pueblo, ya que para obtener la paz y la tranquilidad social fueron necesarios que se sucedieran en pocos días unos cinco presidentes asumiendo el último el 1 de enero de 2002 -Eduardo Duhalde-.
El mandato de Duhalde se estableció hasta el 10 de diciembre de 2003 pero, pese a lograr una muy leve y tensa estabilidad social , no consiguió la legitimidad necesaria para continuar hasta la fecha fijada encontrándose jaqueado por presiones internas de su propio partido y con poco apoyo ciudadano quien le exigía que cumpla con su palabra de bajarse del cargo..Todo ello lo obligo a adelantar las elecciones para el 27 de abril de 2003, elecciones en las que por primera vez el partido justicialista se presenta dividido.

Duhalde buscó un candidato para auspiciar y volcarle los beneficios de su poderoso aparato político, su objetivo era uno y claro al igual que la mayoría de la ciudadanía vencer a Carlos Menem .
Kirchner, Menem, Rodríguez Saá, de la Sota y el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, anunciaron su intención de presentarse a un proceso de elecciones primarias del PJ. Duhalde estaba resuelto a frustrar las posibilidades de Menem y Rodríguez Saá. El apoyo de Duhalde implicaba para Kirchner tener detrás, no sólo el núcleo oficialista del partido y la institución presidencial, sino todo el aparato peronista de la Provincia de Buenos Aires.
Nestor Kirchner, el elegido, irrumpe con una victoria que lo deposita en una segunda vuelta que no se lleva a cabo por no presentarse el otro candidato ( Carlos Menem ).Este se convertía en el Presidente argentino que ocupaba el sillón de Rivadavia con el menor porcentaje de votos. Tan solo el 23% ( incluso el recordado presidente radical Dr. Arturo Illia había llegado en el 1963 con el 25%).(17)
Después de la "danza" de presidentes de finales de diciembre de 2001 y principios de 2002, es símbolo de continuidad democrática en el país.
A partir de este momento alguien razonablemente desconocido- a nivel nacional- se mezcla en el centro de la escena política , afirmando su autoridad vistiéndola de decisión ,basando su poder en el cargo en el pasaje de una autoridad formal a una autoridad informal.
La principal encrucijada que encara el Presidente Kirchner --planteada dentro del PJ desde que Carlos Menem dejó la presidencia de la República en diciembre de 1999-- es la construcción de un nuevo liderazgo. La forma en que el actual mandatario llegó a la presidencia de la República lejos de resolver este tema lo planteó como problema; la deuda con Eduardo Duhalde a propósito de su candidatura, quien logró evitar los comicios internos en la selección del candidato peronista, y la posterior retirada del triunfador en la primera vuelta, constituyeron dos episodios que llevaron a Kirchner a la Presidencia con el 22% de los votos. Frente a este panorama su principal tarea giró en torno a consolidar su autoridad e imagen públicas, y no sólo por el origen de su candidatura sino también por la actitud de algunos caciques provinciales pertenecientes a su partido.
Es a través de estos mismos gestos y actos que Kirchner logró en sus primeros meses consolidar su poder y reflejar el voto potencial que lo mostraba según las encuestas como un claro ganador por el 60 o 70 % de los votos en el escenario de ballotage.(18)
Al tratarse el 2003 de un año electoral, el Presidente aprovechó la oportunidad para jugar ambas cartas simultáneamente: legitimidad social y liderazgo político. Para ello apeló a una serie de herramientas discursivas y de acción que combinaron componentes progresistas (ligados a la cuestión de los derechos humanos, la tolerancia hacia los piqueteros, la autonomía de la Corte Suprema a través de la amenaza de juicio político a algunos de sus integrantes, la propuesta de jueces independientes del poder ejecutivo), y de tono nacional-popular (el modo mediático de plantear la relación con el Fondo Monetario Internacional y el manejo de la deuda externa, ambos sustentados por los principios de la justicia social y de la dignidad nacional).
Conjuntamente, en la organización de su diseño de poder buscó aliados por fuera del peronismo. Esta vez, a diferencia de Carlos Menem que se desplazó hacia la derecha del espectro político, Kirchner llevó a cabo sus alianzas hacia la centro-izquierda.
De ahí el fomento de la llamada transversalidad; una concepción de cuño frepasista., abriendo su paraguas invitando a formar parte de su gobierno a distintos líderes de la oposición o gente encolumnada en otras filas políticas para que integren de esta manera su gabinete y de esta manera fomentar un consenso dentro del ambiente político .Fomentando la tan mentada transversalidad.( versión K del Movimientismo Peronista del cuarenta y pico)
Al salir vencedor el peronismo en las elecciones legislativas y a gobernador del año 2003, la situación en el Parlamento no pudo ser mejor para el Presidente. Sin embargo, en la medida que Kirchner subestima el rol del partido, no le resulta fácil alinearlo detrás de sus propuestas. Por otra parte, los aliados transversales no siempre avalan sus iniciativas. En consecuencia el presidente arriesga que el Congreso comience a significarle un lugar hostil. En ese ámbito requeriría de una disciplina que para nada deviene automáticamente. Y la búsqueda de consensos no constituye un punto fuerte en el estilo K. Por otra parte, la predisposición a la verticalidad propia del PJ no se ve afectada exclusivamente por la escasa importancia que le otorga el Presidente a su partido sino por la atomización que lo atraviesa. A ello se suma el problema planteado desde el origen de la actual administración: la amenaza o bien de un liderazgo bifronte o bien de un alineamiento bipolar dentro del peronismo.
Con el correr de los meses, los puntos de acuerdo entre Duhalde y Kirchner (borrar todo rastro de Menem de la reorganización del justicialismo y garantizar la gobernabilidad) han ido adquiriendo igual relevancia que sus conflictos; que a esta altura ya han sido demasiados. Para mencionar dos desacuerdos públicos, uno se dio en torno a la protesta social simbolizada básicamente por los piqueteros y otro se expresó en relación a la presidencia del partido justicialista.
La tensión entre Kirchner y Duhalde incluye, entre varios temas, uno central: cuál debe ser el lugar del peronismo en el diseño del gobierno. En este sentido la posición del Presidente depende, en buena medida, del vínculo personal que mantenga con los caudillos locales. Allí donde los jefes justicialistas resultan cercanos a él, tales los casos Gildo Insfrán en Formosa y Eduardo Fellner en Jujuy -quienes gozan de los mismos vicios y virtudes que los otros gobernadores peronistas- Kirchner los considera sus aliados. En esta lógica presidencial un conflicto en puerta es su amenaza de incursionar en terreno de posesión duhaldista, la provincia de Buenos Aires.
De ahí que poco a poco el acuerdo entre ambos de mantener la estabilidad política empezó a deteriorarse y a perder contundencia. El segundo año de gestión presencia un cambio en la estrategia presidencial de construcción de su jefatura política. Al contar con la opinión pública a su favor y demostrar que su habilidad para gobernar no depende de Duhalde, Kirchner se lanza públicamente contra el peronismo bonaerense. La noche del 9 de junio de 2004, el presidente expresó con todas las letras que ..¨ el estado nacional no va a financiar el aparato político de la provincia de Buenos Aires ¨. Semejante ofensiva presidencial contra Duhalde formó parte de un epifenómeno de la disputa interna peronista más que a posiciones divergentes. Respondió a la negativa de varios diputados nacionales -de cuño bonaerense- de votar el envío de tropas a Haití. La confrontación con Duhalde significa entonces un paso más en su decisión de no compartir la conducción del estado.
Kirchner prefiere el universo ideológico-político de los años setenta por historia personal pero también por cierta necesidad "política"; dado que el espacio de la derecha se halla un tanto sobresaturado en el peronismo. Es esta misma combinación de pertenencia y necesidad la que lo ha llevado en varias ocasiones a "amagar" por izquierda y golpear por derecha (léase Fellner, Insfrán u otros aliados y acciones).
El punto es hasta dónde llegará su compromiso con esas prácticas políticas justicialistas que él mismo denuncia. Pues la legitimidad ganada, sino viene de la mano de la construcción de su liderazgo dentro del PJ ¿le alcanzará para gobernar con éxito? La respuesta quizás se halle en otro interrogante que se oculta detrás de éste: ¿logrará el presidente imprimirle un barniz socialdemócrata al peronismo? Más allá de las alternativas posibles, una cosa es cierta, cualquiera sea la mezcla de circunstancias que configuren el escenario futuro, el peronismo no va a perder la conducción del estado antes de las elecciones del 2007.
Tercera Parte.
Articulación Teórico-Práctica
Cómo volcar las visiones en la realidad. Construcción de un consenso
Kirchner ha planteado un buen número de objetivos: obtener la reducción de las amortizaciones y los intereses de la deuda externa, y la reprogramación de los servicios; mantener el sistema monetario flotante, con el peso cotizando libremente con el dólar, y vinculado a las necesidades del sistema productivo, con el fin de estimular las exportaciones y permitir la reducción progresiva de la dependencia de las importaciones; rebajar gradualmente los impuestos al consumo y establecer un sistema tributario simplificado y "progresivo", con tipos de retención más ceñidos al nivel de rentas contributivas, así como luchar vigorosamente contra el fraude fiscal y el contrabando; lanzar un vasto plan "neokeynesiano" de inversiones públicas en vivienda, transportes y servicios educativos y sanitarios, con el objeto de reparar la arrasada red de prestaciones sociales y, de paso, generar cinco millones de empleos, directa o indirectamente; crear un programa laboral específicamente orientado a la microempresa; prolongar las subvenciones y ayudas sociales del Gobierno, en especial las destinadas a combatir la indigencia extrema y el hambre en regiones concretas del país, en tanto dure la situación de emergencia; y, renegociar los contratos y tarifas de las empresas proveedoras de servicios, aceptando un ajuste inicial del 10% al 15% en algunas prestaciones..
Las principales características de su temperamento político son : Una desconfianza generalizada que lo inclina a apoyarse en un círculo estrecho (compuesto por su mujer, Cristina, su hermana , por Alberto Fernández –jefe de gabinete- y Carlos Zanini –secretario de legal y Técnica-), una actividad sin pausa que lo lleva a inmiscuirse en cada detalle y una insobornable fidelidad a los objetivos que se propone cumplir. Su modus operandi como dirigente es poco proclive a delegar responsabilidades en otros. Suele darle directivas claras a sus ministros, pero sin hacerlos necesariamente partícipes de la política general que tiene en mente.
Su política exterior, quiérase o no, tiene mas tintes frondizistas que peronistas, o bien peronistas con características propias del desarrollismo. Kirchner aparenta ser similar a Frondizi y nos recuerda el desarrollismo desde el planteo de una relación con Estados Unidos maduras, a la mayor relación con los países latinoamericanos y su relativa simpatía con el régimen de Fidel Castro.
Con respecto a Estados Unidos se puede decir que al igual que con Frondizi las divergencias que puede llegar a haber son más a nivel político y estratégico y que por otro lado las coincidencias pasan por lo económico.Como con Frondizi las presiones que recibe al nivel interno son una variable importante que afectan a la determinación de la política exterior, pero la diferencia esta en que la presión no es desde la derecha sino que llega desde la izquierda del espectro social y político, y en este sentido es similar a Cámpora.
Otra variable importante a tomar en cuenta, la opinión publica, ha adquirido un peso más que relevante en las decisiones presidenciales. No obstante, Kirchner debe reconocer los limites de la misma para elegir el rumbo correcto del país. Muchas decisiones u opciones que para la opinión publica no parecen positivas deben ser cuidadosamente estudiadas para definir si realmente son o no opciones que deben ser tenidas en cuenta por el actual gobierno.
Calculó, que tras los primeros meses de gestión, el gobierno conseguiría legitimarse mediante su positiva imagen en la gente, logrando la autonomía y confianza necesaria para hacer un análisis real de las decisiones a tomar. Si bien estas decisiones ,en su gran mayoría, han sido actos de neto corte populista , los cuales apuntaban a crear un nexo de cercanía con la cuidadanía ( Salirse del protocolo en los actos proselitistas, inaugurar las sesiones del Congreso firmando el Acta inaugural con una birome demostrando austeridad, embarrarse los mocasines en actos por el interior de la provincia de Buenos Aires, etc)
El peso ideológico de las decisiones presidenciales es otro factor influyente, aunque el presidente debe ser coherente en su accionar con sus ideales, se encuentra en una posición en que el pragmatismo es una cualidad necesaria. Con el paso del tiempo esta necesidad ira haciendo que se encuentre un equilibrio mayor que el actual donde las decisiones sean pasadas por ambos tamices (ideológico y pragmático).
La presión de los grupos de izquierda es una variable de peso para el actual análisis, y si bien parece que lo seguirá siendo, probablemente tendrá un limite, el tiempo de los gestos para consolidar su poder y tejer alianzas parece terminar para empezar el tiempo de las acciones más concretas que no siempre contenten a todos los que integran su base de apoyo, y aunque el presidente tratara de cuidar a estos sectores, será el tiempo donde se marcara cierta autonomía de los mismos para tomar las medidas que sean necesarias.
La política exterior plantea dos grandes ejes de relacionamiento al nivel hemisférico. Uno constituido en la subregion latinoamericana por Brasil y un segundo escenario continental constituido por los estados Unidos.
Las relaciones con el exterior, en épocas de globalización e interdependencia como la actual, son cruciales para un país periférico como la Argentina. La integración y el relacionamiento entre países hermanos se presenta como la opción para salir de la Periferia con mayor posibilidades. Las relaciones con Brasil, en base a cuestiones y análisis realistas, deben ser objetivo de una relación preferencial. Para algunos autores, la futura reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, puede convertirse en un nuevo eje de cooperación política, a partir de similares miradas del Sistema Internacional.
La relación con el país norteamericano es uno de los grandes desafíos de la actual gestión. Por supuesto la negociación de la deuda privada y la negociación del ALCA (en discusión y ¿en decadencia?) marcarán otro de los grandes desafíos del país ( La renegociación de la deuda fue uno de los bastiones mediáticos de la gestión K, a través de lo cual procuraron mostrar un corte definitivo de ¨ las relaciones carnales ¨ de anteriores gobiernos). Solo el caso cubano fue cuidadosamente tratado, para no provocar enfrentamientos innecesarios con la potencia del norte, aunque Argentina mantuvo su independencia en las decisiones, también debe tener en cuenta la relación costo-beneficio en cuanto a las decisiones a tomar.(Envíos de tropas a Haití)
El debate entre idealismo y realismo parece cruzar toda la política exterior de Kirchner. La actual gestión va desde una perspectiva a la otra, con ciertas dosis de realismo pero teñida por un cierto idealismo. Similar en algunos planteos a aquel idealismo juridicista pragmático de la época de la tercera posición peronista. Pero también el tiempo y las necesidades que vayan surgiendo harán probablemente que el pragmatismo y el realismo vayan primando sobre los ideales. De no ser así el gobierno de Kirchner puede naufragar en ciertos objetivos en los cuales necesita del apoyo de las grandes potencias. En este caso en particular la pasada década de gobierno menemista y las relaciones carnales juegan en contra de una relación más realista.
Las relaciones con Brasil son esenciales, no solo al nivel de desarrollo estratégico, sino por sobre todo en términos de madurez política. Argentina no debe creer que tiene la misma autonomía que Brasil para tomar decisiones, más allá de la alianza existente. En la misma, el planteo del gobierno ha sido realista. Pero no por eso el presidente debe creer que ahora compartimos la posición de Brasil en el mundo. Por circunstancias históricas y por características propias de Brasil (tamaño, población, mercado, etc) cuenta con mayor autonomía. Y aún así Brasil parece más cuidadoso que Argentina en su relacionamiento con los Estados Unidos.
El Presidente no quiere depender de nadie, ni con las mejores intenciones. Al poder bonaerense no le gusta el estilo K, y mucho menos que no le paguen los favores. Kirchner quiere asegurarse la gobernabilidad sin aceptar presiones o extorsiones (porque la verdad es que el Congreso le ha obedecido hasta el momento sin mayores contratiempos). Aparentemente se quedaría tranquilo negociando lugares en la lista de diputados nacionales de la provincia el año próximo ¿Realmente se dará por satisfecho con eso? Para empezar a modificar la relación de fuerzas necesitaría incluir 8 de 16 legisladores justicialistas con posibilidad de ingresar a la Cámara, y que respondan ciegamente al primer mandatario.
¿Kirchner no habrá llegado a la conclusión de que tiene que jugar a Cristina, sí o sí? Veamos: en política -como en el ajedrez- se hacen movidas para obligar al adversario a mover fichas importantes y correr riesgos. Si Kirchner mueve a su dama, Duhalde puede verse obligado a presentarse él. El que pierde ahí, muere. El kirchnerismo si pierde por mucho, sale del juego. Si pierde por poco, gana porque parte de cero.Está claro que el santacruceño no se puede quedar quieto, mostrando solamente un holgado triunfo en su provincia y alguna que otra comarca. Si quiere consolidarse, tiene que mostrar un éxito en las dos vidrieras del país: Capital o provincia de Buenos Aires. Hacer una apuesta fuerte en los dos distritos y perder, es terrible: se viene la noche. Si la hipótesis provincial no funciona, podría concentrarse en la Ciudad Autónoma, la cual le sonríe más a su gestión que el conurbano. Hoy no queda claro quién encabezaría la lista kirchnerista, pero en cualquier caso, tendría que enfrentarse a dos pesos pesados: Carrió y Macri (si éste no se corre a la provincia).No ganar no es bueno, pero salir tercero ya pasaría de castaño oscuro.Pero ¿todo se juega en estas maniobras? No, por suerte o por desgracia para el presidente. Todas estas especulaciones no se hacen en el vacío: se formulan en un marco donde el presidente conserva una imagen positiva aceptable -aunque en baja- y siendo el único liderazgo político consolidado popularmente. Duhalde no es tonto: así como están las cosas, si se cae Kirchner, se caen todos. La debilidad asociada es la clave para que se amortigüe el conflicto y prevalezca la negociación.
Sin embargo, todos leen encuestas: si el gobierno en vez de mantenerse en la nueva meseta del 40 %, sigue bajando, nada será una garantía, ya que la masa de los dirigentes actúan como especuladores de bolsa, que huyen frente a balances negativos. El presidente basó su estrategia, como era lógico, en su fortaleza en la opinión pública. Hoy, ese arma está algo deteriorada, por un lado, y el conflicto permanente desgasta a sus adversarios, pero también a él. Refrescamos nuestros datos: el 60 % cree que los conflictos de Kirchner con sectores del peronismo le puede traer problemas para gobernar, y el 42 % está de acuerdo con los que dicen que el presidente pierde demasiado tiempo peleándose (otro 42 % cree que no es así). Esto significa que los peligros de la conflictividad saltaron de las columnas de los analistas a la calle. Por primera vez desde que asumió este gobierno, el nivel de pesimismo supera al de optimismo. Demasiado viento. Y sin molinos para aprovecharlo y producir energía."
El Presidente Kirchner es un totalitario que controla los medios de comunicación mediante palos y zanahorias en forma de publicidad, licencias y rescates varios, pero que tiembla ante la prensa libre. Puede ser un populista que agita consignas xenófobas, mercantilistas, proteccionistas, "vivir con lo nuestro", "crear empleo con gasto público", "no hay que liberalizar el mercado de trabajo", y disparates análogos. Puede oler a naftalina nacionalista y reivindicar el orgullo de los argentinos y el papel de la política intervencionista, cuando precisamente esa política en los últimos setenta años socavó dicho orgullo con la humillación de que un país próspero sea hoy pobre.
Pero el Presidente Kirchner, como muchas otras cosas de la vida, puede no ser lo que parece. La opinión pública argentina no comparte la descripción que acabo de hacer: Néstor Kirchner cosecha una extraordinaria popularidad entre sus conciudadanos. Es verdad que es un manipulador, como suelen ser los políticos, y es verdad que los argentinos, tras la brutal sacudida que les infligieron sus gobiernos recientes, levantan cabeza y están nuevamente dispuestos a creer.
El Ex Candidato a Gobernador por la Provincia de Buenos Aires, Carlos Raimundi, retrató a Kirchner como un posibilista moderado y calculador, que procura aprovechar sus limitados recursos. En cambio, un veterano dirigente justicialista , dijo irónicamente ¨Kirchner es peligroso por imprevisible ¨. Los líderes peronistas clásicos, como Menem o Duhalde, en cambio, son mafiosos de estilo antiguo y poco sorprendente: te pueden asesinar, pero cuidarán de tu viuda".
No sería lo peor que Kirchner fuera un oportunista: siempre es mejor un gobernante sin principios inconmovibles que otro con principios férreos y malos. Adaptándose a la situación, es parecido a su detestado Menem; igual que él, desconoce las virtudes del poder limitado, y se afana por acumularlo conforme a las circunstancias. Hoy se presenta como de izquierdas y blande tópicos "sociales" y antiliberales al uso, a tono con los vaivenes latinoamericanos y de otras latitudes, pero de haber ocupado la Casa Rosada hace diez años quizá habría sido "neoliberal" (en todas partes cuecen habas, ¿o acaso nos creemos que Felipe González, también acusado de neoliberal en los ochenta, era de verdad un hombre de principios incólumes que no se ajustó a las nuevas condiciones de España y el mundo?). Esta situación la comprenden los empresarios, a los que Kirchner insulta pero con los que negocia, y Estados Unidos, contra el que Kirchner despotrica pero del que recibe ayuda a través del FMI, en un contexto internacional post-Guerra Fría, con la atención primordial de Washington lejos de una América Latina con democracia y sin terrorismo. La retórica del presidente argentino sigue la lógica del poder, que debe atesorar en condiciones hostiles y frente a un pueblo al que debe convencer que él no tiene nada que ver con ninguno de los sinsabores que padece por culpa de los políticos, desde la pobreza hasta la corrupción y la inseguridad.
Características del Estilo K


Uso Improductivo del Estilo

Uso Productivo del Estilo
Bajo Presión
En Situación de Oposición
Fuerzas...Debilidades
 Le gusta estar a cargo, asumir el control
 Rápido para actuar y correr riesgos
 Le gusta el desafío, la oportunidad para superar dificultades
 Busca la novedad y los retos
 Prefiere dirigir y coordinar el trabajo de los demás
 Se posesiona de una oportunidad cuando la ve
 Dice: "si se quiere que algo ocurra usted debe hacer que ello ocurra
 Se vuelve manipulador
 Se vuelve impulsivo
 Le gustan las cosas nuevas sólo por la novedad; abandona lo viejo aunque sea útil
 Quita a los otros su autonomía y sus oportunidades
 Tiende a exigir abiertamente que las cosas se hagan como él quiere
 Defiende su posición con rapidez
 Dispuesto para la lucha y la coerción
 Es capaz de pelear por sus derechos hasta la eternidad
Controlador... Dominante
Rápido para actuar... Impulsivo
Autoconfianza... Arrogante
Busca el cambio...
Persuasivo... Coercitivo
Esforzado
Competitivo... Golpeador
Corre riesgos... Apostador
Persistente... Presionante
Urgente... Impaciente
Oportunista
Toma iniciativa...
Imaginativo... no realista


CONCLUSIONES

La profunda crisis política que viene sufriendo nuestro país desde hace décadas, exige un cambio político social y económico que sólo es posible lograrlo a partir del diálogo , del consenso, de los renunciamientos personales en pos del bienestar social; en términos aristotélicos , del "bien común" , algo que parece perdido en el arcón de los recuerdos para la dirigencia política nacional. Por el contrario aquellos que se autoproclaman líderes políticos, en este caso Kirchner, parecen dirimir otros asuntos que no tienen que ver con el bienestar general, que es el fin último de su quehacer; pero lo han dejado relegado al último lugar en su escala axiológica y, lo que es peor aún , en sus conductas. Este es un fenómeno que se hace muy patente en uno de los partidos políticos con mayor peso entre el electorado de la ciudadanía argentina : El Partido Justicialista, partido que tiene entre sus filas a la mayoría de los representantes del país.
Se supone ,a partir de la teoría política, que la estructura interna profunda de un partido político responde a aquellos fenómenos grupales que planteaba Freud en Psicología de las Masas y Análisis del Yo (1921). Es decir, sus miembros deberían estar unidos entre sí por lazos libidinales amorosos que les permitieran renuncias individuales en aras de mantener cohesionado al cuerpo grupal, a la par que compartir aquél sujeto a quien lo hace depositario de encarnar los ideales grupales. Aquí vale interrogarse acerca de por qué un partido político que juega – y ha protagonizado- un papel tan relevante en el desarrollo de la realidad argentina contemporánea, está al borde de su disolución y que aún siendo oficialismo ,durante la última década, ni siquiera se haya podido poner de acuerdo en transparentar una estructura arcaica y llena de viejos vicios políticos.
¡No sabemos aún si el Kirchner posibilista es el genuino, pero es fácil pronosticar que sus dificultades serán cuantiosas dentro de poco si no ofrece más que estilo demagógico e imagen de honradez. La agenda económica obligará a cuidar varios frentes: el empleo, la inflación, la deuda, y una preocupante falta de inversión; en realidad, el país vive de las rentas de la gran inversión realizada en los odiosos años "neoliberales". La reparación de la maltratada seguridad física y jurídica será clave en la consolidación de la recuperación, no sólo para la economía sino también para la legitimidad de un Kirchner que puede emprender la última pirueta del justicialismo y convertirlo en un partido socialdemócrata en un país "normal", donde en vez de piqueteros que interrumpan totalmente el tráfico, haya manifestaciones que lo interrumpan parcialmente, y donde en vez de Planes Jefes y Jefas de Hogar, subsidios manipulados descaradamente por políticos y sindicalistas, haya un oneroso Estado del Bienestar, manipulado menos descaradamente por políticos y sindicalistas.
Carlos Floria conjeturó en La Nación que podemos estar asistiendo al final del peronismo, porque "esta versión nacional populista no tiene programa ni visión estratégica, posee símbolos, gestos espectaculares, gran capacidad de captación masiva, pero tiene poca capacidad de gestión". Si sólo es así, Kirchner es lo que parece. Pero si no es así, estamos en un nuevo escenario que tiene que ver con algo que repiten obsesivamente miles de argentinos: quieren ser un país como España. Quizá, con Kirchner o a su pesar, y finalmente satisfechos o desasosegados, lo logren.

miércoles 23 de julio de 2008

Realidad K


Como verán siendo un crítico acérrimo del Peronismo no puedo obviar efectuar un comentario sobre este gobierno y sus intelectuales defensores; especialmente lo vertido por Juan Pablo Feinmann reivindicando y expresando que a la izquierda de los K no hay nada y vaya si lo hay...... lo que paso es que no son el grupo de pseudo intelectuales que acompañan la notable transformacion que promueve este gobierno Progresista-Burgues.

Creo sinceramente que es hora de que realmente lleven acciones que demuestren su voluntarismo reformista; que anulen la tablita de Machinea, que redistribuyen la riqueza a los sectores de menor poder adquisitivo a traves del no cobro del IVA- impuesto regresivo si los Hay- a los alimentos de la canasta basica (medidas de facil implementación ), la no compra de pasivos por parte del Estado- Aerolineas- si no la de exigir como un gobierno pogresista que dice ser la paga honrosa de dicha deuda y si no la expropiacion llana de los capitales españoles que responden por este pasivo (Acaso no son aliados de Chavez, que los informe en la Materia).

Si bien, es nefasto igualar al torturador con el torturado y denostar su política de pseudos derechos humanos, el Estado es quien debe garantizar la seguridad de un testigo clave en un Juicio tan importante, y el Estado o las Politicas de Estado para decirlo mas coherentemente que lleva este gobierno adelante en cuanto a las Políticas de Derechos Humanos debieron preveer que algo así podía surgir debido especialmente a que esa parte del Estado- Represor, conservador,Etc- se encontraba todavía dormida pero latente. Fue nefasto acompañar los dichos que sonaron en primera instancia...que habia perdido la memoria, que se asusto.. por poco.. y no salir a decir con claridad que en este echo habían actuado las partes oscuras de nuestro país y pedir al clamor popular la reaparicion con vida y la honra a un proceso democratico que costo construir. No acompañarlo con una payasesca puesta a punto de un nuevo desaparecido vuelto a encontrar a las pocas horas .. tomando un cafe en Callao y Esmeralda; yo como defensor de la vida, de la democracia, esta demas decir que estoy a favor de una verdadera politica de derechos humanos, de castigo a los homicidas de nuestra dictadura mediante el enjuiciamiento a través de los organos democráticos pero que no se verbalize más sino que se ponga en práctica.. nosotros los radicales cargamos sobre nuestras espaldas un error grosero en la historia argentina las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final cosa que ayudaron a promover desde la oposicion -Peronismo- ante los amagos golpistas militares acompañados estas vez de sectores peronistas- no desoyendo su voz en realidad porque es desde ahi de donde vienen-. Pero bien este gobierno ha promovido una nueva Corte Suprema respetable si las hay, al igual que la de Alfonsin, quien dio por vetada estas Leyes; pero este proceso no estuvo acompañado ni de una puesta en escena de un juicio de un represor importante ni medidas drásticas a tomar en cuanto al tema y es más cuando se retrocede en el tiempo y se quiere juzgar como crímenes de lesa humanidad los promovidos desde el aparato del Estado durante la presidencia del General- Triple A- se ofuscan y ahí no se muestran tan proclives a los derechos humanos de los cuales su partido ayudo a despilfarrar, teniendo la dicha de comenzar este proceso nefasto en la historia nacional reciente.

En cuanto a la tendencia golpista del Radicalismo y el consecuente descabezamiento de la cúpula militar la cual no permitiria la reinstauración del llamado a los cuarteles según dichos K - si bien fue un proceso cierto-, no hay que dejar de negar que los que han dado últimamente los golpes no ya militares sino cívicos-políticos y económicos han sido las estructuras peronistas desde sus más amplias vertientes- Menem a Alfonsin con todos los organismos internacionales detrás y Cavallo como abanderado- y Duhalde a De la Rua con la crisis postuma del 2001. Esto no quiere decir que no deje de ver la inoperancia de gobiernos que no estuvieron a la altura de las circunstancias.Pero también no dejo de remarcar que estos gobiernos nunca tuvieron el apoyo de las centrales Obreras Peronistas que en realidad son la expresion mas clara del Cipayismo nacional en cuanto a las defensas de los trabajadores; así y todo se trato de reivindicar el rol del trabajador a traves de la transparencia en la elección de sus representantes cuestión que nos costo 13 paros nacionales. Hoy un gobierno que se autoproclama reformista, sienta a su mesa a lo peor de la dirigencia patoteril, espurea la cual no representa ni uno solo de los derechos que dice defender; asi el reformismo burgués se entiende por aliarse con Piumato, Zanola, Moyano, Cavalieri, (todos aliados en las huestes Menemistas y coautores de las privatizaciones en sus implementaciones hacia las bases)etc.etc. A quienes apoyaron en sus reelecciones por miedo a que ganara un nuevo "Representante" al cual se le ocurría pedir una nueva mesa de negociacion del salario.

Vamos amigos, no seamos necios tampoco y pensemos que esto es la panacea y que si no es esto no hay nada mas alla del horizonte porque ahí si también caemos en el neologismo que ustedes plantean. Si son realmente un gobierno transformador de las estructuras sociales perimidas....Que lo demuestren y ahi estaré yo acompañando este proceso; cuál es la excusa ahora, que han perdido un round y que no pueden levantarse?.....Demuestran de una vez por todas sus vientos transformadores que seguramente acompañará una gran porción del pueblo.


Con esa postura de la lectura finita de la realidad de que todos estan equivocados por que leen lo superficial lo que muestra Clarin o la Nacion, crítica abordada de posiciones intelectuales reformistas y ProK , nos escudamos y nos encerramos en un circulo vicioso intelectual cuyo mejor expositor es Feinmann - O estas conmigo o no sos nada, no pensas y no tenes esa capacidad de leer entre lineas?-

Lo de Cobos, puede ser enjuiciable, criticable, pero en definitiva si hay algo que no puede dejar de reconocersele es que al estar rodeado de cuadros peronistas ha aprendido sus tácticas y técnicas y que las ha puesto en funcionamiento ( se ha despegado del nihilismo del gobierno y puede llegar a construir su propio espacio politico usando la estructura de otro, esta mal eso acaso no lo hice Kirchner con Duhalde); en definitiva que se hagan cargo quienes lo pusieron; porque ahi una vez mas estamos tirando la pelota hacia afuera.. ahora la culpa es de los radicales golpistas.. pero no fueron los radicales golpistas que lo llevaron al gobierno, es más nosotros lo echamos del partido, sino que fue su tan ansiada Concertacion pluripartidaria K de ideas que lo puso en ese lugar y por lo tanto hagánse cargo de una vez por todas de su cagadas. Basta de nosotros o los otros, los Otros no es más que una linda Pelicula de Nicole Kidman, en serio si bien sabemos quienes son los Otros la unica forma de alejarlos del poder y de la imagen pública es con acciones políticas claras concisas y transformadoras y no con un verbalismo exasperante de nosotros o el miedo.. nosotros o el abismo.. basta ya de todo eso y haganse cargo de una puta vez de que son Peronistas y que en su ADN, en es su funcionamiento básico..


CAMBIAR es NO CAMBIAR NADA.

Por una verdadera transformacion, no desde los cuadros intelectuales que siempre resultaron patéticos para el país y no aportaron más que una triste carta sesgada de omnipotencia y pseudo claridad intelectual proclive más a las acciones superyoicas de un gobierno insistente en no verse más que su ombligo y su notable tranco transformador en la estructura social argentina. No olvidemos que esos otros que mencionas ayudaron a instaurar a este Presidente mediante la convulsión social que ayudaron a crear y de la cual jugaron un papel importante al ser los dispensarios del combustible que ayudo a su expansion.

Si tienen bolas realmente que digan con nombre y apellido quienes son los elementos desestabilizadores de la Nacion y no como en la conferencia de prensa cuando le preguntaron por Duhalde se hizo el distraido y dijo ese quien es? es un Expresidente? Yo lo respeto mucho... Por Dios ...basta de neologismos intelectuales que no ayudan a nada...

El hambre, la desocupacion no se combaten en una carta firmada por X intelectuales, se combate en la cancha, con el trabajo cotidiano, en la puesta en marcha de verdaderas politicas de inclusion, no en la compra de los movimientos sociales afines necesarios para engrosar una gran marcha partidaria, porque si hay algo que no tuvo todas las demostraciones de pseudo poder fue eso. PLURALIDAD.

Los Movimientos Sociales defensores a ultranza de la Intervancion Estatal en politicas Publicas no se han dado cuenta en realidad de los verdaderos fines de este gobierno.. pero como dije en octubre y yo no me olvido o traiciono.. ya entenderan evidentemente son de proceso lento (CFK)